Vivir (bien) con aire acondicionado

Ha sido una de las grandes revoluciones del mundo moderno. Responsable de que se puedan habitar amplias zonas del Mundo. Y si nos hace sentir bien... no será tan malo

La climatización está cambiando el mundo. Tenemos ejemplos más que relevantes. No estamos hablando de tomar un refresco en una cafetería refrigerada o ver una película en un cine con aire acondicionado... Hablamos de que hoy en día hay lugares en nuestro planeta que están habitados por la existencia (industrial) de esos ingenios de aire acondicionado. Su presencia ha tenido efectos sociales y culturales. En 1950, el 28% de la población de Estados Unidos vivía en la Franja del Sol (la zona más «caliente» del país); en 2000 el porcentaje era del 40%. La población total de las ciudades del Golfo pasó de menos de 500.000 en 1950 a 20 millones actualmente. El crecimiento de Singapur, de las ciudades chinas o indias, no habría sido igual si todavía dependieran de los ventiladores, las galerías con sombra y las siestas. Está claro que los grandes rascacielos o los centros comerciales no serían viables sin el aire acondicionado. Más allá de tener pistas de nieve en esos países del Golfo, tenemos ejemplos más palmarios como que el aire acondicionado va a posibilitar la Copa del Mundo que se celebrará en Catar en 2022. Esas excentricidades climáticas no habrían tampoco sido posibles sin la ayuda de las escaleras mecánicas de esos centros comerciales que se han convertido en el nuevo espacio social. Un ágora refrigerada a la que se llega en coche climatizado. Básico para soportar el calor axfisiante del exterior...

Entre los países de nuestro entorno, en Europa, pese a la existencia de muchos lugares con climas muy fríos, sin embargo, países como España poseen una alta demanda en aires acondicionados, quizás la más grande de todo el Viejo Continente. Con una cifra aproximada de 20 millones de unidades en el año 2017, España se ha convertido en el país europeo con más exigencias en servicios de aires acondicionados. Una industria que va al alza. Las perspectivas es que el stock global de aires acondicionados en edificios crecerá a 5.600 millones en 2050, frente a los 1.600 millones actuales, lo que equivale a 10 nuevos dispositivos de aire acondicionado vendidos por segundo durante los próximos 30 años. Frente a ello, en una sociedad tan hedonista y poco dada a pasar la menor contrariedad, no cabe ponerle coto a la multiplicación del aire acondicionado. Se necesitan arrobas de conciencia medioambiental para vivir a 45 grados, durante semanas, y no derretirse por un espacio refrigerado.