La plena igualdad se retrasa en España: 24 años más para tener los mismos derechos y oportunidades

Un estudio de las universidades de Sevilla y Pablo de Olavide alerta de que los avances para equiparar a mujeres y hombres están paralizados en niveles de 2011

Un grupo de mujeres en Sevilla durante la manifestación del 8M en 2020, antes de que se declarara la pandemia de la Covid-19
Un grupo de mujeres en Sevilla durante la manifestación del 8M en 2020, antes de que se declarara la pandemia de la Covid-19

Investigadores de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Universidad de Sevilla (US) han desarrollado un estudio en el que analizan el progreso hacia la igualdad de género de los países miembros de la Unión Europea a lo largo de las dos últimas décadas, y, entre sus conclusiones, han remarcado que la sociedad española “ha progresado considerablemente” en igualdad estructural de género, aunque la “plena igualdad” ha sufrido una “clara ralentización”, de forma que si se mantiene el ritmo, la sociedad española tardaría un cuarto de siglo en alcanzarla.

Según el estudio del que ha informado la UPO, “se ha reducido la distancia entre el acceso de hombres y mujeres a la educación, al trabajo y al poder de decisión”, pero sí se ha constatado “una clara ralentización del progreso hacia la plena igualdad de género, lo que pone en riesgo futuros avances hacia la igualdad”. Según los datos, si se mantiene el actual ritmo de progreso de la igualdad de género, la sociedad española se tardarían 24 años en alcanzar la plena igualdad entre hombres y mujeres.

Los profesores Mercedes Camarero, del Departamento de Sociología de la Universidad Pablo de Olavide, y Eduardo Bericat, del Departamento de Sociología de la Universidad de Sevilla, han realizado este estudio a partir de una estimación anual, desde el año 2000 hasta 2020, del Índice Europeo de Igualdad de Género (IEIG). Este índice está compuesto por 18 indicadores de tres ámbitos diferentes de la desigualdad de género: el acceso a la educación, la integración en el mercado de trabajo y la participación en la toma de decisiones. El índice utiliza datos empíricos “rigurosos” procedentes de diversas instituciones europeas.

Según los datos recogidos por los investigadores, la igualdad de género educativa está detenida desde 2011, lastrada por el hecho de que la segregación en la elección de estudios de hombres y mujeres “no ha mejorado nada en las dos últimas décadas”. “La igualdad de género laboral está detenida desde 2013″, marcada tanto por el “escaso avance” en participación en el mercado de trabajo como por las diferentes ocupaciones que desempeñan mujeres y hombres. Solamente sigue creciendo el proceso de igualación de mujeres y hombres en poder decisorio. Así, los investigadores aprecian unas “altas cotas de igualdad en el ámbito político-administrativo”, aunque, al mismo tiempo, han alertado de “un evidente retraso” en la asunción por parte de las mujeres de responsabilidades en las gerencias de las empresas privadas.