lunes, 29 mayo 2017
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El género masculino no es sexista

  • La RAE desaprueba las guías que buscan la igualdad desde el lenguaje porque «no se podría hablar» con sus directrices. Pérez Reverte lo celebra pero lamenta la cobardía de algunos académicos

Lingüistas españoles llevan tiempo indignados por la publicación de guías del lenguaje  «no sexista», en las que se recomendaba, por ejemplo, decir «personas becarias», en lugar de «becarios», y «personas sin trabajo» y no «número de parados». Por primera vez, la Real Academia Española ha criticado estas publicaciones de manera oficial, entre otras cosas, porque si se aplicaran las directrices propuestas «no se podría hablar» y las normas no garantizan «la visibilidad de la mujer». Y, lo que es peor, las recomendaciones «contravienen» las normas de la RAE.

Instituciones como universidades, autonomías y los sindicatos CCOO y UGT elaboraron estas caras guías –en concreto, la de la Junta de Andalucía costó unos 18.000 euros– para ni siquiera ellos seguirlas, según el informe «Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer», elaborado por el prestigioso lingüista Ignacio Bosque y aprobado por la RAE. En un tono casi irónico, Bosque asegura: «No he sido capaz de encontrar un solo documento de CCOO o de UGT en el aparezca la expresión desdoblada empresarias y empresarios», declaración que acompaña con textos de estas organizaciones en los que se nombra a «los trabajadores» o a los «empleados», utilizando, de esta forma, el género masculino de forma genérica. Este uso está totalmente aceptado por la sociedad española pero rechazado en las guías de «lenguaje no sexista» elaboradas por ellos. En la dura crítica de Bosque a estos manuales reprocha a las instituciones meterse en materias que no les competen, pues estas guías, en la mayoría de los casos, fueron escritas sin la participación de lingüistas. El escritor y académico Arturo Pérez Reverte alabó en Twitter el informe de Bosque, y contó que «no fue fácil» conseguir consenso, pues había miembros de la RAE que lo apoyaban en privado pero no «públicamente» para no entrar en asuntos «conflictivos».

«Los dobletes de género son absurdos y farragosos, pues el masculino es un género no marcado y su uso es aceptado por todos. Ya era hora de que la Real Academia manisfestara su desacuerdo con el contenido de documentos como éstos», declaró Fernando Vilches, director del departamento de Lengua Española de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Vilches recordó que «el lenguaje no es machista, lo es el uso que hacen de él las personas machistas» e hizo hincapié en la idea de que «los cambios en el diccionario se hacen por el uso que hace la gente del lenguaje, porque está vivo. En este caso, el cambio ha querido ser impuesto, a la vista está de que el uso del masculino genérico es aceptado por todos».

El informe se centra en el análisis de nueve guías, y Bosque destaca que la elaborada por el Ayuntamiento de Málaga es la menos radical y la mejor elaborada, pues admite que «el masculino es extensivo a las mujeres» y «se limita a censurar el uso abusivo del masculino».


Las lagunas de las guías
1.- Mejor no decir «juntos»    
«El lector se preguntará si es sexista la oración: Juan y María viven juntos, ya que este adjetivo no visibiliza el femenino», dice el informe para criticar la obsesión de estos manuales por utilizar «juntas».
2.- Mujeres al psicólogo            
«Las mujeres que no perciban irregularidad en el rótulo Colegio Oficial de Psicólogos debería pedir cita para ser atendida por esta institución», ironiza el informe de la RAE sobre el hecho de que  no se incluya el femenino.
3.- Imposición de las normas         
«No parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura pueda elegir entre ser jueza o juez, a pesar de que existen preferencias», comenta Bosque en relación al uso de género en materia laboral.
4.- Los sindicatos no las cumplen
Documentos de UGT y CCOO contienen «infracciones» a las pautas que ellos mismos estipulan en sus manuales. «No he encontrado un solo documento en el que aparezca desdoblado empresarios y empresarias.

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