Cristina Pedroche da una lección de moda

Antes de empezar a hablar del primer vestido que Cristina Pedroche lució durante las campanadas de Antena 3 –una creación de Andrés Acosta para su conexión con las Islas Canarias–, habría que pararse un momento a mirar el calendario y ahora les diré por qué. Ella ya había avisado en «Zapeando» que el vestido se ponía rápido y que tenía varios colores, pero lo que no había dicho es que, además, iba a rendir un homenaje a uno de los grandes genios de la moda. Se está criticando mucho la similitud entre el vestido con el que Pedroche nos sorprendió el lunes antes de las doce uvas y el «traje» que lució Laetitia Casta en la colección de alta costura primavera verano de 1999 de Yves Saint Laurent. Y sí, lo cierto es que la creación de Marta Rota, la fundadora de Tot-Hom, la firma encargada de confeccionar ese dos piezas de flores y tul, recuerda demasiado a ese look, pero nadie debería acusarlas de plagio porque lo que vimos fue un homenaje. Y lo fue para empezar porque en 2018 se cumplió el décimo aniversario de la desaparición del último de los grandes genios de la costura y porque en este nuevo año que entra se celebran los 20 de ese diseño, un modelo que pasó a la historia de la moda y que encumbró a Laetitia Casta como icono de una nación. Fue, además, la última gran obra de Saint Laurent, que se despediría tres años después del sector al que tanto había aportado.

Y es bonito un homenaje a este creador en un año tan marcado por la defensa de los derechos de la mujer. Si ha habido algún diseñador que ha entendido a la mujer y la ha liberado, ese ha sido –con respeto a los innovadores de principios del siglo XX como Paul Poiret, Coco Chanel o Mariano Fortuny– Yves Saint Laurent. «Robó» del armario masculino piezas como la sahariana o el esmoquin y lo convirtió en el nuevo uniforme de la mujer. Fue el primero que subió a modelos negras sobre la pasarela y hasta se atrevió a posar desnudo para la campaña de publicidad de un perfume, haciendo que nos cuestionásemos por qué nos costaba aceptar el cuerpo masculino para promocionar un producto y, en cambio, sí veíamos como algo normal que esto se hiciera con el de la mujer. Si a esto le sumamos el mensaje ecologista que Pedroche añadió con el uso de materiales reciclados y la alusión al cuidado del medio ambiente, está claro que la presentadora no solo nos dejó alucinados e impactados, sino que además nos dio toda una lección.