Alimentación

Un alimento proteico

La Razón
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No podemos negar que la hamburguesa, alimento icono de la cocina estadounidense, forma parte de nuestras dietas habituales. No queda exenta de polémicas ni críticas, pero es alabada y aceptada por las tendencias, modas y facilidad de uso. Su base siempre es la carne picada, que puede ser de ternera, cerdo u otros animales de abasto. En algunos casos, este ingrediente será el único. En otras recetas se incluye pan rallado, harina, huevos, ajo, perejil u otras hierbas aromáticas y condimentos. Se trata de un alimento fundamentalmente proteico, que aporta proteína de alta calidad nutricional junto con una proporción significativa de grasas, con un valor energético relativamente alto y un aporte interesante de hierro, fósforo y vitaminas del complejo B. Cien gramos de una hamburguesa tipo proporcionan 15 gramos de proteína, 19 gramos de lípidos y 5 gramos de carbohidratos, los cuales aportan un total de 253 calorías. Las grasas son predominantemente saturadas (8,9 gramos) y monoinsaturadas (7,5 gramos) y vehiculizan unos 59 miligramos de colesterol y una pequeña cantidad de ácidos grasos trans.

La «Cuarto de libra» (125 gramos) es la ración estrella, de manera que añádase por defecto un 25 por ciento a todo lo anterior. El aporte de grasa y calorías del producto puede variar de forma importante dependiendo de su ingrediente principal: puede contener en torno a un 6 por ciento de grasa si se utiliza únicamente una carne de ternera magra hasta un 23 por ciento si lo que se utiliza es carne de cerdo semigrasa.