2017: un pronóstico tecnológico

No hay bola de cristal, pero, basándonos en los avances existentes hasta la fecha, nos dejamos llevar por lo que probablemente ocurra en los próximos 12 meses

No hay bola de cristal, pero, basándonos en los avances existentes hasta la fecha, nos dejamos llevar por lo que probablemente ocurra en los próximos 12 meses

Las siguientes noticias aún no aparecen en ningún titular, pero considerando el grado de tecnología existente en la actualidad, podrían llegar en cualquier momento. En este pronóstico, también comparten sitio noticias que sabemos que ocurrirán, pero no su desenlace y eso es lo que nos atrevemos a anticipar. En un año nos vemos.

Lo que todos esperamos

No es la paz mundial ni el fin de las hambrunas o la solución al cambio climático. Es cierto, pero sí es algo por lo que muchos llevan cruzando los dedos varios años: llegará una batería que duplique la duración de las actuales. No se tratará sólo de una batería, sino de toda la tecnología alrededor de ella que colaborará para que esto ocurra. Pero vayamos pensando en 48 horas sin recargar el móvil.

Matrimonios de conveniencia

Google y Amazon, Microsoft y Samsung, Sony y Apple, Twitter y YouTube... Este año habrá una pareja sorpresa en las listas del corazón tecnológico. Samsung y Apple ya han firmado un «concubinato» para las pantallas del nuevo iPhone, pero el matrimonio que viene será más impactante porque serán dos gigantes. Y la razón detrás de ello será la necesidad de innovar para hacerse con el mercado. La mayoría de los avances que vemos ya han sido anticipados por la Prensa y no nos sorprendemos. Es un poco lo que ocurrió con los trasplantes de cara: después de la película «Cara a Cara» (John Travolta y Nicholas Cage), a todo el mundo le pareció asombroso, pero cuando ocurrió en la realidad, la repercusión en el público no fue tan grande. Las compañías tecnológicas querrán provocar ese asombro.

Conducir sin manos

Este año llegarán los primeros vehículos «autónomos» a España, de la mano de Tesla. Lógicamente, no serán tan independientes del conductor como para que éste se duerma al volante sin peligro, pero sí se puede ver, por otras experiencias en Estados Unidos, Suecia, Francia o Dinamarca, donde ya se han probado, que serán una presencia inevitable y habitual. A estos se unen otros vehículos autónomos como los de Google y proyectos de empresas como Ford, Mercedes o Audi que también ingresarán en el mercado. Todo esto provocará la llegada del primer accidente realmente serio de un vehículo autónomo sobre un peatón.

iPhone 8, ¿habrá sorpresa?

Este año Apple celebra el décimo cumpleaños de su teléfono inteligente, aquel que Steve Jobs presentó en su día y despertó la admiración de casi todos y la fidelidad de muchos. Desde entonces, hemos recorrido un largo camino en el que, cada vez con más argumentos, se le ha señalado a la firma de California la falta de ese salto cualitativo y sorprendente. Todo indica que este año habrá mejor pantalla, carga inalámbrica y hasta un sorprendente color rojo. Mayor potencia en el procesador, un pequeño salto en lo que a cámara y a su software respecta y batería con vida útil más prolongada. Pero el producto revolucionario (pantalla flexible, diseño modular, materiales transparentes, etc.) no lo veremos este año.

Zombies tecnológicos

Medidores de glucosa, marcapasos conectados, implantes en manos, cuerpo y hasta en el cerebro (para controlar o monitorizar episodios epilépticos) son sólo algunos de los dispositivos que se están utilizando actualmente en el área de la medicina para mejorar nuestra salud. Y todos ellos están conectados a la red para enviar la información relevante al profesional sanitario. Hasta ahora nunca se han señalado problemas de interferencia graves con ellos, pero este año será la primera vez que veremos que uno de estos dispositivos es hackeado no para atacar a la persona, sino para poner sobre la palestra la inseguridad de los mismos.

La ciberguerra

En el área de seguridad informática, el año pasado fue sumamente jugoso. Los rumores, confirmados por Estados Unidos, de haber sido hackeados por Rusia, algo que habría ayudado a que Donald Trump ganara las elecciones, serán apenas una anécdota. Al igual que las caídas de páginas y servidores por ciberataques. Si bien la seguridad se fortalecerá y las empresas aprenderán, se enfrentarán a hackers cada vez más creativos y con intenciones menos lúdicas. Esto provocará serios conflictos diplomáticos por un lado, y por otro, que gran parte de la red se vea afectada por un ataque masivo. No caerá toda, pero sí sufrirá un tropiezo muy serio.

Cuidado, que viene la realidad virtual

Como si fuera el coco que atemoriza a los niños por la noche. Así llegará esta tecnología. Del mismo modo que el abuso de la Nintendo Wii provocó numerosos accidentes por personas desprevenidas y la adicción al smartphone ha causado lo que la revista «The Lancet» bautizó como «whatsapitis» o «wasapitis» (inflamación del tendón y de la membrana sinovial que lo recubre por uso excesivo de WhatsApp), la realidad virtual también tendrá consecuencias. En el corto japonés de realidad virtual «Kitchen», el espectador (quizá sería más adecuado llamarlo participante) ve cómo una figura se acerca a él y le apuñala en la cadera. La imagen es impactante, no por el realismo, sino porque no hay «escapatoria»: un libro de terror permite apartar la vista, una película se ve en un entorno de butacas, altavoces y personas que se mueven y reaccionan, pero aquí, en la realidad virtual, no hay escapatoria. La búsqueda del realismo provocará consecuencias más graves que inflamaciones digitales o roturas de televisores.