¿Preparado para leer la «voz interior»?

Un ingeniero del MIT inventa un auricular que escucha los pensamientos y los traduce en una pantalla

El dispositivo Alter Ego, probado por su creador /MIT
El dispositivo Alter Ego, probado por su creador /MIT

A simple vista, puede parecer el auricular con el que cualquier empleado de un “call center” atiende la interminable cascada de llamadas que recibe al día. Pero es mucho más que eso. Permite, ni más ni menos, escuchar los pensamientos de una persona, “traducirlos” a nuestro lenguaje y transcribirlos en una pantalla de ordenador o en un dispositivo electrónico.

El invento, que ya de por sí impone respeto, abre la puerta a numerosas preguntas de tipo moral y plantea infinitas posibilidades para traspasar los límites de la privacidad (tranquilo, de momento puede pensarlos sin miedo a que alguien se los adivine).

El ingenio lleva el sello de Arnav Kapur, un investigador del Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) centrado en la interacción de las personas y la tecnología. Como el propio creador matiza, no está ideado para desnudar los pensamientos de cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier situación, sino para algo mucho más concreto.

"No lee los pensamientos al azar, sino en aquellas situaciones en las que la persona está completamente en silencio pero hablando contigo mismo. Es justo ese punto intermedio que es voluntario pero también privado. Eso es lo que capturamos", explica Kapur en un comunicado del MIT.

El auricular ha sido bautizado con el nombre de Alter Ego, y está formado por siete electrodos que rodean la cara y el cuello, donde se captan las minúsculas señales eléctricas generadas por los sutiles movimientos internos del músculo que ocurren cuando se habla en silencio contigo mismo.

El dispositivo se conecta a través de Bluetooth a un ordenador, que a continuación se comunica con un servidor que interpreta las señales para determinar qué palabras articula el usuario que porta el auricular.

La red neuronal que lleva incluido el casco extrae la información sintáctica -esas palabras que no han llegado a ser pronunciadas pero que sí han sido formuladas por la subvocalización (para entendernos, una especie de “voz interior”)-, la clasifica, organiza y “traduce”.

Estamos, por tanto, ante un sistema de verbalización distinto, por debajo del que produce palabras sonoras pero muy habitual. Un ejemplo sería el de la lectura mental que hacemos de un texto. No se llega a traducir en palabras pronunciadas, pero el cerebro sí las ha ido leyendo para sí mismo, una a una, como si estuviera recitándolas. Ahí es donde el auricular Alter Ego hace su función.

Para construir el sistema, Kapur utilizó una herramienta común de inteligencia artificial llamada red neuronal, que puede aprender de las entradas de datos. Para ello, se entrenó a esta red neuronal para reconocer cómo las diferentes señales eléctricas corresponden a las diferentes palabras que una persona podría decirse a sí misma.

Tal y como explica el impulsor de este dispositivo, aún en fase prototipo, el objetivo es interactuar de una forma aún más estrecha con los ordenadores y exprimir sus potencialidades, por ejemplo con la traducción de un texto o la resolución de un problema matemático sin necesidad de formularlo en voz alta o escribirlo. Bastaría con pensarlo para escribirlo y encontrar la solución.

La aplicación está aún en mantillas, ya que ha empezado por la “traducción” de 20 palabras, pero los resultados de esta primera prueba han sido altamente satisfactorios. Y ya sabe que en este campo los avances son, en ocasiones, meteóricos.

“De momento, el sistema no puede entender cada palabra que dice una persona, sino solo las que se le han enseñado -aclara el investigador del MIT-. Pero está claro que hablar contigo mismo deliberadamente, pero no decir nada en voz alta, es una práctica fácil de aprender. Y es más cómodo que hablar en voz alta".

“AlterEgo es un sistema portátil, no invasivo, de ciclo cerrado que permite a los humanos conversar en un lenguaje natural de gran ancho de banda con máquinas, asistentes de inteligencia artificial, servicios y otras personas sin voz, sin abrir la boca y sin movimientos observables externamente. -simplemente vocalizando internamente -explican en el MIT-. Tiene como objetivo combinar humanos y ordenadores, de modo que la informática, Internet y la Inteligencia Artificial entren en la personalidad humana como un ‘segundo yo´ y aumenten la cognición y las habilidades humanas”.