Nazaré: «Esta tarde me entregaré como se merece la plaza de Las Ventas»

El sevillano vuelve a Madrid tras cortar dos orejas en la Feria de Abril y dejar una buena actuación el Domingo de Ramos en Las Ventas

Antonio Nazaré torea al natural en Las Ventas el pasado Domingo de Ramos
Antonio Nazaré torea al natural en Las Ventas el pasado Domingo de Ramos

Antonio Nazaré sabe lo que es el triunfo en plazas de primera. El pasado 19 de abril rozó la Puerta del Príncipe con las dos orejas en mano y hoy vuelve a Las Ventas tras haber dejado una buena actuación el Domingo de Ramos. Luchó contra las adversidades de la climatología y, a pesar de torear con la muleta conducida por el viento, el de Dos Hermanas (Sevilla) dio un toque de atención en la capital. En esta ocasión, le espera un lote de Los Bayones. Una oportunidad en San Isidro para dar otro paso más al frente. Y ése es su objetivo.

-Segunda de feria y vuelve a Madrid con Los Bayones. ¿Cómo lo afronta?

-Con mucha ilusión y mucha responsabilidad. Por la plaza y por la feria que es. También tengo muchas ganas de que todo salga bien y, así, poder seguir creciendo como torero.

-¿Ha visto la corrida en el campo? ¿Ha ido a tentar?

- Sí, he visto la corrida y me parecen toros muy buenos. El encaste Atanasio es frío de salida, pero en la muleta termina calentándose. Estuve tentando en la ganadería y toreé dos becerras. Una de ellas tuvo mucho motor, transmisión y pedía los pases por abajo. Las becerras fueron, como manda el encaste, frías de salida; pero después se dejaron mucho. Si sale algún toro como estas becerras, van a pasar cosas importantes.

-En esta ocasión, comparte cartel con Matías Tejela y David Mora.

-A uno siempre le gusta estar acartelado con los mejores. Es algo que me motiva y me gusta para poder, así, competir con los que están en el candelero. Y aparte de la competencia en la plaza, lo que sí me motiva es mi trayectoria, mi carrera y mi evolución. Conseguir los sueños que uno posee y dar la dimensión que quiero, el nivel que vengo demostrando e, incluso, mejor. Dar la sensación de que voy progresando.

-La suerte juega un papel importante esta tarde.

-En Madrid y en cualquier plaza. La suerte es necesaria para cualquier triunfo. Un mínimo de fortuna debe existir y ojalá hoy esté presente y la podamos aprovechar. Cuando llegue ese toro, una de las claves es estar abierto de mente y que, con suerte, colabore. Además, me entregaré como la plaza se merece y sortearé las dificultades que vayan surgiendo.

-Parte de esa entrega y evolución que comenta pudo verse el Domingo de Ramos. Dio una vuelta al ruedo tras realizar una buena faena en la que se sobrepuso a la lluvia y el viento.

-El 24 de marzo fue una tarde importante para mí porque no fue fácil. En mi toro, el tercero, empezó a llover y el viento sopló con fuerza. Me sobrepuse a todo ello y, al final, conseguí una actuación bastante buena, que significó mucho para mí. Principalmente, ese día sentí que la afición se entregaba con lo que yo estaba haciendo. Y esa es una de las claves que repercuten mucho en un torero, sentir el calor del público.

-Gracias a esa y otras tardes, se habla del temple y la hondura de su mano izquierda.

-Con esa mano es con la que más profundizo el muletazo. Es más difícil torear con la izquierda pero si es cierto que, cuando cuajo una o varias tandas con esa mano, más realizado me siento. Sin embargo, sé que uno debe ser completo: con el capote, la muleta y la espada. Al toro de Sevilla, por ejemplo, no le hubiera cortado las dos orejas si lo hubiera cuajado sólo por el pitón derecho.

-Esas dos orejas cortadas en la pasada Feria de Abril ¿Cómo le ha repercutido? ¿Quedó algo camuflado su triunfo por el percance de El Juli?

-La verdad es que, por desgracia, con la cornada al maestro Juli, las dos orejas quedaron algo en la sombra. ¿Si repercutió? El triunfo no ha significado firmar treinta corridas de toros, todavía no; pero la vida se ve de otra manera. Están saliendo las cosas, no todo lo que quisiera, pero no es lo mismo haber cortados dos trofeos que ver en la reseña «silencio y silencio». Lo ideal, evidentemente, es que te llame el apoderado y te diga: «han llamado para cuarenta festejos». Aunque teniendo hoy Madrid, no pienso en tener más o menos fechas, sino en que Las Ventas debe servirme para seguir.

-Sevilla y Madrid, dos plazas distintas pero con ambas se entiende.

-El torero debe tener personalidad y debe ser fiel a su concepto y a su forma de realizar el toreo. Hacer en el ruedo lo que piden en cada plaza es defraudarse uno mismo. Y la personalidad va ligada a la entrega y la verdad, a hacer lo que uno siente, sea en la plaza que sea.

-¿Va uno con la misma mentalidad a las dos plazas, entonces?

-Sí, eso que no le queda duda a nadie. Uno va dispuesto a entregarse o a vaciarse sea una plaza de España, de Francia, América o cualquier lugar del mundo. No puedes ir a cada plaza con una idea distinta, debes ser fiel, además de a tu personalidad, a tu ambición y al camino que quieres conseguir.

-¿Seguirá este año la línea de la temporada pasada? En 2012, las plazas de primera fueron su tónica.

-Esto es un camino muy difícil. Voy puntuando y ya no es una casualidad. Del año pasado hasta el día de hoy, he puntuado en casi todas las plazas de primera. Las estadísticas... depende de cómo sean. Uno puede torear cuarenta corridas pero habría que ver cómo han sido, en qué condiciones. La ruta que ha marcado mi apoderado es la que cuesta más trabajo pero es la que hace que me vaya a la cama con la conciencia tranquila.

-El año pasado confirmó en San Isidro: el primer toro de la feria. Y, este año, la segunda del serial. ¿Es una ventaja o un inconveniente estar anunciado los primeros días del ciclo?

-Lo que es un inconveniente es no tener la oportunidad de torear. Estoy muy ilusionado con estar en la feria. Si tuviera que torear la primera del serial, fenomenal; la última, también. Pero estar, verse uno en las paredes de la plaza anunciado en los carteles de San Isidro. Mi objetivo era estar en San Isidro y eso es lo único que importa.

-¿Empieza a estar en el lugar que aspira?

-Sí y no. No, porque el lugar que sueño está muy lejos. Sueño con ser figura del toreo y marcar una época; pero es verdad que voy consiguiendo lo que quiero. En 2012 toreé ocho corridas y 7 fueron en plazas de primera, en las que poco a poco voy entrando. No es lo máximo que quiero conseguir, pero sí estoy en el camino.