Una familia logra “una segunda oportunidad” tras pactar con doce bancos

El matrimonio, que quedó arruinado tras afrontar los gastos para tratar una grave enfermedad, ha conseguido reducir a la mitad sus deudas gracias a una Ley creada en 2015

Una familia de La Línea de La Concepción (Cádiz) arruinada tras afrontar los gastos para tratar una grave enfermedad ha conseguido una segunda oportunidad, al llegar a un acuerdo con doce bancos y entidades financieras para reducir a un 50 por ciento sus deudas.

El acuerdo que permitirá a un matrimonio con dos hijos salir adelante se ha logrado gracias a que se acogieron a la Ley de Segunda Oportunidad, creada en 2015 para que las personas que no pueden hacer frente a sus deudas tuvieran una posibilidad de remontar su vida.

Fue la situación en la que se vio esta familia que, después de que a la mujer se le diagnosticara una grave enfermedad, tuvo que afrontar numerosos gastos médicos y farmacéuticos, según ha explicado hoy el bufete de abogados Moreana, que ha llevado el caso.

Hasta ese momento la situación económica de la familia era “equilibrada”, pero para afrontar los gastos del tratamiento de la enfermedad tuvo que pedir “préstamo tras préstamo”.

La acumulación de créditos, con intereses cada vez más elevados, acabó abocándolos a la insolvencia, explican el bufete de abogados.

“En su desesperación el matrimonio llegó a acumular hasta 27 préstamos con bancos y financieras, incluyendo la hipoteca sobre su vivienda habitual, que podrían haber acabado perdiendo”, explica Guadalupe Pérez de Vargas, abogada que ha llevado el caso.

Gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, la familia ha logrado un acuerdo por el que conservará su casa, abonando la hipoteca, y pagará el resto de la deuda con bancos y financieras, pero reducida a la mitad, en un plazo de cinco años y sin intereses.

Aunque la Ley de Segunda Oportunidad se promulgó en 2015, “sigue siendo muy desconocida, no sólo entre el público en general sino también entre abogados y economistas”, ha afirmado Carlos Fidalgo Gallardo, socio director del despacho de abogados Moreana y profesor en la Universidad de Sevilla.

La ley se promulgó con el objetivo de rescatar “a particulares y empresarios arrastrados por la crisis de 2008”.

Y ahora con la crisis derivada de la pandemia del coronavirus podría servir para ayudar a muchas personas, según este experto.

“La crisis económica generada por el coronavirus podría dejar en nada la anterior”, señala Carlos Fidalgo, que asegura que el Ministerio de Justicia calcula que los concursos de acreedores (las antiguas quiebras) se incrementarán en un 246% en 2020 y en un astronómico 619% en 2021.

Los procedimientos de Segunda Oportunidad se articulan en dos fases. Una extrajudicial, en la que los deudores intentan con la intervención de un mediador refinanciar sus deudas ofreciendo a sus acreedores quitas y aplazamientos de hasta diez años sin intereses para poder atender parcialmente sus créditos después de cubrir sus necesidades básicas.

En caso de no llegarse a un acuerdo, se procede a una fase judicial de liquidación de bienes, en la que un Juez puede otorgar el llamado “beneficio de exoneración de pasivos insatisfechos”, es decir, la cancelación de todas sus deudas pendientes, explica el bufete.

Los acuerdos de quita, como el logrado por esta familia de La Línea, son “muy infrecuentes”. En este caso se consiguió porque el acuerdo fue votado por el 90% de los acreedores, lo cual obliga también al 10% restante, según indica la ley".

Además el acuerdo incluyó continuar abonando la hipoteca y, por tanto, que la familia mantenga la propiedad de la vivienda, un aspecto que “es especialmente importante dada la situación de la esposa, que está en situación de invalidez absoluta como consecuencia de su enfermedad”, explica la abogada.