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Arabia Saudí anuncia que celebrará un encierro de toros como los Sanfermines

El nuevo presidente de la Autoridad saudí anunció que este año celebrará unos encierros dentro de su programa de entretenimiento.

Pamplona ha servido de modelo inspirador para las autoridades de Arabia Saudí, en imagen de archivo
Pamplona ha servido de modelo inspirador para las autoridades de Arabia Saudí, en imagen de archivo

El nuevo presidente de la Autoridad saudí anunció que este año celebrará unos encierros dentro de su programa de entretenimiento.

Mientras en España nos lamemos las heridas de los complejos, las identidades y el casi ya eterno debate de toros sí o toros no, en una rueda de prensa ayer el presidente de la Autoridad saudí Turki al Sheij hacía oficial la curiosa noticia de la puesta en marcha de unos encierros que se celebrarán en alguna ciudad de Arabia Saudí en este año, con la buena y lejana intención de emular el más puro estilo sanferminero de Pamplona que enamoró y popularizó el escritor estadounidense Ernest Hemingway. «Vamos a celebrar una competición de corrida de toros, pero todavía no hemos determinado el lugar», admitía en rueda de prensa en Riad el nuevo presidente, según informaba Efe.

Los encierros, que tampoco cuentan con una fecha determinada de celebración, forman parte de los «proyectos saudíes» en los que se anuncian distintas iniciativas promovidas por el reino del entretenimiento, como ya se formalizó el año pasado. Y para esta edición las fiestas populares españolas se han hecho un hueco en las jornadas de entretenimiento. A pesar de que el propio Turki al Sheji manifestó que: «Hemos traído ya los toros y a los especialistas españoles», según las fuentes consultadas por LA RAZÓN en el sector taurino todavía no se sabe nada de los primeros movimientos que llevarán a los astados hasta las tierras de Arabia ni de quiénes serán los especialistas que guíen el espectáculo, si bien es cierto que ya se ha hecho oficial, allí y aquí, la presentación de los espectáculos, gran parte occidentalizados, y en los que se pretende potenciar al máximo la diversión y entre ellos está plasmado el icónico encierro, con imágenes en este caso, de los inconfundibles Sanfermines.

«No tengo información, no sé qué es lo que quieren hacer, pero está claro que copiar los sanfermines es imposible. Admito que quieran crear algo nuevo, enfrentarse al toro... Y claro las tradiciones tienen que empezar de alguna manera», cuenta Chapu Apaolaza, ferviente corredor de los sanfermines y portavoz de la Fundación del Toro de Lidia, que prosigue: «Medirse con el miedo y con uno mismo, con el toro, eso tiene un lenguaje universal y lo entienden todos y todas las culturas. Es el valor, la superación, hacer algo juntos, se convertirá en un nexo de unión entre las personas y culto a la naturaleza, que eso no tiene pasaportes. En los años 50 era impensable que viniera un neoyorkino a San Fermín y hoy en día, no solo vienen de múltiples países a las fiestas de Pamplona, sino que las entienden, las respetan y comparten un mismo sentimiento», puntualiza el también autor de un libro «7 de julio» dedicado a las fiestas de San Fermín, que bien conoce desde su niñez.

Será pues el encierro uno de los espectáculos que se celebrará con el fin de generar «felicidad», entretenimiento y a su vez apertura a otras culturas para llenar de recuerdos la juventud de la suya. Todo un paso.

No es la primera vez que la fiesta de los toros pasa la frontera de los países donde tiene ancladas sus raíces con el gran foco de España, Francia, Portugal, México, Venezuela, Ecuador, Colombia y Perú.

En la edición de noviembre de 2013 del New York Times relataba el desarrollo de encierros en Estados Unidos: «Seiscientas personas se han dado cita en un hipódromo ubicado en el Estado de Giorgia, cerca de Atlanta. En agosto se celebró un encierro en Virginia presenciado por 8.000 espectadores...». O en Texas donde se celebran festejos.

Ahora le toca el turno a Arabia Saudí, dentro de ese programa de entretenimiento en el que se verán las caras «Got Talent», «La Voz» o «El Rey león». Todo un experimento que de momento arroja un buen puñado de incertidumbres, pero que a buen seguro pondrá el corazón a bombear a los participantes.