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Pablo Casado: "Mi modelo de Gobierno es el pacto con Ciudadanos, no con Vox"

Casado cierra la campaña con la afirmación de que «el PP va a ganar estas elecciones». Asegura que no rebatió a Abascal en el debate electoral porque su adversario es Sánchez . «No solo el PP no se parece a Cs y Vox, es que no queremos parecernos porque no somos lo mismo».

  • Pablo Casado: "Mi modelo de Gobierno es el pacto con Ciudadanos, no con Vox"

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08 de noviembre de 2019. 10:51h

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Carmen Morodo Madrid. 8/11/2019

Los cien escaños marcan la línea que separa el éxito y el fracaso del PP en estas elecciones?

El PP va a ganar estas elecciones. El objetivo es tener un escaño más que el PSOE y formar un gobierno que dé estabilidad política, ponga orden en Cataluña y pueda impulsar las reformas económicas que necesita España para crear el empleo que el socialismo está ya destruyendo.

La campaña cierra con unanimidad por parte de todas las encuestas sobre el bloqueo que seguirá después del 10-N, ¿qué responsabilidad está dispuesto a asumir para romperlo?

La única garantía para desbloquear la situación política es la victoria del Partido Popular. Nosotros sí que podemos pactar como hicimos en autonomías y municipios. Sánchez lleva bloqueando la política española desde el 2016 y ha forzado elecciones teniendo cuatro alternativas para gobernar desde abril. Si la mayoría social se convierte en mayoría electoral lo podremos conseguir, pero para ello hay que unir el voto en torno al PP.

Pero si Ciudadanos termina siendo un partido no decisivo, como también anuncian los sondeos, ¿el sentido de Estado no obliga al PP a dar un paso adelante? ¿No es mejor para España, según la posición de su partido, condicionar un Gobierno, si no hay alternativa, que un Gobierno que dependa de Iglesias y los partidos independentistas?

Lo mejor para España es que gobierne el Partido Popular. Sánchez ya dejó claro en el debate que no descarta volver a gobernar con los independentistas. Hasta cinco veces le pregunté y cinco veces se negó a contestarme a la pregunta. Además, defiende la plurinacionalidad de España, lo cual es una barbaridad. Por eso no me contestaba cuando le pregunté cuántas naciones creía que había en esa Nación de naciones que cree que es España, como Zapatero. ¿Cómo puede ser presidente de la Nación española quien no cree en ella?

Usted tampoco me ha contestado... Sin embargo, sí hay dirigentes de su partido que hablan de la posibilidad de una abstención condicionada para que España pueda ponerse en marcha si el PSOE es el partido con más escaños. Condicionada, por ejemplo, en política presupuestaria o política fiscal.

No vamos a facilitar un Gobierno de Sánchez en ningún caso. Su permanencia en Moncloa es un peligro para la economía y la unidad nacional. Por eso es tan importante sacar un escaño más que él, para presentarme a la investidura, y entonces ser nosotros los que recabemos el apoyo o la abstención de otros partidos en torno a un proyecto que cree empleo y defienda el orden constitucional, que es lo que Sánchez ha degradado.

¿La división constitucionalista ante la crisis catalana se recompondrá tras las elecciones generales?

Uno de mis objetivos más urgentes es volver a unificar el centro derecha. El PP ofreció a Cs coser esa desunión a través de la propuesta de unirnos en una coalición como España Suma. Si los españoles votan como en abril el resultado será el de abril, es decir otro Gobierno de Sánchez. Nunca entendí por qué Ciudadanos y Vox celebraban esa noche electoral que fue letal para España. Por encima de los intereses de un partido ha de estar el de los españoles. Con más votos el centro derecha tuvo menos escaños que la izquierda hace unos meses, pero si ahora unimos los votos en el PP echaremos a Sánchez.

Le preguntaba por la unidad constitucionalista frente al independentismo. Ahí también está el PSOE, ¿o es que usted lo deja fuera?

Tal y como aparece en el documento de la Generalitat, Sánchez pactó con Torra en Pedralbes el relator internacional y no rechazó el derecho de autodeterminación. No rechazar una ilegalidad tan grave le inhabilita para presidir el Gobierno.

¿Y no será que la competencia con Vox está haciendo que primen el electoralismo por encima del necesario consenso de Estado?

En las pasadas elecciones 750.000 votos de Vox no tuvieron representación en el Congreso, y más de 2 millones se quedaron sin representación en el Senado. Por eso ahora el PSOE alienta tanto la división del centro derecha porque es su única tabla de salvación. Sánchez ha naufragado, su Gobierno es ya un titanic, con la orquesta de la propaganda electoral sonando. Su único salvavidas frente a una victoria del PP son los votos que vayan a Cs y Vox.

¿Qué le parecen las propuestas de Vox para Cataluña, como aplicar el estado de excepción o detener a Torra?

En un Estado de Derecho como es España las detenciones no se hacen por orden del Gobierno sino por orden del juez. La Constitución española tiene muchos recursos para restablecer el orden y la concordia en Cataluña mejor que el artículo 116, como el requerimiento a Torra como paso previo a la aplicación del artículo 155, y la Ley de Seguridad Nacional, tal y como llevamos semanas reclamando, para garantizar el orden público y remover de inmediato a un instigador de la desobediencia y la ilegalidad como Torra.

Usted está haciendo campaña en estas elecciones contra la «inacción» de Sánchez en Cataluña. ¿A qué la atribuye?

En esta campaña ha quedado claro que quien marca la dirección política de Sánchez con respecto a Cataluña es Iceta y las necesidades del PSC, que es el principal responsable de que haya sucedido todo esto. Porque el origen está en el cordón sanitario contra el PP firmado en 2003 en el Tinell. Ya lo hicieron Maragall y Montilla con Zapatero. El PSC es un partido nacionalista. Y Sánchez lo ha preferido frente al votante histórico del PSOE. Por eso también abrimos las puertas a los socialistas hartos de esta cesión al soberanismo y que quieran defender con el PP la unidad nacional.

Reprochan al PSOE sus pactos con los independentistas. Pero esto también podrían evitarlo a nivel nacional con una abstención condicionada a un gran pacto en política territorial.

Sánchez ya ha pactado con los independentistas en 40 ayuntamientos de Cataluña, la Diputación de Barcelona, en Baleares, en Valencia, en Galicia, en el País Vasco y en Navarra con Bildu, que es una afrenta para las víctimas del terrorismo. El propio Junqueras le ha recordado desde la cárcel que fue él quien le apoyó en la moción de censura. Sánchez le debe el puesto y por eso no hace nada contra ellos, y está dispuesto a apoyarse de nuevo en ellos el 11N para seguir gobernando. Por eso en el debate no me contestó cuando le pregunté si volvería a forma un gobierno Frankenstein. Quien calla otorga.

¿Cree que Torra es la mano política que sostiene a los CDR y que está detrás de «tsunami democrático»?

Le hemos visto cortar calles, animar a la violencia y censurar e investigar a los Mossos que trataron de garantizar el orden. Y ahora las grabaciones revelan que planeaban encerrarse en el Parlamento para declarar la independencia. Torra no debería seguir ni un día más como presidente de la Generalitat.

¿Usted también pide perdón como Álvarez de Toledo por cómo ha gestionado el PP el problema catalán?

El miércoles expliqué en un acto en el que participó Rosa Díez y Cayetana Álvarez de Toledo mi visión sobre lo que había sucedido en Cataluña. El PP de Cataluña siempre estuvo a la altura y dos de sus concejales fueron asesinados por ETA por defender nuestras libertades. En 2003 se trató de excluir al PP de la vida política en el pacto del Tinell.

¿Entiendo que entonces no ve motivo para pedir perdón por nada de lo que hizo su partido en el pasado?

Hemos sido el partido de la resistencia cívica al nacionalismo y el del Gobierno que puso orden en Cataluña con el artículo 155.

Volviendo a la campaña, acusan a Sánchez de haber abusado de su posición institucional. ¿Y qué presidente no lo ha hecho?

Sánchez lo ha hecho de forma flagrante. Nunca había ocurrido que la Junta Electoral abriese expediente sancionador a un presidente por el uso de los medios públicos. Ni que un candidato usara el CIS, la TVE, la diputación permanente y el presupuesto público como propaganda electoral.

Basta tirar de hemeroteca para recordar las críticas a los Gobiernos del PP por usar la televisión pública en campaña o hasta las pensiones.

El abuso de ahora no se ha visto nunca. ¡Pero si le ha llamado la atención hasta la Junta Electoral! Lo último por parte de Sánchez ha sido decir que controla la Fiscalía, lo cual es una irresponsabilidad que tendrá graves consecuencias en la extradición de los implicados. Solo la respuesta de los fiscales de toda España le ha hecho dar explicaciones cuando ya era tarde. Sánchez ya no acierta ni cuando rectifica.

¿Qué cálculos maneja el PP sobre la evolución de la situación económica?

Ya estamos en crisis. España no va bien por culpa de Sánchez. Es una situación similar a la de 2008, cuando el Gobierno ocultó las cifras para ganar las elecciones. Pero esta vez ya no cuela. España no merece un Gobierno que mienta, y eso es lo que está haciendo éste. Por eso hay que ganar el domingo, no vale esperar tres años como ocurrió hasta el 2011. Si el PP hubiera ganado 3 años antes se hubieran evitado los estragos de Zapatero. Tres millones de parados, nueve millones de pensionistas con su pensión congelada, tres millones de funcionarios con el sueldo recortado en un 5 por ciento, decenas de miles de jóvenes emigrados y familias desahuciadas.

De nuevo la campaña termina presidida por la euforia sobre los resultados de Vox. ¿Le preocupa?

La división del voto de la derecha es lo único que puede permitir a Sánchez seguir en La Moncloa. Sánchez ha fiado su futuro político a esa fragmentación del anterior espacio electoral del PP. Por eso votar al PP es una responsabilidad patriótica, porque somos el único partido que puede ganar a Sánchez y formar gobierno. Podemos y Ciudadanos ya han dicho que apoyarán a Sánchez y los votos a Vox favorecen la división de la derecha que tanto desea Sánchez. Los votos a Cs son sólo para Rivera y los votos a Vox son sólo para Abascal, pero los votos al PP también sirven para echar a Sánchez el lunes mismo.

¿Cree que Abascal puede alcanzar los 5O escaños?

Con todo mi respeto a sus votantes, si coincidimos en que España está en un momento crítico, creo que es conveniente apostar por la opción más experimentada y fiable. La política no se hace en una barra de bar, ni se es seleccionador de fútbol desde el sofá. Si me tuviera que operar me gustaría que el equipo médico tuviera horas de quirófano, o si atravieso en un vuelo turbulencias me gustaría que la tripulación haya atravesado muchas. El PP ya ha superado crisis, y cuando gobernamos arreglamos los destrozos del PSOE, creamos siete millones de empleos, revalorizamos las pensiones para siempre y detuvimos los planes de Ibarreche y Puigdemont.

¿Pero usted a qué atribuye las buenas perspectivas que acompañan a Vox en esta recta final? ¿Es el buen hacer de ellos o puede ser consecuencia de la estrategia de Ciudadanos y suya de ignorarles?

Cuando llegó Sánchez a la Presidencia, Vox era un partido extraparlamentario. La operación de tratar de dividir a la derecha no ha sido algo espontáneo sino diseñado con una clara intención electoral. Para Sánchez, Vox es su principal aliado para seguir en el Gobierno.

¿La moderación o la campaña obligan a guardar silencio ante las mentiras de Vox? Inmigración, cifra de denuncias falsas de mujeres maltratadas o de agresiones a mujeres por parte de inmigrantes, por ejemplo. No hay datos que corroboren el discurso de ese partido.

En el debate electoral mi prioridad fue debatir con Sánchez y contestar sólo a las críticas que me formularon Cs y Vox. También le digo que creo que pedir acabar con el Estado de las Autonomías es una irresponsabilidad. No se puede pedir a Torra que cumpla la Constitución y plantear ponerla patas arriba o pedir salir de la UE. Esto último sería letal para España, y especialmente para sectores como el de la agricultura y la ganadería, en los que tanto influyen las decisiones de Bruselas en temas como la PAC.

¿Pero por qué no rebatió a Abascal en el debate?

Porque yo sí tengo muy claro que mi adversario es Sánchez y que el único que puede ganarle las elecciones con un modelo alternativo es el PP. Por eso él se refería todo el tiempo a Vox y no contestaba a mis preguntas. Claramente al PSOE le viene bien la existencia de Vox para intentar ganar las elecciones, y lo digo con todo respeto, pero es un hecho probado. Y por eso apelo a unir esfuerzos en torno a la única alternativa de gobierno.

Más allá de estrategias, ¿comparte el mensaje que vincula inmigración con delincuencia o con agresiones sexuales?

La política del Gobierno ha sido un error. La inmigración debe ser ordenada, legal y vinculada a un contrato de trabajo, como siempre ha hecho el PP. Imitar el populismo de fuerzas de otros países, como Italia, deteriora la vida política. Y sobre las agresiones sexuales ya le dije a Sánchez que fue el PSOE el que cambió el Código Penal, eliminando el término de violación. Nosotros, sin embargo, queremos extender la prisión permanente revisable a violadores y maltratadores reincidentes.

¿Hay un problema con las denuncias falsas de maltrato por parte de las mujeres?

Según la Memoria de la Fiscalía General del Estado, en 2018 se abrieron 14 investigaciones por supuestas denuncias falsas. Aunque quien sufra una denuncia falsa carga con un hecho de enorme dolor por el reproche social al que injustamente se ve sometido, la magnitud de ese delito en el conjunto de la sociedad parece reducida. Quiero recordar que fue el PP el que puso en marcha un pacto de Estado contra la violencia de género, una lacra insoportable para nuestra sociedad.

¿Cuenta con Vox para un futuro gobierno? ¿Gobernaría con ellos como socios?

Los gobiernos que el PP ha conformado a lo largo de estos meses son con Ciudadanos, y es una fórmula que está funcionando muy bien.

¿Por qué con Vox “no” y con Cs “sí”?

Vox ya ha dejado claro que no quiere estar en los gobiernos que lidera el PP. A diferencia de lo que vende Sánchez, no sólo el PP no se parece a Cs y Vox, es que no queremos parecernos, porque no somos lo mismo. Son ellos los que nos imitan algunas cosas, las buenas que tienen. A España le iba muy bien cuando el PP era la casa común de todo el centro derecha y aspiramos a volver a hacerlo pronto. Menos PP solo ha supuesto más izquierda y más nacionalismo para España. Ése ha sido el dudoso mérito de Vox y Cs.

¿Se siente más cómodo con su perfil moderado?

El PP se define en sus estatutos como un partido de centro reformista liberal desde hace 30 años, en el año 1989. La moderación es defender la concordia, la centralidad, es ser tolerante sin renunciar a la firmeza de defender tus principios y valores. Eso es lo que yo defendí cuando me presenté a presidir mi partido y ése es el mandato que recibí al ganar las primarias contra todo pronóstico. El PP ha vuelto pisando fuerte, orgulloso de nuestros aciertos, humilde para no repetir errores, renovado y dispuesto a liderar una nueva mayoría.

Pastor estará en un futuro Gobierno suyo. ¿Álvarez de Toledo también?

Tenemos el mejor equipo de todos los partidos, con personas experimentadas y preparadas para gestionar desde la próxima semana la crisis económica y territorial que nos deja el PSOE.

¿A qué atribuye el derrumbe que anuncian las encuestas para Cs?

Creo que ha sido un error no aceptar España Suma, cuando ahora juntos estaríamos 30 escaños por encima de Sánchez. Espero que los españoles unan en las urnas lo que algún político no ha querido hacer antes de las elecciones.

¿Rivera ha pecado de exceso de soberbia?

A Albert Rivera le tengo todo el respeto y consideración que merece, además de un afecto personal. Y puedo decir lo mismo de Santiago Abascal.

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