Luis Ángel Hierro: «Si Espadas no es el candidato de Ferraz, que lo digan. Sánchez no me ha llamado»

El candidato a las primarias del PSOE-A augura que habrá segunda vuelta. Dice no ser el «psicólogo» de Moreno para saber si adelantará las elecciones y ve en los indultos «una rémora» del absolutismo

El profesor de universidad y candidato en las primarias del PSOE andaluz, Luis Ángel Hierro
El profesor de universidad y candidato en las primarias del PSOE andaluz, Luis Ángel Hierro FOTO: Kiko Hurtado

Hay irrupciones secas y sonoras. Así le puede parecer a algunos la de Luis Ángel Hierro (Jimena de la Frontera, 1963) en las primarias del PSOE andaluz. Es profesor de la Universidad de Sevilla (US) y aspira a convertirse en catedrático de Economía Pública, pero en lugar de prepararse para el inminente examen, se ha embarcado en una aventura política que dice afrontar por la «ilusión» de una militancia que no se conforma.

–¿Qué diferencia su candidatura de las otras dos?

–Surge de las bases, no tiene ningún «aparato» detrás, se basa en un programa, no en caras, es coherente con el 39 congreso y se construye sobre la voluntad de los militantes. Somos singulares y estamos cambiando el partido.

–Ha dicho que quiere «reubicar» al PSOE, ¿dónde?

–En su lugar de origen.

– Que es...

–La socialdemocracia. El PSOE se movía entre el 38% y el 44% de apoyo y pasa al 38% y el 30% básicamente por la desubicación ideológica que se produce cuando la Unión Europea obliga a Zapatero –José Luis Rodríguez– a aplicar unas políticas nefastas, erróneas y claramente de derechas. Por eso surgió el movimiento 15M, Podemos y la división que hay en la izquierda. Eso hay que corregirlo y decirle a la gente que jamás volveremos a dejar a los nuestros tirados en el peor momento.

–¿Y tiene ya la receta para ganar al PP?

–La principal es conseguir una mayoría de izquierdas en el Parlamento, para lo que hay que ofrecer lo que demandan los votantes como impuestos justos, prestaciones dignas de servicios públicos, una política claramente ecologista, defender a Andalucía, que no lo está haciendo nadie ahora...

–Eso es lo que afirma Teresa Rodríguez...

–Perdemos 1.000 millones al año, estamos en el 95% de la financiación media y nadie dice que eso no puede continuar. Hay un Gobierno aquí del PP y otro socialista en Madrid y no se reclama esa cantidad. Si nos centramos en ser socialdemócratas, ecologistas, andalucistas, feministas y en hacer un proyecto para la juventud, animaremos al electorado de izquierdas.

–¿Qué piensa de la gestión económica del Gobierno andaluz, con sus reformas fiscales?

–Con las reformas es con lo único que el PP hace política para bajarle los impuestos a los suyos, en lo demás no puede porque tiene que pagar el peaje de Vox. Lo que me parece irrespetuoso con la inteligencia de las personas es la explicación que dan: lo de que bajando impuestos se recauda más es una ocurrencia del señor Arthur Laffer, que tomando copas pintó en una servilleta una curva y hubo gente de la derecha que la utilizó para bajar impuestos, pero es tan antiguo como Ronald Reagan y todo el mundo sabe ya que los estudios demuestran que no. Si quieren quitar los impuestos a los que más tienen, que lo hagan, pero que no lo justifiquen económicamente porque es injustificable.

“Lo de que bajando impuestos se recauda más es una ocurrencia del señor Arthur Laffer, que tomando copas pintó en una servilleta una curva y hubo gente de la derecha que la utilizó, pero es tan antiguo como Ronald Reagan”

–¿Habrá adelanto electoral en la comunidad?

–No tengo ni idea. Es una decisión que depende de una sola persona, del presidente de la Junta –Juanma Moreno–, y estoy seguro de que hay días que se levanta y dice ‘las vamos a adelantar’ y otros ‘no, no, hasta al final’. No soy psicólogo del presidente y no sé lo que puede pasar. Si fuera él, no las adelantaría y agotaría la legislatura.

–¿Indultaría a los políticos catalanes condenados por su papel en el procés?

–No es de mi negociado, no me presento a las primarias nacionales.

–Pero, tendrá opinión, ¿no?

–El indulto es algo trasnochado, obsoleto. Las penas y su reducción tienen unos mecanismos que son judiciales y que deberían seguir siéndolo. Es una rémora que nos queda de la época del absolutismo donde el rey tenía la última palabra sobre la Justicia y que pervive en todos los regímenes, monárquicos y no, porque EE UU también los tiene. Estoy en contra de cualquier indulto, pero de existir, deberían estar posicionados en el Congreso, en el Parlamento, no en el Gobierno. En EE UU lo están en el presidente, pero allí a éste lo eligen los americanos directamente. Respecto a los indultos de los que se habla ahora son un problema político artificial. Ahí están los ERTE, el desempleo, los centros de salud que no abren... y nosotros hablando del indulto de cuatro señores que ya casi están en libertad provisional. Esto no es serio. Hay que intentar evitar hacer política que aumente las discrepancias.

“Ahí están los ERTE, el desempleo, los centros de salud que no abren... y nosotros hablando del indulto de cuatro señores que ya casi están en libertad provisional. Esto no es serio”

–El tema lo ha planteado y en este momento el Gobierno central...

–No se salva nadie, pero está sobre todo alimentado por los nacionalistas catalanes que saben que genera problemas en España y por la derecha, porque es jaleo para debilitar al Gobierno. Vamos a ocuparnos de las cosas que interesan a los españoles.

–¿Cómo valora lo sucedido estos días con Marruecos?

–Se mezclan interesadamente cuestiones haciéndole un flaco favor a España. El que Marruecos haya dejado que pasaran inmigrantes es un problema de política exterior con nuestro vecino por el Sáhara. Es un asunto de geopolítica global en el que está metido EE UU, Europa, Argelia..., pero que a nosotros nos interfiere mucho porque tenemos una relación natural con el pueblo saharaui, que era parte de España. Se está manipulando y lo que es que Marruecos ha dado un zapatazo usando la excusa del dirigente del Frente Polisario y que en realidad está relacionado con el reconocimiento del Sáhara como territorio marroquí, lo quieren transformar en un tema de inmigración. Los que están sacando esto de contexto, le hacen un flaquísimo favor a España.

Hierro aspira a ser el cabeza de cartel electoral del PSOE-A
Hierro aspira a ser el cabeza de cartel electoral del PSOE-A FOTO: kIKO hURTADO

–De vuelta a las primarias, se ha aludido mucho a que los militantes tienen que poder votar en libertad, ¿hay algún tipo de presión que haga pensar lo contrario?

–Los que presionan son los «aparatos», yo no puedo. Sí sé que presionan a los que nos votan, pero lo hacen ellos. Yo qué voy a decir: ‘ya no te hablo’, o ‘no te saludo’...

–¿Es Juan Espadas el candidato de Ferraz?

–No sé si es el candidato de Ferraz o no, pero dicen que se reunieron cuatro personas entre las que estaban el secretario de Organización –José Luis Ábalos– y Espadas. Lo publicaron, que lo desmientan. No estuve allí ni me han recibido. Si no es su candidato, que lo digan.

–¿Y es Susana Díaz la del «aparato» del PSOE-A?

–Es la secretaria general, la que tiene por lo menos una parte. Esto es «aparato» saliente contra «aparato» entrante y nosotros que hemos roto el dilema para hablar de política y no de personas. Es muy triste que todo se articule sobre la base del discurso ‘yo me equivoqué, pero ya me he rehabilitado’, ‘yo’; ‘hay que quitar a fulanito’, o ‘como yo me he reunido con los cuatro, pues soy yo’. ¿Eso es el PSOE? Hemos introducido el debate ideológico, programático y estamos ilusionando a gente que, si no, no hubiera participado.

“Es muy triste que todo se articule sobre la base del discurso ‘yo me equivoqué, pero ya me he rehabilitado’, ‘yo’; ‘hay que quitar a fulanito’, o ‘como yo me he reunido con los cuatro, pues soy yo’. ¿Eso es el PSOE?”

–En 2017 hizo campaña por Pedro Sánchez, ¿le ha llamado?

–No, para qué. Sé que dijeron en los periódicos que había saludado a Juan Espadas en Madrid, pero a mí no me ha llamado ni tiene por qué hacerlo. El problema es que hay gente que no se ha creído el 39 congreso, que podía haber candidaturas en los militantes y se lo estamos haciendo ver, para que ya lo sepan. El objetivo final se llama Moreno Bonilla y San Telmo –palacio sevillano que acoge la sede de la Presidencia de la Junta–.

–¿Cree que habrá segunda vuelta?

–Sí, va a ser necesario votar entre dos y voy a intentar ser uno. Lo tengo más difícil que el resto porque no cuento con «aparato» como hablábamos, pero hay quien nos oye y cambia el voto, aunque no nos haya avalado. ¿Hasta dónde llega eso? No sabemos. Eso sí, si pasamos a la segunda vuelta, ganamos porque el que se quede fuera nos va a apoyar para fastidiar al otro.

–Zapatero ha pedido integración tras la votación, ¿se logrará?

–Si gano yo, seguro. Si no estoy, pero podemos contribuir, seguro también, sobre la base de que tenemos que tener un proyecto programático de izquierdas y de que hay que contar con las personas que lo defienden. Entiendo que el que gana, gana, y tiene como obligación integrar. Y el que pierde, pierde y tiene como obligación apoyar al que gana, a cambio de que lo integren. Eso ha ocurrido muchas veces en el PSOE, pero en el último congreso Pedro Sánchez fue defenestrado porque le dimitió la mitad de la Ejecutiva y cuando gana dice, ‘ya no me pasa más, la Ejecutiva es mía’; luego Susana aquí, ‘la Ejecutiva, mía’; llegan las elecciones autonómicas, ‘los parlamentarios andaluces míos’; vienen las generales, ‘los diputados y los senadores míos’. En resumen, integración cero. Pero eso hay que romperlo porque fue fruto de un comportamiento que consistió en echar al secretario general con la dimisión de la mitad de la Ejecutiva. Hay que cerrar esa página, pero en eso, no olvidarla, como quiere hacer Juan, porque él estaba entonces en el sitio equivocado.

“Si pasamos a la segunda vuelta, ganamos porque el que se quede fuera nos va a apoyar para fastidiar al otro“