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Los consumidores de cannabis requieren hasta 220% más de sedación

El consumo de cannabis en EE UU subió un 43% entre 2007 y 2015 | AP Photo
El consumo de cannabis en EE UU subió un 43% entre 2007 y 2015 | AP Photo

Los pacientes que consumen cannabis con regularidad pueden requerir más de dos veces el nivel habitual de sedación cuando se someten a procedimientos médicos, según un estudio publicado en «The Journal of the American Osteopathic Association». Investigadores de Colorado (EE UU) examinaron los registros médicos de 250 pacientes que recibieron procedimientos endoscópicos después de 2012, cuando ese estado legalizó el cannabis recreativo. Encontraron que los pacientes que fumaban o ingerían cannabis a diario o semanalmente requerían un 14% más de fentanilo, un 20% más de midazolam y un 220% más de propofol para lograr una sedación óptima en los procedimientos de rutina, incluida la colonoscopia.

«Algunos de los medicamentos sedantes tienen efectos secundarios dependientes de la dosis, lo que significa que a mayor dosis, mayor probabilidad de problemas –explica el investigador principal Mark Twardowski, un médico osteopático de Medicina Interna en en dicho centro–. Eso se vuelve particularmente peligroso cuando la función respiratoria suprimida es un efecto secundario conocido».

«El cannabis tiene algunos efectos metabólicos que no entendemos y los pacientes necesitan saber que su consumo podría hacer que otros medicamentos sean menos efectivos. Estamos observando algunas tendencias problemáticas de forma anecdótica, y prácticamente no hay datos formales para proporcionar un sentido de escala o sugiere cualquier protocolo basado en la evidencia», continúa el experto.

Así, asegura que sus compañeros en los departamentos de emergencia cercanos han notado que más pacientes reportan quejas de náuseas crónicas, un síntoma que puede ocurrir por el consumo regular de cannabis. También que los colegas en anestesiología han observado pacientes que requieren dosis mucho más altas para la anestesia general y tasas más altas de convulsiones postoperatorias.

«Este estudio realmente marca un pequeño primer paso», dice Twardowski. «Todavía no entendemos el mecanismo detrás de la necesidad de dosis más altas, lo cual es importante para encontrar mejores soluciones de administración de la atención». El equipo del doctor Twardowski está desarrollando un estudio de seguimiento sobre las diferencias en los requisitos de sedación y anestesia, así como el manejo del dolor después del procedimiento para los usuarios habituales de cannabis frente a los no usuarios.