Viñedos con banda sonora

“Francis Robles es el primer bodeguero que ha sabido abrir su viña al público y no sólo para visitas”

Varios asistentes a un concierto en un viñedo
Varios asistentes a un concierto en un viñedoLa Razón

Si vives de ella, una viña es un miembro más de la familia. Este es el mejor titular que puedo aplicarle a un buen tipo llamado Francis Robles. Él ama, siente, piensa y vive pegado a la viña, literalmente. Sus bodegas, sin ser las más grandes, ni las mega tecnificadas del sector, sí que son, entre otras cosas, de las más molonas, por la solera y porque él ha sabido plantar su vino en el siglo XXI, apostando por un producto plenamente ecológico; algo que viene haciendo antes que muchos, no sin que al principio fuera tachado de loco, y lo que es peor, de embustero, por algún sector de la competencia, que ahora anda chupando rueda por los rincones de sus grandes bodegas.

La cabeza de Francis Robles no para y sabe llevar al trote a todo su equipo. Los vinos generosos, su multi premiado PX, gelatinas de vino, cremas de vinagre, pero, sobre todo, un vermú sin par y un espumoso de quedarte boquiabierto mientras lo disfrutas.

Sus catas son «performances» en las que siempre lleva un puñado de tierra y plantas de su viñedo más personal. Francis sabe jugar sus bazas, no le queda otra, pues ser un pequeño vinatero, le obliga a sacarle todo el partido a su ingenio. Desde hace años cuenta con Paco Morales, el cocinero cordobés con dos estrellas Michelín, que le asesora y pone su nombre al impresionante vermú PM, además de ser un excelente prescriptor del novedoso espumoso andaluz. En el caso del vermú, Robles también se ha unido a la empresa cordobesa «La Abuela Carmen», el primer exportador de Ajo Negro de Europa, cuyo limón y mandarina negros, son el binomio perfecto para sus vermús. Pero más allá de todos estos datos, Francis Robles es el primer bodeguero que ha sabido abrir su viña al público y no sólo para visitas.

Hace ya un puñado de años le conté cómo en las bodegas californianas habían empezado a organizar conciertos con suculento piscolabis durante el día. Grupos de rock como los míticos The Doobie Brothers, los poperos Wang Chung, Kenny Loggins o Willie Nelson actuaban en un escenario ubicado en el mismo viñedo –Sting también viene haciéndolo entre las parras y pampanos sus viñas italianas–. Recuerdo la cara de Francis cuando le conté la experiencia vitivinícola en la zona del Valle de Napa californiano: media sonrisa y ojos brillantes, pues en su cabeza ya estaba guisando la evolución de lo que habían sido algunas experiencias cercanas a las americanas. Unos pocos años han pasado desde entonces y la viña de Francis Robles ya ha vivido diversos conciertos de jazz, flamenco y rock, con un magistral Javier Vargas, músico que se ha hecho asiduo de sus caldos –incluidos dos vinos embotellados y etiquetados con su nombre– y las parras montillanas de Robles… Guárdame un sitio para el próximo.