El presidente de la patronal andaluza: “Hay que evitar el confinamiento domiciliario a toda costa”

Gonzáles de Lara señala que la CEA prevé el cese de actividad de entre 18.000 y 20.000 empresas

El presidente de la CEA, González de Lara, en el Parlamento andaluzManuel Olmedo

El presidente de la patronal andaluza, Javier González de Lara, ha afirmado que las nuevas restricciones “preocupan” a los empresarios por su impacto económico, pero intentarán asimilarlas siempre que vayan en la dirección de evitar el confinamiento domiciliario, que “hay que evitar a toda costa”. En una entrevista con Efe, González de Lara ha asegurado que “Andalucía no está en condiciones de aguantar un nuevo confinamiento” porque muchas actividades productivas se verían “muy resentidas” y la situación actual ya está siendo “muy dura”.

Las estimaciones de la CEA sobre el impacto de la pandemia en el tejido productivo andaluz hasta final de año son “bastante sombrías”, pues apuntan al cese de actividad de entre 18.000 y 20.000 empresas, incluidos los autónomos, lo que supondría casi un 5 por ciento del medio millón de empresas activas. En diciembre se cumplirán nueve meses en los que “no ha habido piedad fiscal, simplemente moratorias y aplazamientos”, ha lamentado González de Lara, quien ha confiado en que el cese de actividad de muchas de estas empresas sea coyuntural para evitar su desaparición.

El también vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) se ha mostrado preocupado porque las medidas que se adoptan en materia sanitaria no llevan aparejadas otras de incentivos y apoyos al tejido empresarial. “No tiene sentido pedirle sacrificios a los sectores económicos si luego no van acompañados de medidas de apoyo”, ha manifestado, y se ha referido al ejemplo de Alemania, cuyo Gobierno “ha sido noticia en toda Europa” por acompasar el cierre de la hostelería con ayudas en función de la facturación de los negocios.

Ha criticado a quienes “frivolizan” sobre la clausura de los pequeños establecimientos al indicar que el cierre de una cafetería de barrio supone cortar todo aquello que un modesto establecimiento moviliza como el proveedor de pan o leche porque “al final es un ecosistema”. “Nuestro objetivo -ha dicho- debe ser salvar el mayor número posible de empresas de ese ecosistema”, y “más las ‘py’ que las 'mes” (de las pymes), porque son las que tienen una estructura más frágil".

También ha calificado de “sorprendente” que siendo España una potencia turística, el Gobierno no haya articulado con las autonomías un plan de choque de respaldo económico, con exoneraciones fiscales o mejora de la liquidez porque “lo de las líneas ICO está bien pero no es suficiente”. En materia económica, ha considerado que la Junta ha adoptado “medidas que van en la buena dirección, pero hay que hacer mucho más”, si bien comprende las limitaciones presupuestarias. En este caso, ha sugerido que hay que “alzar más la mirada” hacia el Gobierno central porque “van a venir fondos europeos y los compromisos de déficit público se van a relajar”, y ha advertido: “O ayudamos a las empresas a que no desaparezcan o lo vamos a pasar francamente mal en la crisis que venga después del covid”. En este sentido, ha llamado al Ejecutivo central a “ser generoso” porque “es el que tiene que marcar las líneas estratégicas”, y aún se desconoce el criterio de reparto de fondos europeos, por lo que “vamos tarde”, ha recalcado.

El presidente de la CEA se ha mostrado convencido de que la salud y la economía son compatibles y ha incidido en que a los ciudadanos les preocupa que “cuando todo esto pase puedan recuperar su normalidad con su puesto de trabajo”. En cuanto a las previsiones que apuntan a un aumento del PIB en 2021, ha dicho que “si se detiene una tercera oleada (de covid-19), será un año de crecimiento o por lo menos de recuperación de la caída” de 2020.