El Teatro Central de Sevilla inaugura temporada con Miguel Marín Arbol

El espectáculo, que ha agotado localidades, supone la reapertura del espacio tras la situación de crisis sanitaria

El Teatro Central reabre sus puertas tras la parada por la situación de alerta sanitaria e inaugura su nueva temporada, colgando el cartel de agotadas localidades, con Just Another Confused Animal, un montaje construido en torno al quinto trabajo discográfico de Miguel Marin Arbol. Para romper la hibernación de su alter ego Arbol, el polifacético músico Miguel Marín, ha elegido un ambicioso formato. Más de veinte artistas entre músicos y bailarines se dan cita sobre un escenario transformado en paisaje visual por el video creador Javier Vila para reflejar el mundo interior que Arbol hace emerger en los ocho temas que articulan su nuevo disco. Por este paisaje transita la danza de Teresa Navarrete, la llamada a dotar de corporeidad y movimiento real, junto a las bailarinas Lucía Vázquez y Silvia Balvín, esas emociones abstractas.

Ya es conocida la relación de este intérprete con algunas de las compañías de danza contemporánea más prestigiosas de nuestro país, pero también con el cine. Por citar algunas de sus colaboraciones, al margen de su fiel alianza con Teresa Navarrete, están Guy Nader y Maria Campos, Carlos Acosta, Thomas Noone, Rambert, Decalage, Chameleon, Cecilia Colacrai o Camille C. Hanson. Marín es, además, el autor de memorables bandas sonoras de películas de Bigas Luna. No es de extrañar, por tanto, que música, cine y danza se unan en la puesta en escena de Just Another Confused Animal. Habituales colaboradores de Miguel Marín Arbol en el ámbito musical como la chelista islandesa Björt Rúnarsdóttir o el “hombre orquesta” Jesús Bascón lo acompañan también el 17 de octubre sobre las tablas del que es uno de los teatros de referencia de la escena contemporánea europea. Junto a ellos, Óscar Acedo al clarinete y Antonio Lomas a la batería y la colaboración especial de la formación de música vocal contemporánea proyectoeLe completan la propuesta. La suma de todos estos talentos da lugar a una constelación de recuerdos que gravitan en la niebla o se posan sobre la piel y cristalizan, una memoria coral de la soledad y de esa búsqueda permanente que supone estar vivo.

El músico y creador, habitual de festivales como Sónar, Offf, Cinesthesy, Cimatics, Moves, ArtMoved Pekín o E-Fest, tras ocho años de silencio discográfico, ha elegido el Teatro Central como espacio para presentar su nuevo trabajo en un ambicioso formato escénico que une todas sus grandes pasiones y lenguajes en los que ha desarrollado su carrera artística. Música, cine y danza de la mano de tres creadores como Miguel Marín Arbol, Javier Vila y Teresa Navarrete y más de una treintena de artistas para celebrar el inicio de una nueva temporada muy especial en este teatro de referencia no sólo en la ciudad de Sevilla, sino en el territorio nacional e internacional.

Un laboratorio acústico en plena ebullición.

Cuando un músico como Miguel Marín, Arbol, rompe su silencio discográfico después de ocho años, tras aquel delicioso She read the wrong book, es porque la necesidad de decir se ha impuesto y los diques de la fantasía y el deseo se han desbordado.

Ahora desde una lúcida madurez, Miguel Marín hace equilibrio entre la nostalgia de lo perdido y el asombro ante la permanencia de las cosas, en el filo mismo que separa lo que nos salva de aquello que nos destruye. Esto se hace patente desde la misma portada del disco: de algunas heridas quedan apenas la huella de una cicatriz, otras queman piel adentro, pero lo cierto es que nadie sale indemne cuando el amor y la vida nos atraviesan.

Con Just Another Confused Animal ha querido dar un paso más en su camino y añadir a su paisajismo sonoro su propia voz como elemento principal y protagonista. Sin perder ese toque electrónico que es su sello ha encontrado un nuevo campo de investigación en la recuperación de instrumentos acústicos como guitarras acústicas y españolas, ukeleles, timples, batería, percusiones, glockenspiel, cajas de ritmo o teclados.

La música es solo un vehículo de expresión que corre parejo a unas letras de nota- ble carga lírica, que nos hablan desde el desasosiego de Another Winter (“This journey has an ending day/ you want to stay away...”) a la habitación alucinante de Hotel Amsterdam (“The sound has gone/ The space is back...”), pasando por el calor del reencuentro en Another Winter Together (“Let’s dance until the end...”) o la estimulante sensación de irrealidad que re- fleja Between 5am and 6am.