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Diez motivos para irse de vacaciones ahora

La playa de Agua Marga en Almería
La playa de Agua Marga en Almería

Irse cuando los demás vuelven con mejores precios, menos gente y temperaturas más suaves, son algunas de las ventajas de veranear en septiembre.

Cuando muchos ya han vuelto de sus vacaciones y se han reincorporado al trabajo y a la rutina, otros empiezan sus días de descanso. Son los que optan por veranear en septiembre, una alternativa que cada día gana más adeptos. Desde el portal de alquiler vacacional Migoa.com hemos preguntado qué ventajas tiene septiembre para veranear y te contamos algunas de las respuestas más interesantes:

1) Buen tiempo: las temperaturas siguen siendo cálidas y algo más suaves que en pleno agosto, lo que nos permite disfrutar de un tiempo más apacible, evitando el bochorno pero disfrutando igualmente de la playa y la piscina. Si elegimos destinos como Dénia o Benidorm podremos disfrutar de temperaturas que rozan los 30 grados.

2) Menos aglomeraciones: en septiembre suele haber menos turismo que en plena temporada, lo que permite disfrutar de los monumentos o los lugares típicos sin las aglomeraciones de julio o agosto.

3) Precios más reducidos: a medida que la temporada alta va quedando atrás los precios van también bajando. Un billete de avión o la reserva de nuestro alojamiento nos saldrá mejor de precio en las mismas condiciones que si la hubiéramos comprado en julio o agosto.

4) Sin colas ni esperas: en pleno agosto puede resultar complicado encontrar mesa en los restaurantes mejor situados de las zonas turísticas y no resulta raro tener que hacer cola o sufrir largas esperas para comer o ver un espectáculo. En septiembre, en cambio, podremos escoger dónde y cuándo disfrutar de una comida o cena sin esperas.

5) Ofertas: muchas empresas ofrecen ofertas específicas para septiembre, coincidiendo con el fin de la temporada alta. Resulta interesante echarle un vistazo a las propuestas de este mes.

6) Colocar la toalla en primera línea: algo que no resulta sencillo en pleno verano es colocar nuestra toalla justo en la orilla. De hecho, en algunas de las zonas más concurridas del litoral es necesario un buen madrugón para encontrar un buen sitio. En septiembre, en cambio, no es necesaria tanta previsión.

7) Irse cuando los demás vuelven: un aspecto psicológico importante de veranear en septiembre es el hecho de irse cuando los demás ya han vuelto o ya llevan días trabajando. Un buen aliciente si se ha pasado todo el verano en la empresa.

8) Encontrar los mejores alojamientos: reservar nuestra estancia cuando ya ha pasado casi todo el verano nos permite encontrar mejores alojamientos, que en plena temporada estaría con toda seguridad reservados.

9) Menos tiempo para las próximas vacaciones: otra ventaja de reservarnos los días de descanso para septiembre es que se nos hará más corta la espera para las vacaciones de Navidad que si hubiéramos veraneado en julio o a principios de agosto.

10) Mejor descanso: además de divertirse, uno de los principales motivos de las vacaciones es desconectar y descansar. Hay quien asegura que en septiembre, con unas temperaturas cálidas pero más suaves y con menos aglomeraciones, se consigue un mayor descanso y resulta más fácil olvidar las preocupaciones.