Andalucía buscará repescar con llamadas a rezagados y negacionistas de las vacunas

Se telefoneará primero a los mayores de 60 años sin pinchar para «intentar convencerlos» y «progresivamente» al resto

En la imagen, el director del Plan Estratégico de Vacunación de Andalucía, David Moreno
En la imagen, el director del Plan Estratégico de Vacunación de Andalucía, David MorenoLa Razón

La resaca metálica que dejará la pandemia se prevé dura. Pero aún hay que llegar ahí porque, de momento, el coronavirus sigue en expansión. A frenarlo han contribuido, sin duda, las vacunas. Hasta el pasado sábado se habían inoculado en la comunidad 10.217.209 dosis, lo que, según la Consejería de Salud y Familias de la Junta, supuso el 101% de las recibidas. Una siembra de 4.899.551 andaluces contaban ya con la pauta completa, el 57,8% de la población de la región, y 5.767.969 habían recibido al menos un pinchazo, el 68,1%.

Preguntado al director del Plan Estratégico de Vacunación de Andalucía, David Moreno, si los sueros inmunizadores han marcado la diferencia en la quinta ola de la crisis sanitaria respecto a las anteriores, no duda en responder «totalmente». Sin ellos hubiera habido «muchísimos más ingresos hospitalarios y más fallecimientos», afirma y engarza: «Hablamos de que esta ola la está produciendo una variante más contagiosa y que parece que produce algo de más gravedad e, incluso con ella, las vacunas nos han defendido muy bien». «Ha habido algún caso en personas vacunadas», admite, pero no quieren «ni pensar», dice, «lo que hubiera pasado» si la nueva escalada hubiera llegado «con menos vacunación o sin ella».

Pese a sus efectos comprobados científicamente, aún hay algunas personas que se resisten a la inyección, negacionistas o no. ¿Va a hacer la Junta algún tipo de campaña o iniciativa para repescar a los no vacunados? «Siempre hemos dejado abierta la posibilidad de que puedan hacerlo a través de teléfonos en los centros de salud en los que coger cita, aunque la campaña hubiera avanzado a otras edades, eso es lo que llamo captación pasiva», anota. Pero no se quedarán ahí. Añade que «está habiendo jornadas de vacunación sin cita en todas las provincias, prácticamente en todos los distritos» anunciadas en redes sociales en las que «personas de cualquier edad que no hayan querido pincharse o no hayan podido por diferentes motivos se puedan plantar en el punto de vacunación, hacer cola y salir» con la inyección puesta. Junto a ello, Moreno avanza a LA RAZÓN, que dentro de lo que se puede incluir bajo la etiqueta de «captación activa», van a empezar a «llamar a los mayores de 60 años» sin ninguna dosis en sus cuerpos para «intentar convencerlos». «Nos llevará un trabajo de varias semanas -sostiene- y luego, progresivamente, iremos bajando en edad para recuperar en lo posible a todos los que no se hayan vacunado». La «persuasión» y el «poner la cosas muy fáciles» serán sus armas en esa pelea contra el «no».

La tercera dosis

De cara al futuro, hay quien apunta que será necesaria una tercera dosis para toda la población. El director del plan regional de vacunación señala que será «difícil saber eso hasta pasado un tiempo». «Sí que parece que va a haber que poner una tercera dosis no muy lejana a personas de mucho riesgo, con problemas de inmunodeficiencia, por ejemplo quienes están trasplantados, a los muy mayores o a los que viven en residencias», augura. «Pero trasladar eso a toda la población y en un tiempo cercano como este invierno...», plantea para señalar: «Todavía falta por conocer sobre la duración de la inmunidad que proporcionan las dos dosis. Llegará el invierno y veremos qué variantes están circulando, si afectan o no a los vacunados y, si lo hacen, si mucho o poco, si tienen que ir al hospital a ingresarse o no... Todos esos datos serán los que nos digan si finalmente hace falta o no poner la tercera dosis» genérica, condensa.

Más beneficios que riesgos para los adolescentes

La Junta empezará este mes a vacunar a los mayores de 12 años, como ya se hace en algunos países, en los que «está funcionando bien». De hecho, en España van a repetir esquema porque expertos como Moreno estiman que «los beneficios superan a los riesgos». Reconoce que «se ha visto que entre adolescentes y adultos jóvenes, de unos 20 años, ha habido algún caso de miocarditis, que es una inflamación del corazón, después de vacunarse», pero deja claro que «hay seis veces más riesgo de tenerla si coges la covid», que tras la inyección y «en ambos casos es algo raro». Ése puede ser el único punto controvertido respecto a la inmunización de ese colectivo de la población, dado que «no se ha visto ningún otro efecto secundario especial por la vacunación de los adolescentes», por lo que apuestan por ella, ya que «están siendo una fuente de contagio muy potente y son ahora mismo, con los adultos jóvenes, los que tienen las tasas de incidencia más alta». Los anima a hacerlo por un doble motivo: «Ellos, que pueden llegar a estar graves, y por controlar la pandemia en la comunidad». Su juventud tampoco los protege contra la covid persistente o «long covid». En ese punto, David Moreno traslada a este periódico que «dentro de las complicaciones más importantes» con las que se han topado en adolescentes se encuentra «el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico que es un cuadro muy agudo, abrupto y grave, que habitualmente los lleva a la UCI; y el covid persistente». «Hay un porcentaje de entre un 5 y un 10% de adolescentes que presenta síntomas como el cansancio extremo durante meses y que los dejan hechos polvo», afina. De hecho, indica que se están creando en algunos hospitales de la región las primeras unidades de atención centradas en ese fenómeno y «están entrando algunos adolescentes», advierte.

Más acontecimientos adversos en mujeres

Y hay una última cuestión que este diario aborda con el director de la estrategia autonómica de vacunación. El informe de farmacovigilancia ha revelado que el 77% de las notificaciones de algún acontecimiento adverso en España estaban ligadas a mujeres, ¿hay alguna explicación? ¿Sucede así en Andalucía? «Sí, las mujeres a veces tienen un perfil inflamatorio diferente al de los hombres en algunas enfermedades, sobre todo de tipo inmunitario como la artritis reumatoide, el lupus, tiroides... Hay muchas patologías en las que está el sistema inmunitario involucrado en las que las mujeres tienen muchas más posibilidades de padecerlas que los hombres», resume. Hilvana que es «un tema que se está estudiando» con uno de los focos colocado en la «diferente sensibilidad de las mujeres a las infecciones, a las vacunas y, en general, a todas las cosas en las que esté la inmunidad involucrada». Para cerrar recuerda que «desde el principio» de las campañas de vacunación les «llamó la atención» que las trombosis «fueran más frecuentes entre las mujeres que en los hombres», pero podría tener «su posible explicación biológica».