Así son los míticos Corrales del Gas

Los corrales con las corridas son un chorreo de niños y mayores para ver los encierros que se irán corriendo y lidiando en Pamplona

Corrales del Gas /Patricia Navarro
Corrales del Gas /Patricia Navarro

Los corrales con las corridas son un chorreo de niños y mayores para ver los encierros que se irán corriendo y lidiando en Pamplona

Deshacer el mismo camino del miedo, desandar los pasos del encierro en la dirección opuesta, pasos sigilosos los nuestros, sin prisas, todo lo contrario al volcán que acaba de ocurrir ahí mismo hace apenas unas horas y en la otra dirección. A la derecha dejamos el corral en el que aguardan los toros a las ocho en punto hasta que el cohete da el último aviso y entonces nada impide el desenlace incierto cada mañana. Hoy seguimos avanzando, caminamos, callejeamos en busca de más, porque en esta ciudad de fiesta continua, mañana y noche, habita también el tótem de toda esta historia. El toro. Las corridas de toros que cada mañana se corren y cada tarde se lidian y cada noche se llevan de unos corrales a otros con el misterioso encierro de noche. Y hasta los míticos Corrales del Gas peregrinan niños y mayores mañana y tarde desde hace días con el fin de poder ver de cerca y en un hábitat de tranquilidad las corridas que se irán lidiando cada día con las peculiaridades de su encaste. Hacemos colas antes de adentrarnos en la visita, ante esas cristaleras que nos permiten ver a nuestra altura y a la de los pequeños la enormidad de las corridas sanfermineras.

Un cartel al lado de cada corral y cristalera nos da información de la ganadería que estamos viendo y del orden de lidia del serial.

Niños, que se suben a unas peldaños perfectamente habilitados se detienen, comentan, se lo saben todo, hasta diferencian los encastes y la anatomía del toro derivados de ello. Según el día que vayas podrías visitar una corrida u otra.

A estas alturas de feria, ya no estaba la de Jandilla, que se lidia hoy por Diego Urdiales, Sebastián Castella y Roca Rey en la primera de sus dos tardes pero sí la de Victoriano del Río, que está prevista para el jueves, ante Antonio Ferrera, El Juli y la sensación de la temporada: el sevillano Pablo Aguado.

Espectacular es la de Núñez de Cuvillo del viernes. Aquella tarde será Perera, Cayetano y Roca Rey en su segunda cita quienes hagan el paseíllo.

Para el sábado, se puede ver la de La Palmosilla, impresionante de volumen y caras, cuando toreará el valenciano Román, José Garrido y Javier Marín.

Expectación máxima y no es para menos suscita la corrida de Miura, la mítica divisa sevillana, que tiene unas cajas tremendas y son muy impactantes de presencia. Será la última del ciclo, antes de que el “Pobre de mí” nos atrape de lleno. Rafaelillo, Octavio Chacón y Juan Leal son los valientes encargados.

Esta cercanía con el toro hace que todo comience mucho antes. Y se nota. Por las calles se habla de toros con conocimiento de causa. Con nombre y apellidos de las ganaderías. Cultura, vamos. Y disfrute. Los sanfermines son mucho.