Campus Madrid: el lugar donde pasa todo

Hace exactamente un año abría sus puertas la iniciativa de Google para que los emprendedores pudieran desarrollar sus iniciativas Madrid se unió entonces a una red mundial de países junto a Londres, Tel Aviv, Seúl, Varsovia y Sao Paulo

Sofía Benjumea en uno de los rincones del Campus.
Sofía Benjumea en uno de los rincones del Campus.

Las instalaciones del campus, que cumplen ahora un año, cuentan ya con 18.000 miembros y ha organizado más de 600 eventos. LA RAZÓN ha entrevistado a su directora, Sofía Benjumea, que nos habla de los logros conseguidos.

Las instalaciones cuentan ya con 18.000 miembros y ha organizado más de 600 eventos. LA RAZÓN ha entrevistado a su directora, Sofía Benjumea, que nos habla de los logros conseguidos.

-¿Qué es Campus Madrid?

- Es un espacio de Google, por y para los emprendedores. Es un espacio abierto, totalmente «open source» y donde cualquier emprendedor puede venir, trabajar desde aquí, aprender, a través de algunos de nuestros programas de educación y, sobre todo, estar en un entorno en el que va a estar conectado con la comunidad: otros emprendedores, desarrolladores, y con inversores. Un espacio único en el que poder estar en contacto con todo ese ecosistema.

-En un año, se ha convertido en todo un referente para los emprendedores, ¿cómo se consigue eso?

-El secreto de su éxito es que es un espacio abierto, en el que lo que hacemos es unir a las distintas comunidades de emprendedores. Lo que hemos creado es ese espacio, ese punto de encuentro que hacía falta. Había mucho en España y en Madrid, pero faltaba ese punto de conexión entre los distintos actores de las comunidades más tecnológicas: de los inversores, los emprendedores que están empezando, los que ya son de éxito.. Y lo que ha hecho Campus es encontrar ese sitio en el que todo el mundo se siente bienvenido, todos encuentran de una forma u otra lo que necesitan y también es un lugar perfecto para empezar cuando no sabes por donde.

-¿Es adecuado llamarlo el Silicon Valley español?

-No sé si es un poco exagerado llamarlo así (ríe). Una vez un emprendedor e inversor de allí me dijo que Silicon Valley no es un sitio, es una actitud: una suma de elementos que hace que sea especial. Y eso sí es lo que estamos intentando. Uno, inspirar esa actitud de lanzarse a por las cosas, de tomar riesgos, de pensar en grande, en global. Eso es lo que intentamos transmitir a todos nuestros emprendedores. Y el segundo ingrediente, y que es lo que hace que Silicon Valley sea Silicon Valley, es nuestro sistema: un lugar en el que hay talento pero también hay oportunidades, la educación necesaria, y un punto de encuentro.

-La pasión es uno de los ingredientes que consideráis imprescindible para participar en Campus Madrid.

-La verdad es que es clave. Emprender es muy difícil. Se está hablando mucho en los últimos años de emprendimiento y está muy bien que se anime a la gente a emprender, pero también hay que demostrar que el camino es duro y complicado; una montaña rusa en la que se pasan días maravillosos y días y meses muy malos también. Por ello la pasión es clave: los emprendedores tienen que estar convencidos de sí mismos y de su idea y no perder esa pasión por lo que están haciendo, porque muy probablemente el retorno será muy a largo plazo, si llega algún día. Por tanto creérselo, tener la persistencia y el trabajo y ese toque de, no diría locura, pero de soñador, de «lo puedo conseguir», es necesario y es verdad que cuando entras en Campus Madrid se te inyecta un poquito de esas ganas, hay muchísima actividad. Una definición de Campus Madrid que me encanta es: «Siempre está pasando algo».

-Para mantener este lugar, hace falta también un equipo.

-Sí, pero es muy pequeño. Son tres trabajadores de Google para organizar cerca de 100 programas de educación, entre mentorías, charlas, talleres, eventos de «networking», eventos de comunidad enfocados en diversidad y conseguir que venga la gente adecuada, atraer a todas las comunidades tecnológicas, atraer a inversores internacionales, emprendedores de éxito, a que se tomen un café aquí y que se pueda acercar la gente. Se trata de un equipo muy pequeño y multidisciplinar. Lo que es maravilloso es que contamos con el apoyo de todos los trabajadores de Google de la oficina de Madrid. Hay una cosa que hacen y es poder dedicarle el 20 por ciento de tu tiempo a algo que no esté relacionado directamente con tu rol, con tu trabajo y tu cargo. Contamos con más de 10 voluntarios que dedican su tiempo a liderar alguno de los programas de educación que se llevan a cabo en Campus Madrid. Y todos los viernes, una vez más la mayoría voluntarios de Google, vienen los que son expertos en alguna cosa y dedican una mañana entera a mentorías cara a cara («one to one») con emprendedores y para ayudarles con temas como analíticas, ventas, producto... Ese apoyo extra es difícil de cuantificar.

- La Cafetería es el centro neurálgico de Campus

-Es el corazón. Es el primer acceso a este espacio y es un sitio en el que cualquier persona o emprendedor puede trabajar de lunes a viernes de 9 a 21 horas. Lo único que tienen que hacer es registrarse en nuestra página web y hacerse miembro de nuestra comunidad. Ya somos más de 17.000. Puede trabajar en un espacio que tiene wifi y lo más importante, que está rodeado de gente que está como él, que está emprendiendo, empezando, trasteando con tecnologías y este es el valor, además el café es la bomba. Todo esto nos lo proporciona Do Eat!, que son unos emprendedores que han abierto una serie de cafeterías en Madrid y lo que hacemos es que les cedemos a ellos el espacio para que lo gestionen de manera gratuita y ellos a cambio llevan lo que es la oferta de café y de comida, muy adaptada a la clientela.

- A la larga pertenecer a Campus Google puede llegar a suponer un puesto de trabajo

-Lo que sabemos es los puestos de trabajo que han creado las startups de nuestra comunidad. Por ahora en total se han creado más de 1.300 puestos de trabajo; es una muestra de que realmente el emprendimiento es muy positivo para cualquier economía porque está generando movimiento y empleo. Y otra cosa de la que nos hemos dado cuenta es de que uno de los principales problemas y restos que tienen los emprendedores, es conseguir talento, contratar, llegara a acceder a ellos, porque quizá no tengan grandes nombres, y les cuesta atraerlos. Por eso organizamos una feria de empleo (Tech Job Fair) enfocada en startups, en empresas de base tecnológica que están empezando. Participaron más de 24 empresas y asistieron más de 700 personas y estamos haciendo un seguimiento para ver qué impacto tiene.

-También es muy importante la participación de partners para mantener el Campus, ¿quiénes son y a qué se dedican?

-Campus Madrid es trabajar con la comunidad y por eso mismo la gestión del espacio lo hacemos de la mano de aquellos partners o aquellos socios u organizaciones que ya estaban trabajando con los emprendedores de una manera u otra y lo que hacemos es cederles parte del edificio para que nos ayuden a gestionar el día a día. Para ello hemos elegido a dos: Seed rocket, que ocupa la segunda planta, y es una de las aceleradoras más antiguas y de mayor éxito que hay en España. Fue fundada en por un grupo de emprendedores de éxito que quisieron echar una mano después de haberles ido bien las cosas. Y la tercera planta la gestiona Tech Hub, que es una comunidad global de espacios de trabajo, son lo que se llama «coworking», donde puedes alquilar una mesa y trabajar desde ahí en un entorno de comunidad, pero compartiendo espacio con otros emprendedores.

-También cuenta Campus Madrid con un auditorio, ¿qué tipo de eventos organizáis?

-En ese espacio, con capacidad para 200 personas, organizamos diversos programas de educación, pero que también lo cedemos a cualquiera que quiera celebrar un evento, una charla o un taller, aunque solo sea para conocer, para juntar a gente, pero siempre tiene que estar abierto y sobre todo, dar valor a la comunidad emprendedora en forma de contenido, de conexiones, de educación. De media por semana estamos acogiendo unos 10-15 eventos de todo tipo.

-¿Cómo es el espacio dedicado a las mentorías?

-Esta abierto a cualquiera y, sobre todo, es una zona más tranquila, en la que se pueden llevar a cabo reuniones. Lo bueno de este espacio es cuando se dedica a las sesiones de mentoría que organizamos todos los viernes. Por la mañana traemos entre 5 y 10 mentores, la mayoría trabajadores de Google, que aprovechan su 20 por ciento de tiempo de manera voluntaria para ayudar a startups en alguna temática. Juntamos a 10 startups con 10 mentores para hablar de analítica, ventas, productos y cualquier ayuda que puedan necesitar.

- De Campus Madrid han salido numerosas empresas, ¿alguna que le gustaría resaltar?

- Hay mucha gente que ha empezado aquí, que ha venido cuando casi no tenía producto. Un ejemplo que nos encanta es Woom. Dos chicas que llegaron a la cafetería con una idea y un ordenador, no tenían mucho más, pero mucho talento y muchas ganas. Y se ha convertido en el ejemplo perfecto de cómo aprovechar y sacar el mejor provecho a un espacio como Campus. Necesitaban un perfil técnico para desarrollar la aplicación móvil, empezaron a asistir a los eventos que hay más reunión de desarrolladores de programadores, hay consiguieron el talento que necesitaban y luego entraron a formar parte de la aceleradora Seed Rocket. Ahora están a punto de lanzar la aplicación al mercado y ya han levantado la primera ronda de financiación.

-Hace poco celebraron el Campus Art Day, ¿de qué trata la iniciativa?

-En lo que se llama en el mundo de la comunidad emprendedora parece que nos limitamos a gente del negocio y tecnológica, y nos faltaba la parte artística. Por ello organizamos el primer Campus Art Day, como una fórmula de atraer a la comunidad más creativa. Les invitamos a Campus a formar parte y para interaccionar con el mundo de la tecnología. Trajimos a tres dibujantes que durante un día entero estuvieron pintando todas las paredes de la segunda planta, lo que la comunidad de Campus había dicho que para ellos significaba un espacio como este. También dispusimos de impresoras 3D para ver cómo se puede aplicar la tecnología a la creación artística y las gafas de realidad virtual HTC que tiene una aplicación, para pintar en realidad virtual. Tuvimos algunos actores del ecosistema, organizadores de comunidades como The Artian, que lo que hace son charlas en las que habla del punto en el que la tecnología y el arte se han encontrado. Fue una jornada espectacular en la que vinieron muchas caras nuevas que han vuelto, que eso es lo mejor.

- Otra iniciativa fue «Campus for Mums»

- Sí. Aunque se llame así, es «for mums and dads», y es una iniciativa para padres. Nació en Campus Tel Aviv y nos surgió como todo: de ver una necesidad específica y de repente pilotar un programa y ver que funciona y que realmente había mucha más demanda de la que esperábamos. Al final nos dimos cuenta que emprender y ser mamá muchas veces es muy parecido y ya hacerlo a la vez puede suponer muchas complicaciones y muchos retos. Por ello lanzamos un programa que sobre todo es «baby friendly»: cualquiera puede venir con su bebé, con su niño, no pasa nada porque haya un enano correteando por la sala y mientras lo que hacemos es atraer a mujeres emprendedoras que están en esa fase inicial del proyecto y ayudarlas creando no solo talleres, charlas y oportunidades en el «networking» específicas para ellas y ellos, si no sobre todo crear una comunidad entre ellos por que al final están compartiendo ese mismo momento de la vida, emprendedora como la de ser padres y tienen mucho que compartir, retos, oportunidades y lo que están viviendo. La innovación tiene que ser para todos y para ello tiene que venir de todos.

- ¿Hay comunicación entre todos los Campus?

- Campus Madrid tiene por un lado una actuación muy local, las comunidades de emprendedores pueden ser muy locales, pero al mismo tiempo tiene una conexión y un alcance global. Queremos que los emprendedores empiecen en un entorno pequeñito en el que les podamos ayudar, pero queremos que piensen en grande, por ello también es necesaria la conexión entre los campus (Londres, Tel Aviv, Madrid, Seúl, Varsovia y Sao Paulo). Tenemos una creación constante, cada dos semanas nos reunimos todos, y si tenemos alguna duda estamos a la distancia de un mail o de un chat de estar colaborando entre nosotros. Londres está muy por encima de nosotros, aprendemos mucho de ese camino. Y otros está floreciendo como Seúl el koreano y también tenemos mucho que prender.

-¿Cuáles son los retos para el próximo año?

-La verdad es que seguir ayudando y seguir escuchando las necesidades de los emprendedores. Ellos van a ir evolucionando y nosotros tenemos que seguir evolucionando con ellos, por lo que es un constante aprendizaje. Nunca hay que perder el foco del usuario, que es el emprendedor. El ecosistema en España es joven y tiene unas necesidades específicas. Queremos ayudar a lanzar proyectos al mercado.