Una décima menos en el IPC con un 33% más de personas en riesgo de pobreza en Andalucía

La variación interanual del precio de la luz, el gas y otros combustibles en la comunidad andaluza es del 54,6% mientras que los alimentos y bebidas han subido un 1,2% en un ejercicio

El mercado de abastos de la calle Feria de Sevilla
El mercado de abastos de la calle Feria de Sevilla FOTO: Manuel Olmedo

El alquiler de vivienda en Andalucía cuesta de media 503 euros al mes, 171 menos que el promedio de 674 euros nacional, según datos del Ministerio de Fomento. Las personas que tengan que actualizar este mes el contrato en base al IPC verán cómo la mensualidad pasa a algo más de 530 euros, esto es, 324 euros más al año. La subida del IPC tiene un efecto directo en la economía de las familias, a lo que se suma que en Andalucía las tasas de pobreza son más altas y los sueldos más bajos.

Siguiendo con la vivienda, en Andalucía, los precios del alquiler oscilan entre los 615 euros al mes de Málaga, que se irían en una actualización de precio en base al IPC a 648 euros; y los 385 euros de Jaén, que ascendería en la revisión a 405,79 euros. En Sevilla pasarán de una media de 546 a 575,48 euros; en Cádiz, de 479 a 504,87 euros; en Granada, de 459 euros a 483,79; en Córdoba, de 452 euros a 476,41; en Almería, de 421 a 443,73 euros; y, finalmente, en Huelva los precios pasarán de 401 a 422,65 euros.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) adelantado subió un 0,4% en noviembre en relación al mes anterior en España y situó su tasa interanual en el 5,6%, dos décimas más que en octubre y su nivel más alto en 29 años. El alza se explica por el encarecimiento de los alimentos y, en menor medida, de las gasolinas. De trasfondo también, el aumento del coste de la energía, que encarece toda la producción, aunque en noviembre bajaron respecto al mes anterior. En el anterior dato definitivo, Andalucía estaba en un IPC de 5,3%, una décima menos que la media nacional. El dato de noviembre es el más elevado desde septiembre de 1992. El IPC interanual encadenó su undécima tasa positiva consecutiva en el país, según los datos avanzados del INE. El IPC afecta directamente a los precios de los productos y servicios –los cuales se cargan con el IVA– y, por lo tanto, pudiera parecer que afecta por igual a toda la población. Sin embargo, otros factores determinan su efecto. Así, en Andalucía, con un IPC similar a la media española –o de una décima menos como en el último dato– hay que considerar que precios como el de la vivienda también son más bajos que el promedio nacional pero, asimismo, los salarios son menores al cómputo general del país y las tasas de pobreza son superiores.

Los ciudadanos con menos recursos económicos pagan menos impuestos directos (los que se incluyen en el IRPF) y pueden acceder a exenciones fiscales. La inflación, que se mide con el IPC, por contra, es un fenómeno que llega al bolsillo de todos los ciudadanos con independencia de su renta. La cuenta es clara: si los precios suben menos que los salarios –un fenómeno que se ha consolidado y más aún desde la entrada en el euro–, el ciudadano se empobrece. La caída del poder adquisitivo lleva a destinar una proporción mayor de los ingresos a bienes básicos, como alimentos. Con mayores dificultades para llegar a fin de mes, la capacidad de ahorro cae y no se pueden afrontar otro tipo de gastos como vivienda, extras sanitarios u ocio. En promedio, durante los 25 años transcurridos desde 1973 a 1998 la inflación ha sido mayor para los ricos, según Javier Ruiz-Castillo. Departamento de Economía, Universidad Carlos III de Madrid.

Los efectos redistributivos de una inflación moderada dependen en gran medida de la estructura patrimonial y de ingresos y gastos de las personas. La deuda de cada familia también influirá en cómo afecta el IPC a la economía doméstica. El 35,1% de la población de Andalucía está en riesgo de pobreza y/o exclusión social con datos del 2020, y aunque esa cifra está 2,5 puntos por debajo de las del año anterior, supone un 33% más que la media nacional, según la Red Andaluza de la Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social. El ingreso medio por persona en Andalucía es de 9.990 euros por los 12.292 de la media española. El 43,9% de la de Andalucía no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos en 2020, recoge el INE. Con el aumento de precios derivado de la inflación, el porcentaje crecerá. El 14,8% de los hogares andaluces tiene serias dificultades para llegar a fin mes, casi cinco puntos más que la media nacional. En Andalucía, la variación interanual del precio de la luz, el gas y otros combustibles es del 54,6%. El transporte ha subido un 12,7% en un año. Los alimentos y las bebidas, un 1,2%. El resto apartados estadísticos está en torno al 1% de aumento. En lo que a salarios se refiere, los andaluces ganan 1.837 euros de media, sólo por delante de Extremadura y Canarias, esto es, 393 euros más que hace quince años, según el INE. En Madrid, donde más subieron los sueldos en una década y media, el aumento es de 619,98 euros.

La estadística de salarios pone de relieve que mientras los sueldos han crecido un 29,63 % como media en el conjunto del país en 15 años –entre 2006 y 2020, lo que incluye desde antes de la crisis financiera hasta el primer año del coronavirus–, las subidas entre las distintas comunidades han registrado diferencias de casi 17 puntos porcentuales, según recogió Efe. La subida de los salarios en estos quince años, atravesados por la crisis del ladrillo y la larga recuperación posterior, no ha sido homogénea en todo el período, sino que, si se divide en quinquenios. La mayor parte del incremento total se produjo entre 2006 y 2010, cuando las retribuciones en el conjunto del país crecieron un 16,93 %, mientras que en los siguientes cinco años mejoraron solo un 2,82 % y en los cinco últimos aumentaron un 8,55%, con la comunidad andaluza por detrás de la media.