Revuelta de «manteros» en Salou

Hubo graves disturbios y el bloqueo de vías del tren después de que el hombre se tirara por el balcón en una redada

La retirada del cadáver del senegalés fallecido al saltar de un balcón en una operación de los Mossos d'Esquadra ha causado graves disturbios.
La retirada del cadáver del senegalés fallecido al saltar de un balcón en una operación de los Mossos d'Esquadra ha causado graves disturbios.

La muerte accidental de un senegalés que huía de los mossos provoca graves incidentes, cortes de vías férreas y más de una decena de detenidos

Una operación de los Mossos d’Esquadra contra el «top manta» en la turística localidad de Salou (Tarragona), acabó con un hombre senegalés muerto tras precipitarse desde el balcón de su piso, y con graves altercados como reacción parte de la comunidad africana, que se saldaron con doce detenidos y abundante material incautado.

Salou es una de las localidades más turísticas del litoral de Tarragona, y en ella es abundante la presencia del «top manta», sobre todo en verano. Teniendo en cuenta que es una actividad ilegal, se inició una redada policial sobre las 6:00 horas de la mañana, aunque la operación comenzó en abril. Efectuaron tres entradas simultáneas, por orden judicial, en tres viviendas del municipio.

Hacia el balcón

En una de las viviendas, situada en una tercera planta, el hombre senegalés, de 50 años, huyó corriendo hacia el balcón, tras entrar los agentes en el piso. Se subió a la barandilla y saltó, muriendo tras la caída. El intendente adjunto de los Mossos, Xavier Gàmez, aseguró que la víctima «se precipitó» sin mediar ni una sola palabra. Al parecer, fue con intención de huir de los agentes. Las otras cinco personas presentes en el piso no opusieron ninguna resistencia.

Tras darse a conocer el suceso, que todo apunta a que fue accidental, comenzaron los altercados, provocados por la numerosa comunidad senegalesa residente en Salou, que a última hora de ayer aún no habían terminado. Todo empezó cuando casi 200 personas se concentraron ante el domicilio donde ocurrieron los hechos.

El objetivo era protestar contra la operación policial, pese a que se trata de una actividad ilegal que perjudica a los comercios, y comenzaron las barricadas y el vuelco de contenedores. A raíz de ello, los agentes antidisturbios de los Mossos montaron un cordón policial. Se desplegaron más de un centenar de agentes en total.

El siguiente paso llegó cuando una parte de los concentrados empezaron a lanzar piedras contra las vías del tren, lo que finalmente provocó el corte de los trenes dirigidos hacia Salou y el parque de Port Aventura, muy cercano a la población.

Asimismo, comenzaron también a lanzar sillas y mesas de las terrazas de la plaza más cercana en contra de los agentes que mantenían la línea policial, en un dispositivo que en ese momento ya superaba de largo el centenar de efectivos, para mantener el orden en el centro de la localidad.

Sobre el mediodía todo se agravó, cuando los Mossos pudieron retirar, por orden judicial, el cadáver del fallecido. Fue entonces cuando los agentes dispararon proyectiles de precisión, y también efectuaron cargas para dispersar a las personas que protagonizaban los incidentes, y que levantaron barricadas y agredieron a los policías. También provocaron que se tuvieran que cerrar parte de los comercios en el centro de Salou por culpa de los agitadores.

En los incidentes resultaron heridas personas de diversa consideración, la mayoría de ellas por culpa de los lanzamientos de los agitadores. Concretamente, un total de 24 personas, 16 de ellas agentes de los Mossos. También rompieron algunos cristales de los vehículos policiales.

Los manifestantes insistieron en poner en duda la versión judicial, pese a que había una clara orden de intervención, e incluso una secretaria judicial acompañó a los agentes en su intervención.

Durante la tarde, los ánimos volvieron a caldearse en las calles de Salou, a la espera de recibir la presencia del cónsul de Senegal en Barcelona. El objetivo era aclarar la situación, una suerte de negociación entre ambas partes, para intentar calmarlo todo. La comunidad senegalesa estaba expectante ante este hecho. El encuentro tenía que realizarse a última hora de ayer.

La Policía Autonómica, que hizo un llamamiento a la calma para que la situación no fuera a más, intentó antes mediar con la comunidad senegalesa de la localidad, por lo que tuvo que mantener, sin mucho éxito, la tranquilidad en la zona.

Más de un centenar de personas, en su mayoría senegaleses, permanecían a última hora junto a las vías del tren en Salou, donde habían varios contenedores cruzados que impiden la circulación ferroviaria, por lo que se tuvo que establecer un servicio alternativo por carretera.

Los Mossos insisten en que no hubo «mala praxis»

El sindicato SAP de los Mossos d’Esquadra lamentó ayer la muerte del hombre senegalés, aunque aseguró que no existió «mala praxi»s policial. Valentín Anadón, el portavoz del Sindicato Autónomo de Policía, mayoritario en el cuerpo, lamentó la muerte de esteciudadano, aunque afirmó que no es «achacable a ninguna mala praxis», por lo que rechazó las criticas que algunos compañeros del fallecido efectuaron sobre la actuación policial.Anadón también lamentó que este caso quizá evidenció que existe un problema de fondo, ya que la Policía Nacional tiene las competencias en materia de extranjería, los Mossos en la lucha contra las falsificaciones y las policías locales, contra la venta ambulante, lo que cree que afecta a la calidad del servicio que la policía presta a los ciudadanos.