¿Qué camino elegirías para llegar a Guadalupe?

Equiparables en valor histórico al Camino de Santiago, los caminos a Guadalupe han sido recorridos por reyes, escritores, papas, conquistadores...

Guadalupe, Cáceres.
Guadalupe, Cáceres. FOTO: Civitatis Shutterstock

Es impresionante que las vidas de miles, puede que millones de personas a lo largo de la Historia, estén o hayan estado condicionadas por un único objeto que mide 59 centímetros y pesa 3.975 gramos. Es impresionante que algo tan pequeño guarde tanto poder. Edificios enteros se han construido en torno a este objeto diminuto, se han asfaltado calles, los piadosos han gastado todos sus ahorros para ver este objeto, se han arrodillado frente a él, han dedicado horas y horas y horas y horas a mirarlo con una intensidad agotadora. Hablamos de la talla de la Virgen de Guadalupe, Reina de la Hispanidad, extraviada por los santos y reencontrada por un pecador, con las mejillas de madera oscura y como manchada por la humedad que arrastran los años en Extremadura. Parece increíble que un objeto tan pequeño contenga tantísimo poder que, gracias a su delicada figura, los hombres y mujeres más cultos del planeta han acordado de forma unánime que el monasterio y la basílica donde está guardado sea añadido a la lista de Patrimonio de la Humanidad.

Breve historia de la talla

Como ocurre con casi cualquier objeto antiguo, la historia de la talla de Guadalupe está enmarañada con los hilos de la fantasía y resulta difícil acertar en lo verídico. Hay quien dice que fue creada en un taller palestino que regentaba el mismísimo San Lucas, que fue tallada en el siglo I por sus manos santas. Que la estatuilla contiene algo de milagroso y que la llevó a ser adorada en ciudades tan brillantes como Bizancio (actual Estambul), hasta que el papa Gregorio I se la regaló con todo su cariño al arzobispo de Sevilla, allá por el siglo VI. Que en el momento en que el bereber Tariq derrotó a las tropas de don Rodrigo, la seguridad de la talla fue puesta en entredicho y un grupo de valientes se la llevaron lejos de la ciudad, hasta esconderla en el cauce del río Guadalupe por la zona de la serranía de las Villuercas.

Talla de la Virgen de Guadalupe en Extremadura. La leyenda afirma que fue tallada por San Lucas.
Talla de la Virgen de Guadalupe en Extremadura. La leyenda afirma que fue tallada por San Lucas. FOTO: José33 Luis Creative Commons

Que la talla estuvo enterrada durante siglos y que pasó de la historia a la leyenda, de la leyenda al mito. No fue hasta que un hombre humilde, conocido como Gil Cordero, pastoreaba a sus vacas por la zona donde estaba enterrada la talla, que la narración no se permitió dar un paso más. La narración se detuvo desde el siglo VIII hasta el siglo XIII. Enterraron a la Virgen y esa sepultura cavada deprisa y corriendo se transformó en un extenso punto y aparte que por los pelos no se trató de un punto y final. Pero la Virgen se apareció a Gil Cordero y señaló aquí y allá, su manto brillaba con pulcra santidad, provocando que el aterrorizado hombre cayera de rodillas ante ella, que escarbara la tierra con sus propias uñas como un enajenado. Así encontró la talla, encerrada en una caja de mármol. Que en medio de este desmadre espiritual se murió el hijo de Gil Cordero y el pastor fue tachado de mentiroso por todos, incluso por el párroco de Cáceres. Ya lo estoy viendo, puedo escuchar la voz burlona del sacerdote: “¡Cómo se te va a aparecer a ti la Madre de Dios, Gilito, alma de cántaro, con lo bruto que tú eres!”. Que el hijo del pastor resucitó por mediación de la Virgen y que todos le creyeron desde ese momento.

Dicen que los cacereños acudieron en procesión al lugar donde Gil Cordero había encontrado la talla de María, y que construyeron una humilde ermita en honor a la madrecita, hasta que Alfonso XI el Justiciero rezó a esta misma Virgen para conseguir una deseada victoria en la batalla del Arroyo del Salado. Cuando el monarca castellano consiguió la victoria, inmediatamente ordenó una remodelación de la ermita para que estuviera a la altura de tan importante Señora.

Otros dicen que la talla fue creada a finales del siglo XII y que tiene un estilo románico. Que ha sufrido varias remodelaciones a lo largo de los años, especialmente en el siglo XIV. Que Gil Cordero no existió o que se trató de un personaje utilizado por los obispos y arzobispos en una época de supersticiones propagandísticas donde Santiago “se aparecía” en los campos de batalla junto a San Millán, donde ambos santos decapitaban sarracenos como hicieron los viejos dioses en Troya.

Caminos más importantes a Guadalupe

Parque de Monfragüe.
Parque de Monfragüe. FOTO: Lucas Viani dreamstime

El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe (Cáceres) es hoy uno de los centros de peregrinaje más importantes de España. Existen nueve caminos posibles para llegar a adorarla, si excluimos algunos caminos secundarios o de menor importancia:

  • Camino Real: fueron los Reyes Católicos quienes consolidaron el camino Real que lleva desde Madrid hasta Guadalupe, cruzando por localidades emblemáticas como Talavera de la Reina y Oropesa. Se piensa que Isabel de Castilla utilizó hasta siete veces este camino en sus peregrinajes a Guadalupe. Y no podemos olvidarnos del peregrinaje efectuado por Miguel de Cervantes, que anduvo por aquí para ofrecer a la Virgen las cadenas de su cautiverio a manos de los turcos.
  • Camino de Poniente: ya desde finales del medievo se tiene constancia de peregrinos lisboetas que acuden a Guadalupe, y este camino está señalado como la ruta más habitual que nace de Portugal. Comparte un pedacito de recorrido con el Camino de Santiago portugués y atraviesa localidades extraordinarias como Évora o Mérida.
  • Camino de Levante: el compromiso de la Casa de Austria con el peregrinaje a Guadalupe permitió la supervivencia de esta tradición. Recordemos que a partir del siglo XV nos encontramos con un mundo donde los monarcas viven obsesionados por sus colonias, los cismas religiosos son casi rutinarios... tradiciones tan arcaicas como los peregrinajes religiosos peligraron en todo Europa a excepción de España. El camino de Levante que nace en Saceruela (Ciudad Real) y su vinculación a la Orden del Sacer son perfectos ejemplos de cómo nuestro país se mantuvo firme en sus tradiciones.
  • Camino de los Montes de Toledo: uno de los caminos a Guadalupe más antiguos debe su origen a una viejísima calzada que unía Toledo con la localidad extremeña, atravesando el glorioso espectáculo de los Montes de Toledo. Si otros caminos, como el camino de Poniente, tienen un alto valor cultural, los Montes de Toledo ofrecen al peregrino una serie de paisajes y entornos naturales exclusivos, muy acordes con el nivel espiritual de este viaje.
  • Camino Romano: otra vez tenemos una calzada romana que sirve como base para este piadoso recorrido. La antigua calzada que unía Mérida con Toledo ha servido de apoyo para los pasos de Alfonso VII de Castilla, Cristóbal Colón, Hernán Cortés, los Reyes Católicos... y se trata de uno de los caminos a Guadalupe con mayor intensidad histórica.
  • Camino de los Descubridores: existe un apartado especial entre los caminos a Guadalupe, y este es el de los Descubridores. El origen extremeño de numerosos conquistadores (Pizarro, Cortés, Orellana...) vinculó inevitablemente sus andaduras en ultramar con la Virgen de Guadalupe. Es por esta conexión que la Virgen de Guadalupe se considera también patrona de México y Filipinas. El camino de los Descubridores conecta Cáceres con Guadalupe y es el legado físico de la religiosidad de los conquistadores.
  • Camino Mozárabe: desde Monterrubio de la Serna hasta Guadalupe discurren 160 kilómetros de peregrinaje por el que suelen concurrir los fieles andaluces. Ya procedan de Córdoba o de Jaén, pueden tomar este camino que acaba conectando con el camino Romano.
  • Camino de Monfragüe: desde Palencia hasta Guadalupe, el peregrino podrá atravesar en este camino uno de los parajes naturales más mimados de nuestro país. El Parque de Monfragüe que da nombre al mismo camino. Entre las muchas anécdotas que nos relata este recorrido lleno de historia, cabe aquella sobre Fernando el Católico. Resulta que el monarca aragonés falleció en la localidad de Madrigalejo, mientras acudía a Guadalupe... precisamente por el camino de Monfragüe.
  • Camino Visigodo: todas las dudas, la tibieza, los destellos de fantasía que puedan abordarnos en el peregrinaje a Guadalupe tienen su punto culmen en el camino Visigodo, cuyo inicio está marcado en la localidad de Alcuéscar. Este camino antiquísimo se remonta tan atrás que, atención: los expertos han llegado a suponer que se trata de un camino que seguían nuestro tatarabuelos prerromanos para pedir sus favores a la diosa Ataecina. El camino es el mismo, los hombres de carne y hueso son iguales, los deseos y los miedos se han mantenido a lo largo de los siglos. Únicamente cambia un detalle en la meta del peregrino, o, mejor, en la mujer a la que pide auxilio.