80 marcadores genéticos aumentan el riesgo de cáncer

La batalla contra el cáncer se libra en muchos frentes, y uno de ellos es el descubrimiento en los últimos años de más de ochenta marcadores genéticos asociados a un incremento del riesgo de padecer cáncer de pecho, ovario y próstata.

Una paciente se somete a una mamografía para prevenir el cáncer de mama
Una paciente se somete a una mamografía para prevenir el cáncer de mama

Su localización supone un gran avance en la investigación oncológica. La iniciativa internacional de investigación COGS ("Collaborative Oncological Gene-Environment Study"), responsable de este hito, se considera la mayor en su categoría. Sus hallazgos principales se han publicado ahora en un número especial de la prestigiosa revista científica Nature Genetics dedicado a los factores de riesgo genético relacionados con el cáncer.

La investigación fue coordinada por científicos del Karolinska Institutet de Suecia, la Universidad de Cambridge y el Instituto de Investigación Oncológica (ICR) del Reino Unido, pero contó con el apoyo de más de ciento sesenta grupos científicos de todo el mundo. Esta red internacional abarcó cinco estudios mundiales que incluyeron a cien mil pacientes con cáncer de pecho, ovario o próstata. Por otro lado se conformó un grupo de control o de referencia compuesto por otros cien mil voluntarios sanos.

Según informa la agencia de la Unión Europea Cordis, los científicos participantes extrajeron ADN de los doscientos mil individuos y compararon las muestras de sendos grupos para evaluar el riesgo heredado por cada individuo.

En suma, el estudio reveló variaciones genéticas comunes vinculadas a todos estos tipos de cáncer. Tales variaciones podrían compararse con "errores ortográficos"genéticos, ya que implican que una A, G, C o T del código genético ha sido sustituida por otra letra. Estos errores ortográficos se denominan polimorfismos de nucleótido simple (SNP).

De esta manera, se observó que cada alteración conllevaba un riesgo levemente mayor de cáncer de ovario, pecho o próstata, si bien cierto grupo minoritario de hombres que poseían varios marcadores presentaron un riesgo de padecer cáncer de próstata cuatro veces superior, según Cordis.

El cáncer de próstata es la segunda clase de cáncer más común entre los hombres a escala mundial, ya que supone el 14 % del total de casos nuevos. De hecho, se prevé que su incidencia casi se doble hasta 2030, alcanzando 1,7 millones de casos.

Los estudios realizados sobre mujeres indicaron que el riesgo de cáncer de mama, que afecta al 28 % de las europeas, se triplicaba en presencia de ciertos SNP. También se observó quiénes presentan un riesgo de desarrollar cáncer inferior a la media.

El cáncer de pecho se suele diagnosticar en estadios más avanzados, y los autores opinan que este trabajo podría resultar beneficioso para aquellas mujeres (una de cada trescientas) que son portadoras de un gen defectuoso denominado BRCA1 o BRCA2.

Gracias a esta información nueva, los investigadores poseen una visión más clara del número total de cambios genéticos que pueden explicar el riesgo de desarrollar estas clases de cáncer. El paso siguiente consiste en calcular el riesgo individual de cáncer, que ayudará a comprender con mayor precisión de qué modo se inician y crecen estos cánceres y, así, poder desarrollar tratamientos nuevos. En un plazo de cinco años es posible disponer de un test de detección basado en ADN.