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Rosario Porto, ingresada de urgencia tras una ingesta masiva de pastillas

La madre de Asunta Basterra fue encontrada inconsciente en su celda

Rosario Porto ha intentado suicidarse en la cárcel de Teixeiro tomando una gran cantidad de pastillas. Los funcionarios de prisiones la han encontrado inconsciente en su celda mientras pasaban revista.

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Rosario Porto ha intentado suicidarse en su celda de la cárcel de Teixeiro tomando una gran cantidad de pastillas. Los funcionarios de prisiones la han encontrado inconsciente en su celda mientras pasaban revista. De inmediato ha sido trasladada a la enfermería, donde han comprobado que se trataba de una intoxicación por la ingesta de fármacos. Posteriormente, ha sido trasladada de urgencia al Hospital de La Coruña, donde fue ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Porto, con antecedentes psiquiátricos, no es la primera vez que intenta suicidarse de esta manera. Desde la desaparición de su hija, sigue un tratamiento farmacológico para controlar la depresión, el estrés y la ansiedad. Además, poco antes de la desaparición de Asunta, Porto estuvo en tratamiento por depresión, una enfermedad que le ha perseguido durante los últimos 25 años. Los imformes psicológicos realizados por psicólogos del Instituto de Medicina Legal de Galicia para la instrucción del caso determinario que Porto presentaba "rasgos de personalidad de tipo obsesivo-compulsivo"con "síntomas aislados de depresión". Además, indicaron que tenía "síntomas aislados de depresión, con manifestaciones principalmente de tipo físico, pero que no permiten concluir la existencia de trastorno", aunque era tendente a la "exageración de sintomatología". De hecho, los psiquiatras presentados en el juicio por la defensa, explicaron que "la categoría diagnóstica en la que se encuadra a Rosario Porto Ortega en relación al presunto acto delictivo es de trastorno depresivo mayor recidivante (reincidente)".

Rosario Porto y Alfonso Basterra denunciaron la desaparición de su hija el 21 de septiembre de 2013 y su cuerpo fue hallado en un camino forestal del municipio de Teo pocas horas después. Los padres negaron siempre su implicación en el caso, pero quedó demostrado que la niña había estado recibiendo medicación durante meses, en lo que se suponen que eran ensayos previos a su asesinato. Un jurado popular les declaró culpables de asesinato y el juez Vázquez Taín les impuso una condena de 18 años de prisión, que posteriormente fue confirmada por el Tribunal Supremo.