«Las cataratas congénitas en niños pueden causar estrabismo»

Dra. Gemma Romeu Cerrillo / Oftalmología pediátrica y estrabismo en el Instituto Oftalmológico Quirónsalud Barcelona

- ¿Cómo se detectan unas cataratas congénitas en un niño? ¿A qué edad se suelen diagnosticar?

Si una catarata está muy evolucionada, la pupila se ve de color blanco (leucocoria), aunque lo ideal es detectarlas antes de llegar a este punto. El diagnóstico de una catarata congénita es muy fácil por parte de pediatras y oftalmólogos si disponemos de los aparatos necesarios. Las cataratas pueden aparecer a cualquier edad: hay niños que ya nacen con este problema oftalmológico y otros que las desarrollaran a lo largo de la niñez o juventud.

- ¿Cuál es la visión de un pequeño con este problema y qué señales harían sospechar a los padres o adultos de su entorno de que algo va mal?

La repercusión visual de una catarata depende de su tamaño, densidad y localización. Hay cataratas tan pequeñas que no quitan visión; sin embargo, la mayoría sí que lo hacen, y una pérdida de visión en un ojo en desarrollo constituye un problema importante. Algunas cataratas pueden provocar estrabismo si afectan a un solo ojo, es decir, el que sufre la catarata se desvía hacia dentro o hacia fuera; otras veces, si la opacidad del cristalino afecta los dos ojos y aparece antes de los dos meses de vida, puede dar nistagmus (movimiento oscilatorio de los ojos).

- Si no se interviene a tiempo, ¿la ceguera es irreversible?

El tipo de catarata y el momento de su aparición es lo que determinan la urgencia o no de la cirugía. Aquellas que aparecen ya de nacimiento son las que requieren una mayor urgencia de intervención para evitar la ceguera.

- ¿Cómo se lleva a cabo el diagnóstico médico?

Se trabaja para detectar la catarata y valorar la repercusión visual que tiene en el paciente. En niños pequeños que todavía no hablan tenemos maneras indirectas –técnicas precisas– para conocer si una catarata quita o no la suficiente visión como para tenerla que operar.

- El paso por el quirófano, ¿supone siempre la primera opción?

No, muchas cataratas no son lo suficientemente grandes o densas como para operarlas en el momento justo del diagnóstico. Hay casos en los que quitan visión porque provocan un defecto de refracción importante (es decir, necesidad de gafas), y de entrada podemos «compensarlas» así, poniendo gafas. Por eso, se someten a una vigilancia de su evolución. Y, si crecen, las acabamos operando.

- ¿Cuándo es el momento de intervenir y qué técnicas existen en la actualidad en esta población pediátrica?

La cirugía de la catarata consiste en quitar el cristalino (que es donde se forma la catarata) y poner una lente intraocular en su lugar. Según la edad del niño se emplea un abordaje u otro, pero la finalidad es la misma. Pero hay que tener en cuenta que el paso por el quirófano sólo constituye el primer paso; luego el niño tendrá que llevar gafas y, además, un parche ocular para potenciar al máximo la visión del ojo operado.

- ¿Cuál es el intervalo de edad mínimo y máximo para que la intervención tenga éxito?

Las cataratas que aparecen ya en el nacimiento solemos operarlas entre las cuatro y las 10 semanas de vida porque es cuando se espera que el pronóstico visual sea mejor. El resto de cataratas hay que estudiarlas muy bien para saber cuál es el momento óptimo de la cirugía.

- ¡¿Existe algún componente genético y/o hereditario de este tipo de problemas de visión?

Sí. Muchos niños con cataratas las tienen porque el padre o la madre también son afectos.

- Los pequeños que han pasado esta patología visual, ¿tienen más riesgo de sufrir a lo largo de su vida otros problemas de visión o cataratas de mayor?

Una catarata operada nunca puede volver a aparecer. El principal problema de los niños que operamos de cataratas es que, a pesar de que la cirugía vaya perfecta, la visión de estos niños no suele llegar al 100%. Esto es así porque estamos operando un ojo en desarrollo, inmaduro todavía a nivel visual. La mayoría de estos niños van a llevar gafas toda su vida y tendrán que vigilarse siempre la tensión ocular porque pueden desarrollar glaucoma con más probabilidad.

- ¿Junto a qué otras patologías pueden padecer las cataratas?

La mayoría de cataratas se presentan de forma aislada sin nada más. Algunas veces, los casos congénitas son secundarias a infecciones durante la gestación de la madre; otras veces pueden ser debidas a enfermedades metabólicas o asociarse a síndromes malformativos.