Una nueva estrella en Maldivas

Las villas se caracterizan por los altos techos con vigas de madera y espacios abiertos al exterior
Las villas se caracterizan por los altos techos con vigas de madera y espacios abiertos al exterior

LVMH desembarca en el Índico con el resort boutique Cheval Blanc Randheli y expande su exclusiva marca hotelera

El dueño y señor del lujo, Bernard Arnault, presidente del todopoderoso grupo Louis Vuitton-Moët Hennessy (LVMH), parece apostar firme por figurar en la creme de la creme de la industria de la hospitalidad. La pequeña y super exclusiva división hotelera del conglomerado francés va creciendo poco a poco con el nombre de Cheval Blanc, bautizada en honor de uno de los mejores burdeos del mundo, y desde hace unos años en manos del impero Arnault. La colección de hoteles se inauguró en la estación de esquí de Courchevel, con un extraordinario chalet alpino de tan sólo 36 habitaciones y todos los lujos imaginables a pie de pista. El pasado verano el grupo se hizo con el hotel Isle de France, una de las joyas indiscutibles de la isla caribeña de St Barhts y ahora prepara su adaptación a las señas de identidad de la marca. En Paris, continúan las complejas obras para reconvertir los antiguos almacenes La Samaritaine en uno de los mejores hoteles de la capital francesa, un proyecto encargado al estudio japonés Sanaa y que abrirá sus puertas probablemente en 2015 también bajo la marca Cheval Blanc.

El último Cheval Blanc se levanta en un atolón en medio del Índico, uno de esos pequeños trozos de paraíso blancos y turquesas que conforman el archipiélago de Maldivas. La experiencia empieza antes de llegar al hotel, cuando uno se embarca en el hidroavión privado de la maison, customizado con los colores de la marca, gris y amarillo, y con un pequeño caballo pintado en el fuselaje que sirve de logo de la compañía. La aventura aérea de unos 40 minutos de duración desde el aeropuerto internacional de Malé hasta el atolón de Noon es la primera toma de contacto con ese art de recevoir. Ningún detalle se escapa abordo. Una vez en tierra, un tratamiento anti jet lag de cortesía recibe al huésped en su villa privada, y ya puede relajase y entregarse a disfrutar de todos los encantos del llamado lujo descalzo.

El boutique resort está formado por 45 villas de estilo loft contemporáneo firmadas por el arquitecto Jean Michel Gathy, dotando a las villas de la máxima sensación de espacio y amplitud. Todas las villas poseen amplias piscinas infinitas, jardines o playas de uso exclusivo para sus respectivos huéspedes. Además, cuenta con una oferta culinaria de primera sin nada que envidiar de los buenos restaurantes de Paris. Ni siquiera la bodega.