Los forenses sobre el acusado de degollar su hijo en El Ejido (Almería): «Es un maltratador»

«La maldad existe y este señor es malo; quería hacer daño a su mujer, le daba igual cómo o matar a su propio hijo porque el objetivo es seguir dominando a su esposa hasta el infinito», indicaron

Los médicos forenses encargados de decidir la imputabilidad de Ionel M., el hombre acusado de degollar a su hijo de ocho años en El Ejido (Almería), indicaron al jurado popular que se encuentran «ante un simulador» y descartaron que sufra una «enfermedad mental» o que no supiese lo que hacía cuando «decidió libremente» asesinar al menor en el domicilio familiar en 2018.

«No nos equivoquemos con enfermedades mentales en absoluto. Este señor conocía lo que hacía; no tiene ninguna enfermedad mental. Estamos ante un maltratador y el crimen el cúlmen del maltrato a su mujer», aseguraron ambos peritos del Instituto de Medicina Legal (IML) tajantes y en oposición a lo sostenido en su testifical la semana pasada por el subdirector médico del centro penitenciario de El Acebuche, que apuntó a un «brote psicótico».

En la sesión de este martes del tribunal de jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Almería, los forenses señalaron que el «culmen de la violencia de género» es «matar a un hijo» y «encima hacer sentir culpable a la mujer». «La maldad existe y este señor es malo; quería hacer daño a su mujer, le daba igual cómo o matar a su propio hijo porque el objetivo es seguir dominando a su esposa hasta el infinito», indicaron.

Frente a la testifical del subdirector médico de la prisión y el psiquiatra de la Seguridad Social que tuvo consulta con él en tres ocasiones entre 2015 y 2016, remarcaron que de las «voces» que el procesado asegura que le instaron a matar al pequeño «sólo empieza a hablar en prisión pero no lo hace ni ante la Guardia Civil ni ante el juez» que a ellos en sus entrevistas les refirió «luz» y que, a veces presenta «lapsus de memoria» y a veces «recuerda lo que hizo con todo lujo de detalles». «Un psicótico delirante jamás pierde el hilo conductor de su delirio y las voces que indican una acción no aparecen y desaparecen como aquí, por lo que todo apunta a un simulador», advirtieron.