FMI llega a Argentina para renegociar deuda

Una delegación del Fondo Monetario Internacional llegó a Argentina para concretar un programa que permita la refinanciación de la deuda de 44.000 millones de dólares con el organismo crediticio

(AP). Una delegación del Fondo Monetario Internacional llegó el martes a Argentina para avanzar en la concreción de un nuevo programa que permita la refinanciación de la deuda de unos 44.000 millones de dólares con el organismo crediticio.

Julie Kozak, directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, y Luis Cubeddu, jefe de misión para Argentina, encabezan esta delegación que llegó a la capital en medio de protestas de varias decenas de manifestantes de izquierda que blandieron pancartas contra el organismo financiero, algunas de las cuales rezaban “La deuda es con el pueblo”.

Kozak y Cubeddú se reunirán con el ministro argentino de Economía, Martín Guzmán, y con el titular del Banco Central, Miguel Pesce, con el fin de sentar las bases para la concreción de un nuevo programa. El equipo se reunirá también con representantes del Congreso, del sector privado y de la sociedad civil en medio del agravamiento de la recesión y de la pobreza por la pandemia del nuevo coronavirus.

El presidente Alberto Fernández desea acordar un nuevo programa con el FMI que suceda al acuerdo “Stand By” que hace dos años contempló un préstamo de más de 56.000 millones de dólares para el gobierno del presidente Mauricio Macri (2015-2019) en medios de una fuerte devaluación. Unos 44.000 millones de ese monto ya han sido desembolsados.

“Queremos ser parte de una solución duradera a lo que ha sido durante tanto tiempo ciclos de auge y caída en Argentina. Y vamos a Argentina con la mente abierta a buscar la manera de llegar a ese punto en que Argentina es sólida, estable y próspera”, dijo la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en entrevista con la cadena CNN.

Las negociaciones se producen luego del acuerdo alcanzado en agosto por el país sudamericano con los acreedores privados para reestructurar bonos por unos 65.000 millones de dólares, que no logró mejorar el escenario argentino, el cual empeoró con la caída de reservas de divisas en el Banco Central y la salida de depósitos.

Los periódicos acuerdos crediticios que Argentina ha suscrito con el FMI han sido objeto de cuestionamientos por gran parte de la clase política y la opinión pública, que considera que con sus recetas de ajuste el organismo ha contribuido a profundizar la pobreza en el país.

Al respecto, Georgieva indicó que “no venimos con la idea de ‘bueno, veamos cómo podemos ajustar aún más el gasto en estos tiempos’” sino “ante todo para escuchar a las autoridades, para escuchar al pueblo argentino”.

En la víspera a la llegada de la misión del FMI, el ministro Guzmán se reunió con representantes de las cámaras empresarias, sindicatos y organizaciones sociales en busca de la “legitimidad del respaldo colectivo” al programa que se intenta concretar con el organismo de crédito.

“Tal como lo hicimos en la reestructuración con acreedores privados, las negociaciones con el FMI las haremos de frente a la sociedad, involucrando a todos los sectores de la economía. Establecer un sendero de crecimiento inclusivo es una tarea de todas y todos”, dijo Guzmán en su cuenta de Twitter.

Entre los escépticos, la dirigente Daniela Cohen, del Frente de Organizaciones en Lucha que se movilizó este martes, afirmó que “nosotros consideramos ilegítima a esa deuda con el FMI porque esos 44.000 millones de dólares no se tradujeron en beneficios para la clase trabajadora, ni en hospitales, ni escuelas ni viviendas sino que se fueron a los bolsillos de grandes empresarios, de los especuladores financieros y de los funcionarios” del anterior gobierno.

“No se sabe de dónde van a sacar todos esos millones de dólares y eso va a implicar más ajuste sobre el pueblo trabajador”, advirtió.

La delegación del FMI permanecerá en la capital argentina el hasta el viernes y realizaría una segunda visita en noviembre.