Nuevos estudios avalan las bondades del ejercicio

Jose A. Vera: «El ejercicio físico moderado pero constante, no solamente es bueno para nuestros huesos, músculos y corazón, sino que reduce el estrés, ayuda a sentirnos mejor»

La llamada «hormona del ejercicio» mejora de manera casi automática la circulación sanguínea y el metabolismo
La llamada «hormona del ejercicio» mejora de manera casi automática la circulación sanguínea y el metabolismo

En la Conferencia Mundial de la Asociación contra la Enfermedad de Alzheimer fue presentado un nuevo estudio que avala los efectos de la denominada «hormona del ejercicio» para frenar la progresión tanto de esta terrible enfermedad, hoy por hoy sin cura, como otras relacionadas igualmente con diferentes tipos de demencia senil. Por tanto, parece demostrarse que el ejercicio físico moderado pero constante, no solamente es bueno para nuestros huesos, músculos y corazón, sino que reduce el estrés, ayuda a sentirnos mejor en general y, además, es aconsejable para el cerebro, protegiéndolo frente al alzhéimer. Este nuevo estudio se suma a otro anterior publicado en «Nature», según el cual cuando se elevan los niveles de esta «hormona» (la irisina, una molécula producida de manera natural al hacer ejercicio), mejora de manera casi automática la circulación sanguínea y el metabolismo. No son estudios definitivos, pero ambos apuntan en una misma dirección.