“Durante el concurso veíamos la vida en forma de preguntas”

Tras su paso por “¡Boom!” Erundino, Manu, Valentín y Alberto hacen balance del concurso

Los concursantes, tras adivinar las quince bombas
Los concursantes, tras adivinar las quince bombas

Sencillos, sinceros, tímidos y humildes. Así son Erundino, Valentín, Manu y Alberto, los integrantes de Los Lobos, que ayer no querían hablar demasiado sobre su futuro -están un poco descolocados, aunque dejaron claro que no van a volver a participar a ningún concurso- aunque sí dejaron alguna pista sobre lo que van a hacer después de ganar el mayor premio de un concurso de televisión: 6.689.700 euros a repartir entre los cuatro... y una institución tan avara como el tío Gilito: Hacienda, que se llevará un porcentaje de entre el 45 y el 51 por ciento de total de lo ganado. “Siempre en el programa hemos defendido lo público y por supuesto que creemos que es lógico que se paguen impuestos, pero tendrían que tener en cuenta de que este premio es un ingreso atípico que se gana una vez en la vida, por lo que en nuestra opinión la fiscalidad tendría que ser más reducida. Si ganásemos este dinero todos los años lo entendería, pero es excesivo”, decía Valentín mientras Erundino asentía con la cabeza. Por lo pronto, el montante lo que les va a dar es “tiempo y tranquilidad” para saber lo que van a hacer en su futuro porque, como dijo Manu, “en mi caso volveré a la cola del paro”.

Más allá de lo crematístico, Erundino, además de ganar el bote, tenía la fantasía de conseguirlo “con una pregunta bonita. Sería triste que la última fuese fea. Pero no, era de geografía y con un nombre precioso: Botnia, el nombre de golfo del mar Báltico situado entre Suecia y Finlandia”. El concursante reconoció que desde que llegaron a “¡Boom!”, hace dos años, “veíamos la vida en forma de preguntas. Ahora veo los concursos de otra manera”. El 20 de junio no fue una fecha común para ellos, era el día en el que iban a ganar el bote. Y, según dijo Manu, no tenían muchas esperanzas. “En las dos ediciones anteriores nos quedamos a una bomba de lograrlo. Yo pensaba en rodar uno más, pasar el trámite y a ver si en otra ocasión nos salía mejor. Pero, de repente, empezamos a acertarlo todo”. Alberto no se podía creer que la pregunta que les daría el triunfo sería tan sencilla. Bueno, corrección, tan sencilla para ellos. “Era la decimoquinta y pensé: ¡Cómo nos pueden preguntar esto tan sencillo. Es imposible! Pero era verdad”.

Lo primero que quiso Valentín fue recordar al malogrado José Pinto, al que conocía después de que ambos hubiesen participado en “Saber y ganar”. “Mi esposa me animó para formar un grupo para ir a “¡Boom!” y rápidamente me puse en contacto con él. La primera vez que le miré en el concurso presentado por Jordi Hurtado me fascinó. Era un animal televisivo. Ha estado con nosotros 373 programa, por lo que ha sido vital para que estemos aquí. Su influencia ha sido gigantesca”. Tras su paso por el concurso, Manu afirma, que además del dinero “nos llevamos un máster de televisión de la buena. Como soy muy tímido, hasta que no pasaron 90 programas me costó soltarme. Luego llegas a la conclusión de que, además de un concurso, es un espectáculo y tienes que contar anécdotas y además hacerlo con gracia. “¡Boom!” me ha enseñado a sonreír”.

Juanra Bonet, presente en el encuentro con los medios, no dejaba de hacer bromas e incluso emocionarse porque “ha sido un honor estar tan cerca de ellos mientras jugaban. Además de saber mucho, y de competir, han tenido una gran capacidad de resistencia física y mental”. Afirma que “no los voy a echar de menos porque por fin puedo tener con ellos una relación normal. Durante el concurso había cierta distancia, como es lógico y ahora podré llamarles”.