Un trabajo para huir de la exclusión

Clece organiza por segundo año LaboralMAD, un encuentro de empleo para facilitar la inserción laboral de los colectivos vulnerables. Se ofertaron 1.000 puestos para los distintos servicios que la compañía presta en la Comunidad de Madrid.

Hoy termina la feria de empleo LaboralMAD, que tiene lugar en la estación de Chamartín de  Madrid. Foto: David Jar
Hoy termina la feria de empleo LaboralMAD, que tiene lugar en la estación de Chamartín de Madrid. Foto: David Jar

Clece organiza por segundo año LaboralMAD, un encuentro de empleo para facilitar la inserción laboral de los colectivos vulnerables. Se ofertaron 1.000 puestos para los distintos servicios que la compañía presta en la Comunidad de Madrid.

Acceder al mercado laboral no solo comporta tener un sueldo con el que poder cubrir las necesidades. Gracias a él las personas mejoran su autoestima y proyectan una imagen positiva de sí mismas. Pero aún más importante, les permite formar parte de la sociedad que les rodea. Para aquellos colectivos vulnerables, el acceso al mercado de trabajo se presenta, en la mayoría de las ocasiones, como un camino pedregoso y lleno de baches que no saben cómo sortear. Para allanar el sendero hacia la consecución de este objetivo, esencial para aquellos que se tambalean en la delgada línea que les separa de la exclusión, Clece –filial de ACS– celebra por segundo año consecutivo LaboralMAD, un encuentro de empleo para facilitar la inserción laboral de estas personas.

Los técnicos de selección de Clece tienen previsto completar esta feria –que comenzó el miércoles y termina hoy a las 15:00 horas– a más de 1.600 candidatos para los 1.000 puestos que la empresa presta en la Comunidad de Madrid. En esta segunda convocatoria, que se celebra de nuevo en la primera planta de la Estación de Chamartín, se ofrecen oportunidades laborales en distintas áreas: instalaciones de climatización, instalaciones frigoríficas, electricidad, servicios aeroportuarios, auxiliar de ayuda a domicilio, auxiliar de enfermería, enfermero, terapeuta ocupacional y fisioterapeuta. Un 40% de los puestos están reservados a colectivos vulnerables: mayores de 45 años, mujeres víctimas de la violencia de género, discapacitados o jóvenes sin experiencia, entre otros. La mayoría de los aspirantes fueron previamente seleccionados a través de las entidades sociales con las que colabora habitualmente Clece. Mención especial merece dentro de esta macro convocatoria de empleo los 140 puestos ofertados por Integra, el Centro Especial de Empleo de Clece. Todos ellos están destinados exclusivamente a personas con discapacidad.

#melollevopuesto

Como novedad en esta segunda feria la compañía quiso contar con la colaboración de 50 centros y escuelas de Formación Profesional de la Comunidad de Madrid, sobre todo de cara a cubrir los puestos del sector sociosanitario. Javier Gallego, responsable de inserción laboral de Clece, explicó que tienen mucha demanda de auxiliares de dependencia, que a partir del año que viene necesitarán contar por ley con un título de grado medio, «por lo que en esta ocasión hemos ido directamente a los institutos de Formación Profesional para buscar a los candidatos». «Muchos jóvenes no saben que es una profesión con gran demanda y que se está dignificando, pues ahora se requiere una cualificación», insiste y recuerda que «antes tan solo hacía falta haber cuidado a un familiar, pero a partir del 2020 se requerirá una título de nivel 2 y eso servirá para dignificar la profesión», insiste Gallego.

Clece ha querido ir un paso más allá en esta segunda LaboralMAD con #melollevopuesto: este año los candidatos que pasan el proceso de selección puden irse con un precontrato bajo el brazo. Ese ha sido el caso de Ana Rosa Vázquez, una mujer de 60 años llegada hace 28 de República Dominicana a España. Tras cuatro años en paro, comenzará en julio a trabajar como limpiadora en el Metro de Madrid gracias a Clece, con los que dice estar «muy agradecida». «Volver a trabajar de nuevo significa poder ser independiente y no vivir a expensas de los demás, ayudar a mi hijo y no ser una carga para él», afirmó Vázquez visiblemente emocionada. Mientras contaba su experiencia en este encuentro laboral, miraba cómplice a María Segura, la técnico de empleo de la Fundación Acaya, quien le ha acompañado en el camino de su inserción laboral y le ha ayudado a prepararse la entrevista en los talleres de habilidades sociales que da esta ONG que trabaja con colectivos vulnerables en el distrito de Fuencarral-El Pardo de Madrid.

Ejemplos como este ejemplifican la apuesta decidida de Clece por dar oportunidades a personas con mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo. Su compromiso con la integración de colectivos vulnerables es total: en la actualidad, de sus 75.646 empleados, el 11,8 % (un total de 8.917 trabajadores) son personas con diversidad funcional, mujeres víctimas de violencia de género, personas en riesgo de exclusión y jóvenes desempleados de larga duración. Con LaboralMAD, Clece continúa con su «compromiso con la integración laboral de colectivos desfavorecidos y, para ello, la colaboración con entidades sociales que trabajen con ellos es fundamental», afirmó por su parte Íñigo Camilleri responsable de Selección y Desarrollo de la compañía.

Rosana Izquierdo - Responsable de empleo de la Fundación Madrina

La política empresarial de Clece conlleva que una parte del empleo que se origina se cubra con perfiles de trabajadores que tienen más difícil acceder al mercado laboral por diversas circunstancias. Para favorecer su empleabilidad, la compañía colabora con diversas entidades y ONG, que funcionan como fuente de reclutamiento. En esta segunda feria de LaboralMAD, más de 80 asociaciones actuaron de intermediarios con los candidatos que optaron a cubrir las vacantes de Clece en ámbitos como la limpieza, el mantenimiento, servicios de ayuda a domicilio, etc.

Una de ellas fue la fundación Madrina, dedicada a la asistencia integral de jóvenes y adolescentes embarazadas, sin recursos y en riesgo de exclusión social, violencia o abuso. Hablamos con su responsable del departamento laboral, Rosana Izquierdo.

–¿Cómo ayuda la fundación a estas chicas?

–Es una organización que se encarga de ayudar con el material necesario a mujeres embarazadas sin recursos desde que saben que estar embarazadas hasta que el bebé tiene 18 meses. Algunas tienen casa y se les ayuda con comida, ropa y pañales. Otras no tienen dónde estar porque sus familias les echan de casa. En esos casos tenemos una serie de pisos de acogida

–¿El mercado laboral penaliza a las embarazadas?

–Sí, de hecho hemos atendido a una chica que llevaba diez años trabajando en una casa y cuando se enteraron que esperaba un hijo la echaron. Como no tenía derecho a paro y al estar embarazada nadie le contrataba, se quedó en la calle.

–¿Qué significa para ellas acceder de nuevo a un trabajo?

–Significa el renacer porque hay algunas que son auténticos cerebros. Las hay que llegan a la fundación con carreras. Hay incluso ingenieras, médicos.... Clece lo que ha hecho ha sido darles de nuevo una vida. Porque al proporcionarles un empleo pueden dejar los pisos y ser independientes. Esta feria es una gran oportunidad para ellas.

Sara Reguilón - Directora del Centro de Formación Profesional Valdemilanos: «Ahora se requieren perfiles más técnicos»

ntre el millar de puestos de trabajo que se ofertaron en LaboralMAD, el grueso eran del sector sociosanitario. Clece requería, sobre todo, técnicos para la atención a personas en situación de dependencia, por lo que decidió acudir a los institutos y escuelas de Formación Profesional para que actuaran de intermediarios.

Sara Reguilón, directora del Centro de Formación Profesional Valdemilanos, acudió a esta feria de empleo con los 40 chicos que cursan actualmente este ciclo medio y que, a partir de 2020, será necesario para trabajar con este ámbito. «Antes solo bastaba demostrar que habías cuidado a un familiar para trabajar en residencias o centros de día. Ahora es necesario tener una cualificación. Eso marcará la diferencia, los conocimientos están en Google, el valor añadido lo da la profesionalidad», apunta.

«La FP está de moda», insistió Reguilón, quien incide en el problema que tiene España con la sobrecualificación. «Ahora se requieren perfiles más técnicos. De hecho, el ciclo de auxiliar para la dependencia tiene una salida laboral inmediata», asegura.

Por su parte, Miriam Fuentes, encargada de este ciclo en Valdemilanos, explicó que este ciclo es una oportunidad tanto para jóvenes como para mayores que quieren buscar nuevas salidas laborales. En los dos años que dura el curso, los estudiantes realizan continuas prácticas en residencias, asociaciones de personas con discapacidad, colegios de educación especial y en domicilios. «Hay tanta demanda, que los alumnos tienen ofertas de trabajo incluso antes de haber completado los estudios», subraya. Por ello, tanto la directora como la profesora de este centro de FP están seguras de que los estudiantes que han hecho las entrevistas de trabajo en LaboralMAD saldrán directamente con un puesto de trabajo.