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Escuchar a la tos para encontrar el mejor tratamiento

La tos es un reflejo del organismo para defenderse de una agresión externa. Los medicamentos homeopáticos se utilizan frecuentemente para aliviar sus síntomas

  • Siempre hay que acudir al médico o al pediatra cuando aparece tos, puesto que es el profesional quien adaptará el tratamiento en función del origen de la tos, la intensidad, la edad del paciente o su sensibilidad a los síntomas
    Siempre hay que acudir al médico o al pediatra cuando aparece tos, puesto que es el profesional quien adaptará el tratamiento en función del origen de la tos, la intensidad, la edad del paciente o su sensibilidad a los síntomas

Tiempo de lectura 4 min.

04 de diciembre de 2017. 16:42h

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R.Rodríguez.  4/12/2017

Todos la hemos padecido alguna vez, pero sigue siendo una gran desconocida. La tos es un mecanismo reflejo de nuestro organismo cuando se defiende de una agresión externa, que puede ser viral, bacteriana, alérgica o tóxica. Su característico sonido es la forma que tiene nuestro cuerpo de evitar o reducir la congestión de las vías respiratorias o de liberarlas de las fuentes de agresión.

Así, la tos es un síntoma muy frecuente que arrecia con la llegada del frío y la humedad, muy habitual en estas fechas. El doctor Jorge Manresa, pediatra de Atención Primaria en Cartagena (Murcia), destaca que, pese a que no suele derivar en patologías graves, hay que «escuchar a la tos, o a los diferentes tipos de toses, para pautar el mejor tratamiento en cada caso».

Siete tipos de tos

En este sentido, tal y como explica Manresa, es posible hablar de toses en plural porque, pese al nombre genérico, se presenta con manifestaciones clínicas muy variadas. Así, podemos diferenciar al menos siete tipos de toses: aguda, si dura menos de tres semanas; seca, cuando se trata de una tos irritante y sin mucosidad; grasa o productiva, que se acompaña con secreciones de color variable y traslúcido; permanente, cuanto está presente tanto en el día como en la noche, incluso durante el sueño; provocada, causada por estrés o en situaciones de reposo; crónica, si se prolonga durante más de tres semanas, o asociada, cuando guarda relación directa o indirecta con otros síntomas.

«En bebés y niños, la tos aparece como un síntoma que les preocupa mucho a los padres y es un motivo muy común de consulta médica», asegura el pediatra. En este sentido, en la población infantil, la tos, además de la fatiga o el dolor en el tracto respiratorio que puede provocar, también puede causar pérdida de apetito o trastornos del sueño con frecuentes despertares. «De esta manera, la vida de los niños y la de sus padres se puede llegar a ver afectada por esta patología», añade.

La tos, más allá de las molestias lógicas que genera entre quienes la sufren, es motivo de seguimiento por parte del profesional sanitario debido a su proceso evolutivo. «Puede ser seca al comienzo de un episodio viral y posteriormente volverse productiva y ocasionar problemas para respirar», puntualiza la doctora María Christine Esteve, pediatra de Barcelona.

Ambos profesionales insisten en la importancia de acudir siempre al médico o pediatra puesto que es el profesional quien adaptará el tratamiento en función del origen de la tos, la intensidad, la edad del paciente o su sensibilidad a los síntomas. «Un jarabe antitusivo, recetado inicialmente para tratar la tos seca, estará contraindicado si se convierte en tos grasa», matiza Esteve, quien añade que «es importante, por tanto, que el profesional de la salud se beneficie de un medicamento seguro y accesible que pueda hacer frente a la tos progresiva».

En este contexto, el doctor Manresa explica que la práctica médica actual lleva a los pediatras a prescribir mucolíticos, descongestivos o antitusígenos «con excesiva frecuencia, con una discutible eficacia y un potencial perjuicio en salud para el niño. Ante la presión por parte de los padres se acaba prescribiendo, en más ocasiones de las deseables, preparados incluso con codeína o sus derivados en segmentos de edad en los que se debería ser extremadamente restrictivo», alerta.

Existen otras opciones terapéuticas que pueden emplearse de forma única o complementaria, que, según Manresa, arrojan «muy buenos resultados y evitan los posibles efectos adversos de mucolíticos, descongestivos o antitusígenos». Es el caso de los medicamentos homeopáticos, regulados tanto en España como en Europa y de venta exclusiva en farmacias. «Estos fármacos son incluidos en el consejo de los profesionales sanitarios para el tratamiento de sintomatologías en pacientes de todas las edades. Claro está que siempre debe enmarcarse en el consejo del profesional sanitario», remarca Esteve. Es en este punto donde los profesionales hacen más hincapié, es decir, en la necesidad de que siempre se acuda al médico o pediatra de referencia para hacer un diagnóstico preciso que permita el tratamiento más adecuado en cada caso.

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