Cano, Premio Nacional de Tauromaquia 2014

El jurado le considera «una fuente documental indispensable en el patrimonio del arte del toreo»

Francisco Cano, junto a sus cámaras y fotografías históricas
Francisco Cano, junto a sus cámaras y fotografías históricas

El veterano fotógrafo alicantino Francisco Cano «Canito», que el próximo mes cumplirá 102 años de edad, ha sido galardonado con el Premio Nacional de Tauromaquia 2014 que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte reunido el pasado miércoles en Madrid bajo la presidencia del subsecretario de esta cartera, Fernando Benzo Sáinz.

Para el Jurado, la obra de este maestro de la fotografía taurina en la que se inició hace más de setenta años, «constituye hoy una verdadera antología gráfica de todos los hitos y manifestaciones de la Tauromaquia, hasta ser considerada una fuente documental e histórica indispensable para cuantos quieran estudiar los valores culturales y humanos que integran el patrimonio del arte del toreo».

Por su parte, Cano se mostró «contento y orgulloso» por el reconocimiento. «La fotografía es un arte muy bonito que me ha dado de comer a mí y a mi familia», explicó Cano en una entrevista a la agencia Efe. Asimismo, explicó lo difícil que era su trabajo cuando no existían las cámara digitales y «te lo jugabas todo a un sola foto, menos mal que yo había sido torero y eso me ayudaba a saber cuándo era el momento para disparar y tener buenas fotos».

Tras querer ser boxeador y torero -llegó a torear 39 festejos como novillero durante algunas temporadas- al concluir la Guerra Civil española comenzó su carrera como fotógrafo taurino. Entre sus hitos se encuentra ser el único que estuvo en Linares la fatídica tarde que «Islero» corneó mortalmente a Manolete, captando una instantánea que le hizo famoso mundialmente. «Por una de aquellas fotos me dieron un millón de pesetas», recordó el veterano fotógrafo. Al recordar el torero cordobés, dijo que «era como de la familia; he llorado mucho por él».

Amigo de actores y personajes famosos, Cano ha sido protagonista de varios libros y objeto de innumerables homenajes así como de varias exposiciones, estando en fase de montaje un documental sobre su vida y obra. «He tenido una vida muy bonita, he estado con todos los grandes del teatro, del cine y de los toros como Ernest Hemingway, Gary Cooper, Deborah Kerr, Sofía Loren, Luis Miguel Dominguín u Orson Wells», recordó.

Pero si se le ilumina la mirada todavía es cuando habla de Ava Gardner. «A esa mujer la he tenido en brazos muchas veces y me iba a casa con la cara llena de colorete; iba en el metro y la gente me miraba y se reía porque iba lleno de besos». «Cuando llegaba a casa mi hija me preguntaba si no me daba vergüenza ir así por la calle y yo le respondía: son besos de Ava Gardner y ya no me lavo la cara”, confesó el galardonado. Es más, insistió Cano, «una vez me preguntó alguien de la prensa que quién era para mi la mujer más guapa y le dije que para mí había dos: la Vírgen y Ava Gardner”

El veterano fotógrafo, que se recupera estos días de una neumonía y que se desplaza en silla de ruedas tras romperse la cadera hace tres años en la Feria de Bilbao, se encuentra «perfectamente, aunque un poco sordo», bromeó. A punto de cumplir el siglo de vida, se siente lleno de vitalidad y está «deseando que empiecen las corridas para empezar a ir a verlas porque no puedo estar en mi casa acostado» y añadió que cuando se levanta cada mañana «miro para arriba y digo: jefe, hasta que quieras y aquí voy a estar hasta que pueda andar».