España invierte en investigación en biotecnología casi 1.800 millones y emplea a más de 27.000 personas

Dificultad de acceso a capital, a patentar y a recursos humanos y requerimientos legales, principales obstáculos del sector detectados por el INE

La pandemia global del covid-19 ha puesto de moda, desgraciadamente, la investigación en biotecnología. Pero ¿cuánto invierte España en este sector? y ¿cuáles son los principales escollos con los que tropiezan, en su día a día, investigadores y empresas? El Instituto Nacional de Estadística (INE) realiza una radiografía exacta de un sector que efectúa un esfuerzo inversor de casi 1.800 millones de euros y emplea a más de 27.000 personas en investigación y desarrollo.

Esta inversión representa tan sólo el 11, 9% del gasto total en investigación y desarrollo que se realiza en el país en el conjunto de áreas. Es decir, de cada 100 euros que se destinan a investigación, 12 van a parar a biotecnología.

¿Cuál es al razón que justifica estas cifras? Pese al esfuerzo inversor acometido, el Instituto Nacional de Estadística detecta y realiza una lista de los principales escollos con los que tropiezan las empresas y los investigadores, en su día a día, y que frenan o dificultan, a su juicio, el avance de actividades, desarrollo y comercialización de productos y procesos biotecnológicos.

Así, en primer lugar del ránking de obstáculos, según el INE, se sitúa la variable tiempo/coste. La mitad de los encuestados destaca este problema como el principal que encuentran a diario en su actividad. Le siguen las dificultades para acceder a financiación, los obstáculos que representan los requerimientos legales, la falta de canales de distribución y comercialización, los impedimentos que hallan a la hora de patentar un producto y de acceder a recursos humanos y a mercados internacionales.

Financiación pública

Pese a los problemas declarados, las empresas aumentaron su gasto el 13,2% y el sector de la enseñanza superior, el 3,4%, en el ejercicio 2018, fecha de la que existe los últimos datos oficiales del INE. Mientras, la Administración pública redujo esta partida presupuestaria el 2,3% en ese año.

No obstante, las Administraciones públicas siguen siendo las que más invierten en este sector en valores absolutos. De hecho, de cada cien euros dirigidos a biotecnología, casi la mitad, 45,3 euros, lo financió la Administración pública, el sector privado destinó 38,2 euros, los organismos internacionales invirtieron en España 10,6 euros, la enseñanza, 4,6 euros, y las instituciones privadas sin fines de lucro, 1,3 euros.

Fundamentalmente, la investigación en nuestro país en biotecnología se concentra, como no podía ser de otra manera, en el área sanitaria y en la alimentación. Casi la mitad de la aplicación final de los productos obtenidos de la utilización de los diferentes tipos de biotecnologías se ejecutan en salud humana. A continuación, se sitúa alimentación, con el 32,3% del total de unidades. El resto se destinan a agricultura, salud animal y acuicultura, medioambiente e industria.

Cada año son más los trabajadores que se contratan en el sector. Así, el número total de personas que se dedicaron a actividades de I+D en biotecnología a jornada completa aumentó el 3,2% en 2018, hasta alcanzar las 27.550. Esta cifra supuso el 12,2% del personal total ocupado en las actividades de I+D.

La mujer domina este campo, con más empleadas que hombres. Como botón de muestra, el 57,3% del personal que trabajó en el mismo fueron mujeres en el ejercicio analizado. Los porcentajes más elevados de participación femenina se dieron en las Instituciones privadas sin fines de lucro (68,2%) y en la Administración pública (62,1%). En las empresas, la mujer copó también esta actividad, con el 57% del total de trabajadores.

Además, el colectivo de investigadores creció en este puntero sector el 5,3% hasta superar los 17.570 personas, dedicados a investigar en todas las áreas y, especialmente, en la sanitaria.

En este escenario, Madrid y Cataluña fueron las autonomías que más esfuerzos realizaron en investigación en biotecnología. Entre ambas comunidades destinaron casi 1.000 millones de euros a este sector. Muy por detrás, se situó Andalucía, con un gasto de más de 185 millones, seguida de la Comunidad Valenciana y País Vasco.

El INE completa su radiografía al destacar la compra de I+D externa en biotecnología, que alcanzó los 153,6 millones de euros en el año 2018 y más de un tercio se adquirió fuera de nuestras fronteras. Las empresas gastaron prácticamente esa suma, 120 millones, en adquirir investigación y desarrollo.