Una gran zanja excavada en la finca dejó al aire el pozo de Totalán

La Guardia Civil investiga quién movió el terreno que pasa justo por encima del hueco de la caída.

El director general Félix Azón felicita en Málaga a miembros de la Guardia Civil que participaron en las labores de rescate de Julen en el pozo de Totalán
El director general Félix Azón felicita en Málaga a miembros de la Guardia Civil que participaron en las labores de rescate de Julen en el pozo de Totalán

La Guardia Civil investiga quién movió el terreno que pasa justo por encima del hueco de la caída.

La Guardia Civil sospecha que el propietario de la finca donde está el pozo en el que murió el niño Julen, en el municipio malagueño de Totalán, iba a acometer una obra mucho mayor que una simple caseta para guardar aperos y otros instrumentos agrícolas. Para ello movió (o la persona a la que se lo encargó) con maquinaria adecuada cierta cantidad de terreno para hacer los cimientos de la construcción.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación, las pesquisas están muy avanzada (tal y como confirmó el director general del Cuerpo, Félix Azón, que visitó ayer la Comandancia de Málaga) y que, fruto de esos movimientos, el pozo (supuestamente tapado por el que lo perforó) pudo quedar al descubierto y caer en su interior diverso material. De hecho, el pocero dijo haber perforado 110 metros y la caída del niño se frenó en la cota 71, donde fue encontrado por los mineros de Hunosa y agentes del Greim.

Además, la zanja que se había realizado para supuestamente colocar los cimientos pasa justo por encima de donde está el pozo. En cualquier caso, se investiga también si el pocero dijo la verdad cuando aseguró que los había dejado totalmente tapado.

Las mismas fuentes admitieron que se trata de hipótesis con las que se trabaja y que deberán ser corroboradas por los informes definitivos del Seprona y de la Unidad de Policía Judicial, que serán entregados a la magistrada encargada de instruir el caso. Félix Azón subrayó que la institución trabaja «a mil por mil» para que la investigación esté terminada «en días» porque «toda la sociedad española está esperando el resultado» de estas pesquisas. El trabajo está «casi terminado», pues queda «simplemente ordenar el relato y terminar algunos flecos de la investigación» para trasladarlo a la autoridad judicial. «Todos estamos pensando que, presuntamente, no puede ser otra cosa que un homicidio imprudente», pero corresponde a la autoridad judicial, en este caso el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, «tomar las decisiones» que correspondan en el caso. Precisó que la Guardia Civil no trabaja partiendo de que haya ocurrido un delito, sino que se investiga y el resultado de la investigación concluirá si ha existido o no. Azón reconoció el esfuerzo que han realizado los integrantes del dispositivo de rescate y elogió el «magnífico trabajo de coordinación» de un operativo «tan complejo». Destacó la capacidad que se ha demostrado para afrontar «una crisis que plantea un problema prácticamente impensado con anterioridad».