jueves, 24 agosto 2017
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España

España / El desafío independentista

Los independentistas utilizan al Papa para pedir el voto

  • La manipulación independentista llega a las parroquias catalanas

  • Un grupo secesionista utiliza una frase del Papa Francisco para pedir el voto

Portada completa de la revista de los autodenominados Cristianos por la Independencia
Portada completa de la revista de los autodenominados Cristianos por la Independencia

La llamada a la movilización para la independencia de Cataluña ha llegado incluso a las parroquias catalanas. El grupo secesionista Cristianos por la Independencia está repartiendo –a la salida de misa– una revista animando a participar en las elecciones del próximo 27 de septiembre bajo lemas como «Los cristianos, comprometidos con el futuro de Cataluña y de su gente» o «El 27-S por la Independencia, con generosidad por el futuro». La publicación utiliza además una imagen del Papa Francisco y una frase que pronunció el Pontífice el pasado mes de julio en Paraguay: «Un pueblo que olvida su pasado, sus raíces, no tiene futuro. Es un pueblo estéril». Los autores del panfleto sacan así completamente de contexto unas palabras de Bergoglio tras el breve encuentro que mantuvo con el presidente paraguayo, Horacio Cartes. La frase se pudo escuchar durante un discurso posterior a las autoridades civiles y el cuerpo diplomático en el Palacio de López, sede del Gobierno de Paraguay.

La manipulación ha causado indignación entre la comunidad católica. Ya ha sido informado el embajador en la Santa Sede sin que hasta el momento se hayan pronunciado al respecto los obispos catalanes.

Cristianos por la Independencia es una asamblea sectorial de la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Su tarea principal es «difundir los objetivos de la ANC en los ámbitos creyentes de Cataluña y dar a conocer la doctrina social de la Iglesia sobre los hechos nacionales y de autodeterminación de los pueblos».

En su web, Cristianos por la Independencia también ha habilitado un espacio para que sacerdotes y diáconos firmen por la independencia. En la portada de su portal de internet, el grupo destaca además la fecha del 27-S en grandes caracteres, bajo la consigna: «Donde todo comienza». Así mismo, es posible inscribirse para la marcha independentista de la Diada.

Precisamente ayer, quedó claro que a la ANC no le salen las cuentas para esta convocatoria. Si bien es cierto que cuenta con más inscritos que hace un año para la Diada, algo debe de sospechar para lanzar un mensaje de auxilio de esta magnitud. Sin ir más lejos, la jornada coincide con una huelga de Renfe. De momento, dicen tener a 170.000 voluntarios –según fuentes internas de la organización, la cifra real estaría en los 50.000–, pero tal como ayer explicó el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, es «insuficiente» para llenar la avenida Meridiana. Para colmo, la jugada de Artur Mas de hacer coincidir el comienzo de la campaña electoral con la Diada podría salirle rana. Sánchez explicó que ha pedido una «moratoria electoral» para que la Meridiana sea un «espacio de neutralidad» y de «unidad» entre los partidarios de la independencia, y no un «espacio de confrontación electoral».

En cualquier caso, a poco menos de un mes para la Diada, la ANC y Òmnium Cultural presentaron los detalles de la «Vía Lliure» (vía libre) e hicieron un llamamiento a la participación para «desbordar» los más de cinco kilómetros de la Avenida Meridiana y «poner de relieve la determinación y persistencia del país para decidir su futuro político en libertad». Según los organizadores, todavía hay 81 tramos de la Meridiana con una «ocupación baja», lo que supone el 60 por ciento de la longitud total de esta vía de la ciudad, es decir, unos tres kilómetros, a pesar de que el número de inscripciones es ligeramente superior en estos momentos al del año pasado. «Queremos pedir a los ciudadanos, a las entidades, colectivos y a las personas que creen en un nuevo país que se apunten y garanticen antes del 11-S el éxito de la Meridiana», apuntó tras advertir de la necesidad de un punto de inflexión porque el ritmo de inscripciones no crece como debería en esta segunda quincena de agosto, como sí pasó en las anteriores movilizaciones.

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