Fortes: «Ninguna decisión puede borrar un sentimiento»

El malagueño se reencontrará mañana con la afición madrileña, que hace más de un mes le obligó a dar dos vueltas al ruedo en La Feria de San Isidro. Será en una corrida de Bohórquez junto a Álvaro Lorenzo y Joaquín Galdós

El torero Saúl Jiménez Fortes en su último compromiso con Madrid / Alberto R. Roldan

El suyo y el de la plaza, dos sentimientos que más de un mes después se mantienen intactos. Sin puertas grandes ni tocar pelo Fortes se convirtió en uno de los nombres propios de San Isidro en una sola tarde. Sin estar en un cartel de relumbrón ni al final del serial, su tarde, la cuarta del ciclo, sigue siendo una de las más recordadas. Imborrable junto a ella la imagen del ruedo cubierto por almohadillas. Regresa este domingo a Las Ventas un torero que antes de su cita con San Isidro ya aseguraba que «el toreo no es cuestión de números».

A pesar de que se denunciase por tierra mar y aire la injusticia cometida contra este diestro, él asegura que no recuerda otra cosa que satisfacción de aquella tarde en la que «sentí cómo Madrid se volcó conmigo». El diestro argumenta que «no necesito la aprobación de ningún presidente. Cortar una, dos o las orejas que sean no habría mejorado la faena. Lo que pasó siempre será igual de importante y nadie lo podrá cambiar».

El diestro se remonta a otras épocas «cuando el toreo estaba menos encorsetado y la gente, de forma espontánea saltaba al ruedo a sacar a su héroe a hombros». Con esto Saúl no quiere decir que en esa tarde tuviese que haber abierto la Puerta Grande, sino que «es necesario recuperar la lógica de la naturalidad y la emoción que debe regir la tauromaquia».
Fortes valora la emoción y el sentimiento que el toreo hace brotar por encima de cualquier trofeo material. Aunque reconoce que «evidentemente la decisión no fue justa ya que nunca hay 15.000 personas equivocadas y una que no».

Sin duda, ni la afición ni los medios de comunicación se mantuvieron al margen del escándalo que causó la decisión del palco. En un mundo tan mediatizado y en el que la polémica y la repercusión se miden a golpe táctil cabe preguntarse si una oreja habría tenido tanto impacto en la afición como las dos vueltas al ruedo y la bronca al palco. Pero Saúl es claro: «La repercusión habría llegado igual porque la faena la tuvo. La plaza ya estaba conmocionada antes de que el palco se manifestara. Ninguna decisión puede borrar un sentimiento». Por otro lado, parte de la dimensión que alcanzó esta polémica el diestro la acusa a la influencia mediática que la prensa ejerce.

Sin embargo, el controvertido listón marcado ese día no se mantuvo durante el resto de la Feria, algo que Fortes agradece: «Volvió la objetividad y la lógica que establece el reglamento. No sé si el nivel de Madrid que exige el aficionado, pero sí se recuperó el poder de la mayoría». Aunque la huella de Fortes permaneciese en el ruedo de Las Ventas durante toda la Feria de San Isidro y la afición desease volverle a ver, finalmente no se pudo adelantar su regreso a esta plaza, que tendrá lugar mañana. «Sí hubo un acercamiento entre la empresa y yo para la sustitución de Paco Ureña, pero entiendo que si una figura como Talavante mostró su interés por reivindicarse se la concedieran a él».

Días después la polémica regresaba al palco en la corrida de Saltillo donde Octavio Chacón tuvo que conformarse con la vuelta al ruedo tras una muy meritoria tarde. Fortes se sintió identificado con su ejemplo y le mostró su admiración y respeto por redes sociales. «Solo pido más sensibilidad. Detrás de un torero hay una persona con una disciplina, dedicación y lucha muy grandes. Es una decisión que puede hacer mucho daño en la carrera de un torero que lleva 14 años peleando para estar en San Isidro. Hay que ser conscientes de que algunas tardes pueden marcar tanto el principio de una carrera como su final», asegura el espada.

Pero de sus dos actuaciones de este año en Las Ventas el resultado más importante para la carrera de Fortes es el de los contratos y las oportunidades, en una temporada que atisba como «no muy numerosa pero sí significativa, con ferias importantes, especialmente en el norte». Sobre su ausencia en Pamplona declara que «no tengo reproches. Si a cada uno nos diesen un papel y un boli todos haríamos carteles distintos de todos lados».

Mañana será cuando torero y afición se reencuentren en el mismo espacio. En este caso, una corrida de toros de Bohórquez con los jóvenes Álvaro Lorenzo y Joaquín Galdós. «Un cartel especialmente interesante a estas alturas de temporada», así valora el festejo en el que desea ofrecer a Madrid al menos lo mismo que entregó en su última tarde allí.