Un mundo deslumbrante que es pura fachada

La nueva serie de Amazon Prime aspira a cubrir el hueco dejado por «Juego de Tronos». Es poco probable que lo logre

Orlando Bloom como Rycroft Philostrate, y Cara Delevingne como Vignette Stonemoss en  «Carnival Row»
Orlando Bloom como Rycroft Philostrate, y Cara Delevingne como Vignette Stonemoss en «Carnival Row»

En la carrera que cadenas de televisión, plataformas de vídeo bajo demanda y demás generadores de contenidos llevan enfrentados desde hace meses por ser el primero en encontrarle un reemplazo a «Juego de Tronos», Amazon Prime acaba de incorporar un nuevo título participante. «Carnival Row» combina fantasía, melodrama, ultraviolencia y alegoría política; sobre el papel, pues, es una candidatura perfecta. Lástima que, plasmada en pantalla, esa prometedora mezcla resulte en una serie a la vez demasiado complicada a la hora de construir su propio universo y demasiado superficial a la de dotarlo de vida. Su peripecia argumental tiene lugar en una especie de versión fantástica de la era victoriana en la que hay armas y bombas pero también seres míticos; lo uno son las herramientas a las que recurren quienes mantienen la paz, lo otro es percibido como una amenaza contra el orden social.

En efecto, los Fae -la mayoría de los cuales son identificables por alas o cuernos- son refugiados de una guerra extranjera que viajan a la ciudad de Burgh, en su mayoría humana, para buscar refugio. A cambio de sus vidas, se espera de ellos que se abstengan de volar o de aspirar a tener los mismos derechos que los humanos. Constantemente sometidos a discriminaciones y abusos, la mayoría acaban formando parte de una subclase criminal o ejerciendo de mano de obra explotada.

Mientras desarrolla esa premisa, «Carnival Row» pretende ser una fábula sobre los refugiados; también como misterio gótico en el que un asesino al estilo de Jack el Destripador caza hadas desprevenidas; y como intriga política, y como reflexión sobre las secuelas que una derrota bélica deja a una nación, y como historia de amor, y como viaje en busca de una identidad. Quiere tener tantas faceta narrativas que no es capaz de prestar suficiente atención a ninguna de ellas.

Cara Delevingne se muestra esforzada en la piel de una liberadora en potencia, un hada alada que, tras ser azotada por la desgracia, se ve atrapada en el mundo de los humanos. Los intentos de la serie de representarla como una migrante en un mundo insensible más parecido al nuestro de lo que quisiéramos admitir tal vez no tengan la resonancia que pretenden, pero aun así la suya es la historia más atractiva. No puede decirse lo mismo de Orlando Bloom, que en la piel de un detective humano deambula sin garbo por una sucesión de misterios poco convincentes.

En esas y otras líneas temáticas, «Carnival Row» resulta densa, confusa y literalmente oscura. Y los aires de terror lovecraftiano que se da inicialmente no tardan en quedar disipados, en cuanto queda clara la familiaridad que el antagonista aqueja mientras hace el mal. Con demasiada frecuencia, además, el relato recurre a los métodos más facilones para impactar al espectador. En una escena vemos a una persona destripada violentamente, y la visión de sus intestinos esparcidos hace vomitar a un policía; en otra aparece la violencia sexual, sin otro motivo aparente qu la necesidad de cumplir con los requisitos actuales del género. En última instancia, decimos, «Carnival Row» se muestra mucho más efectiva trazando los contornos del mundo en el que transcurre que contemplando la ola de crímenes y el romance que suceden en él. La serie construye una fascinante metáfora del poder colonial y la migración pero en última instancia no sabe qué hacer con ella.

Dónde: Amazon Prime Video.

Cuándo: Primera temporada, disponible desde el 30 de agosto.

Por qué hay que verla. Construye un universo lleno de posibilidades dramáticas que será capaz de usarlas.

El mayor acierto. El trabajo interpretativo de Cara Delevingne en la piel de un hada azotada por la tragedia.

Si le gusta también puede ver... «The Alienist», «Ripper Street» y la serie a la que intenta parecerse: «Juego de Tronos».

El dato. Ya está confirmado que la serie tendrá segunda temporada; verá la luz en verano de 2021.