Las trampas de Montero

“Las indicaciones de su presidente son cristalinas, dinamitar la acción de un Gobierno autonómico que funciona después de casi cuatro décadas de régimen”

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero
La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús MonteroA. Pérez Meca / Europa Press Europa Press

No podemos hacernos trampas al solitario, ¿o sí?, depende de cuál sea la intención o el objetivo para lo que empleamos este juego al que quiere hacernos jugar el Gobierno de España o más concretamente la ministra de Hacienda, la señora Montero. Las indicaciones de su presidente son cristalinas, dinamitar la acción de un Gobierno autonómico que funciona después de casi cuatro décadas de régimen, pero que no tiene las siglas del PSOE.

Claro que, como dijo don Antonio Maíllo desde la tribuna del Parlamento de Andalucía en mayo de 2015 en la sesión de investidura de la ex secretaria de los socialistas y ex presidenta de la Junta de Andalucía, la señora Díaz, hoy caída en desgracia por enfrentarse por segunda vez a Sánchez sin haber medido bien sus fuerzas, «quien no te conozca que te compre... señora Montero».

Días antes de irse de vacaciones estivales, la ministra y ex consejera de Hacienda del Gobierno Díaz convocó una Conferencia de Política Fiscal y Financiera para anunciar la decisión del Gobierno Sánchez sobre limitaciones y entregas a cuenta para las CC AA en 2022.

Primera premisa, en 2022 solo habrá elecciones en Andalucía, por mucho que los futurólogos y adivinos vaticinasen que se adelantarían a 2021 pensando que aquello que se repite mil veces, aunque sea mentira, puede convertirse en realidad.

Y con esa idea Montero aplica su manual de arquitectura presupuestaria, diseñada como antaño hiciera en el Gobierno andaluz para obtener el resultado político que se persigue y no las necesidades y políticas adecuadas a las exigencias económicas y sociales del momento.

Apretando en el objetivo de déficit, es decir todo se lo queda el Gobierno central, reduciendo entregas a cuenta con la justificación de que se recibirán más fondos europeos que nadie desea gestionar en este país, empezando por el propio Gobierno de España. La señora ministra se sitúa incluso por encima de la UE que ya ha activado la cláusula de salvaguarda para que en 2022 no haya reglas fiscales. Las reglas las pone ella, la misma que nunca cumple con las reglas fiscales.

Y ya pretende rizar el rizo cuando suma, como entrega a cuenta, la devolución del IVA de todos los andaluces del 2017. Se le olvida a la señora Montero, o pretende que se nos olvide a todos nosotros, que ese dinero está obligado a devolverlo por sentencia judicial y ya debería haberlo hecho en 2019.

Pero por si no fuera suficiente, ojo porque esta es la noticia bomba, ¿los efectos del Covid desaparecerán en 2022 según Simón? ¿Sánchez? ¿Montero? ¿O el Mago de Oz? Así se deduce de su anuncio de que las CC AA no recibirán ingresos extra para afrontar la Covid-19 en 2022.

Podría ser que, por un milagro, para los creyentes, o por suerte para los no creyentes, no enfermaría nadie de Covid, no se necesitarán atender a nuestros pacientes en los hospitales o a nuestros mayores en residencias, o sencillamente las consecuencias sociales y económicas y los ERTE y los ERE no serán ya problema de los gobiernos a partir del 31 de diciembre de este año, por no hablar de nuevas dosis de vacunas.

Parece ser que el curso escolar 21-22 no necesitará desde enero del próximo año hasta final de junio ningún esfuerzo extra ni de medios ni de contrataciones. Pues la AIReF asegura que un 40 por ciento del gasto Covid se va a consolidar. ¿De dónde vamos a sacar las CC AA ese dinero?

En definitiva, el diseño del futuro de los andaluces, según Montero y Sánchez, pasa por contar con menos recursos, especialmente de autofinanciación, que es desde donde realmente los gobiernos aplican sus estrategias y políticas para servir al conjunto de los andaluces.

Es una estrategia de «trilerismo» político y económico que solo pretende confundir a la opinión pública mediante un baile de cifras que lo que ocultan realmente son las artimañas del PSOE para recupera el poder al precio que sea con la connivencia del señor Espadas, nuevo secretario general del partido en Andalucía y aspirante a presidente de la Junta, al que no hemos oído alzar la voz para denunciar semejantes tropelías. Trampas al solitario, juego de tronos, yo me lo guiso yo me lo como; bueno, en inglés, que está de moda y es lo importante de ser presidente, «Foul Play». También en inglés, «Fair Play» Mr. Sánchez. Los andaluces no merecen estas triquiñuelas y tantos desprecios a su inteligencia.

* Juan Marín es vicepresidente de la Junta de Andalucía