«La genética nos da las claves para saber qué falla en un niño con autismo o TDA»

José Ignacio Lao/ Médico genetista y director de Genomic Genetics International
José Ignacio Lao/ Médico genetista y director de Genomic Genetics International

En los últimos treinta años los trastornos del desarrollo neurológico se han dado con más frecuencia. Recientemente la Sociedad Americana del Autismo ha informado de que los trastornos de espectro autista (TEA) son los que presentan el mayor crecimiento dentro del grupo, aumentando a un ritmo del 10 al 17 por ciento al año. Lo mismo sucede con los casos de TDA/H, (entre un 3 y un 7 por ciento de la población escolar, según fuentes epidemiológicas), los dos, síndromes conductuales de origen neurobiológico, con un fuerte componente genético, se han convertido en el problema de muchas familias: encontrar las mejores terapias que ayuden al avance de las dificultades cognitivas de sus hijos. El doctor Jose Ignacio Lao, médico genetista y director de Genomic Genetics International, ha creado un programa basado en la descripción de perfiles genéticos para tratar individualmente estos trastornos. El «Neuroprogram» sería el punto de partida para restablecer el equilibrio del organismo y avanzar a grandes pasos en el desarrollo cognitivo de cada paciente.

-¿Qué aporta el análisis genómico realizado a niños con trastornos del neurodesarrollo?

-En primer lugar, está demostrado que los factores genéticos son esenciales en el origen de estos trastornos. A través del análisis genético conocemos cómo interactúan los genes junto al sistema neurobiológico y el organismo. No hay que olvidar que cada paciente es único y la genética nos da las claves para saber qué es lo que está fallando en el organismo de este niño tanto a nivel neuronal como nutricional. Cada organismo tiene una capacidad diferente de asimilación de cada nutriente, vitamina o fármaco. Éstos, los llamados agentes tóxicos, cobran un papel esencial en cada individuo y con el programa logramos equilibrar biologicamente el organismo.

-¿Cómo y dónde se realiza?

-La prueba es muy sencilla ya que consiste en un rápido test a través de la saliva. Después de analizar la interacción entre el genoma, el epigenoma y los factores ambientales, diseñamos un tratamiento personalizado. Según la combinación de genes que encontramos detectamos si existe un problema para eliminar los metales neurotóxicos, si hay un exceso de proteínas o, al contrario, una sobrecarga de aminoácidos que llevarán a afectar al sistema nervioso.

-¿Qué importancia tiene, a nivel genético, la prevención meses antes del embarazo?

-Reconocer esta peculiaridad aún en fases prenatales puede ser clave para evitar desde serias malformaciones del sistema nervioso, que pueden llevar a la parálisis cerebral, hasta problemas como el autismo o el TDA/H. Por eso es importante para las futuras madres realizar un estudio de su genoma y prevenir estas complicaciones. Desde conocer como el organismo asimila y garantiza la cantidad necesaria de ácido fólico o vitamina del grupo B (cuya función es prevenir defectos del sistema nervioso del bebé ) hasta tratar los niveles de tolerancia frente a tóxicos y toxinas ambientales presentes en la alimentación en general. El conocimiento oportuno del genoma le dará a cada mujer el poder de elegir las medidas que se ajusten mejor a las peculiaridades biológicas de su organismo, y ésta es la mejor base para una estrategia preventiva de salud tanto de la madre como del bebé. Durante la fase de embarazo, la seguridad del bebé depende de las influencias externas a las que se expone la madre en función de las capacidades defensivas de su genoma. Posterior al nacimiento, el genoma a tener en cuenta ya es el del propio bebé y, según sean sus vulnerabilidades o sus fortalezas, así será su potencial para defenderse del ambiente en el que desarrolle su vida.