Muere Pedro Balañá, del esplendor a la prohibición de los toros

Dueño de la Monumental de Barcelona, cines y teatros en Cataluña fallece a los 93 años de edad.

Dueño de la Monumental de Barcelona, cines y teatros en Cataluña fallece a los 93 años de edad.

Pasados los 90 y cumplidos los 93 fallecía Pedro Balañá Forts, propietario de la Monumental de Barcelona y dueño de un imperio que heredó de su padre Pedro Balañá Espinós en 1965, con el que se vivió el esplendor de la Fiesta en tierras catalanas. Heredó Forts la afición por la tauromaquia y fue foco de su labor durante muchos años mientras las cosas se complicaban con el cerco nacionalista. Mantuvo el empresario un tejido empresarial en el que se encuentran distintos cines y teatros en Cataluña y a los que se dedican sus hijos Pedro y María José. Intereses que en algunas ocasiones han colisionado con la defensa de la tauromaquia en tiempos difíciles, como les acusan los aficionados catalanes al hijo del recién fallecido.

Pedro Balañá Forts vivió años de esplendor en la Monumental de Barcelona, los llenos y la importancia de un coso que premiaba los éxitos de una semana para otra, valores que había vivido en casa con la gestión de su padre. Era la Monumental plaza de temporada, que sufrió con especial acritud los ataques políticos en Cataluña desde la base.

Sin toros en Barcelona

Desde la prohibición de entrada a las plazas de toros a los menores de 14 años en 2003, la prohibición, también, de poner plazas portátiles para celebrar festejos o la declaración de Barcelona como ciudad antitaurina. Un círculo que se cerró en el año 2010, cuando la votación en el Parlamento catalán acabó con la fiesta de los toros. Justo a la vez, y en mitad de la más pura contradicción, se protegieron los Bous al carrer, o toros por las calles. Serían José Tomás, Juan Mora y Serafín Marín los tres diestros que hicieron el paseíllo en la Monumental de Barcelona por última vez en el mes de septiembre de 2011, en la tradicional Feria de la Merced. Hubo de esperar casi seis años para que el Tribunal Constitucional derogara la prohibición en el mes de octubre de 2016. Aunque ya en una etapa muy convulsa para la fiesta y todo lo que huela a España en tierras de Cataluña.

Cuentan sus allegados que Pedro Balañá Forts mantenía la ilusión de devolver a la plaza de toros su finalidad y volver a celebrar espectáculos taurinos en la bella monumental. No llegó el momento. Son sus hijos Pedro y María José Balañá Mombrú los herederos del emporio que todavía tiene en Cataluña con cines y teatros. Y dueños además de otras plazas de toros como las de Linares, Palma de Mallorca y Jerez de la Frontera, aunque la gestión empresarial la han cedido a la familia Matilla. El mismo grupo empresarial que dio toros en la Monumental de Barcelona en los últimos tiempos. Serán así Pedro y María José quienes seguirán al cargo de los negocios de la familia Balañá.