«A cualquier precio»: De tal palo tal astilla

Director: Ramin Bahrani. Guión: Ramin Bahrani y Hallie Elizabeth Newton. Intérpretes: Dennis Quaid, Zac Efron, Kim Dickens, Patrick W. Stevens y Heather Graham. EE UU, 2012. Duración: 105 minutos. Drama.

Hay algo en «A cualquier precio» que nos recuerda a la mejor y gloriosa etapa del melodrama familiar del cine clásico, desde «Al este del edén» hasta «Con él llegó el escándalo», pasando por la monumental «Gigante». Es lo que aquellas películas tenían de sólido análisis del sueño americano, arraigado en trágicas relaciones paternofiliales de aliento bíblico y en el amor a la tierra y al campo abierto. Es algo que podemos encontrar en la mejor literatura norteamericana, desde Richard Ford a Russell Banks. Historias que no son nuevas, pero que nos siguen conmoviendo por su universalidad. Cierto es que «A cualquier precio» puede pecar de un planteamiento algo previsible –el padre adicto al dinero que quiere un sucesor para su negocio; el hijo pródigo ausente; el hijo menor rebelde–, pero Ramin Bahrani, que sólo ha estrenado una película en España (la emotiva «Un café en cualquier esquina», a falta de las notables «Chop Suey» y «Goodbye Solo»), es un director solvente, capaz de captar la marea de los fracasos cotidianos. La película mejora notablemente a medida que el conflicto dramático pone sobre la mesa los efectos que trae consigo la crisis económica, la disolución de la institución familiar detrás de la sempiterna sonrisa que lucen los protagonistas de «todo va bien», de la figura paterna (un inspirado Dennis Quaid) y del fortalecimiento de los lazos de sangre a partir de un acto criminal.