Mónaco

Una expedición estudiará los niveles de plásticos en el Mediterráneo

El velero francés «Tara» iniciará el 2 de junio una expedición científica a través del Mediterráneo con el objetivo de tomar muestras de desechos plásticos y comprender los efectos tienen en el ecosistema, informaron los organizadores.

El equipo científico estudiará por primera vez las comunidades microbianas específicas que se desarrollan en los residuos plásticos, a las que el director científico de «Tara», Gaby Gorsky, comparó con el mosquito tigre, una especie invasora que provoca «efectos perjudiciales para el ecosistema».

Para realizar este estudio, que cuenta con el apoyo de la Unesco, los expedicionarios tomarán cuatro muestras diarias de agua, que serán analizadas para determinar las zonas de acumulación de plástico, así como su tipología y los ecosistemas que se generan como consecuencia de su presencia.

Los investigadores tomarán además muestras de plancton, alimento principal de muchas especies marinas, para evaluar de qué manera les afecta la presencia de microplásticos en su sistema digestivo.

El equipo científico ha elegido el Mediterráneo porque concentra «el 8 % de la biodiversidad mundial», además de soportar «el 30 % del tráfico mundial», en un entorno donde conviven 450 millones de habitantes con diferencias culturales «increíbles», explicó Romain Troublé, secretario general de las expediciones «Tara».

El barco, actualmente en el parque natural de Port-Cros, en el sur de Francia, tiene previsto recorrer 16.000 kilómetros durante siete meses, divididos en 22 escalas en trece países: Francia, Mónaco, Italia, Albania, Grecia, Líbano, Israel, Malta, Túnez, Argelia, España, Marruecos y Portugal.

La organización estima que en el Mediterráneo hay 250.000 millones de microfragmentos plásticos, de los que un 90 % llegan al mar a través de los ríos.

Cada ser humano, según Gorski, genera de media «35 kilos de residuos plásticos al año», que una vez en el mar se fragmentan y se quedan en la superficie marina «aunque no nos demos cuenta de ello».

El director científico cree que los políticos deben cambiar las tecnologías de fabricación en favor de una industria más limpia, y afirmó que si la acción de los gobiernos «va en la buena dirección, la situación es reversible».

En el mismo sentido habló Troublé, para quien reducir nuestra huella ambiental es «una cuestión de educación», y animó a «tirar a la basura y no a la naturaleza» nuestros residuos plásticos, además de proponer otras medidas, como prohibir las bolsas de uso único y promover la fabricación de materiales biodegradables.