• 1

Recomendaciones nutricionales para pacientes oncológicos en verano

  • Jordina Casademunt, nutricionista del IOB Institute of Oncology
    Jordina Casademunt, nutricionista del IOB Institute of Oncology

Tiempo de lectura 4 min.

02 de agosto de 2018. 12:10h

Comentada
R.S.  1/8/2018

El verano es, por excelencia, el momento del año para disfrutar con los amigos y con la familia momentos de desconexión y diversión. Sin embargo, esta época tan ansiada para la mayoría puede generar cierta preocupación en el caso de los pacientes que están con tratamiento oncológico, ya que ya que en estos días de intenso calor suelen producirse mayores problemas intestinales y riesgos de infección.

Por ello, Jordina Casademunt, nutricionista del IOB Institute of Oncology ofrece unos sencillos consejos desde el punto de vista alimentario para mantener un estilo de vida saludable, tener las defensas a en plena forma y poder continuar con los tratamientos durante el periodo estival.

Mantenerse hidratado

Uno de los mayores riesgos que presenta el paciente con cáncer durante los meses más calurosos es la deshidratación, debido a que durante el tratamiento de quimioterapia puede haber problemas intestinales como, por ejemplo, diarrea y alteraciones electrolíticas. Por ello, es crucial mantener un buen estado de hidratación para reducir la toxicidad del tratamiento, mantener un buen tránsito intestinal y evitar un posible daño renal. En estos días es importante recordar a los pacientes que sean más conscientes de la cantidad de agua y líquido que beben. Una buena manera de hidratarse es, además de beber agua a través de aguas saborizadas, caldos vegetales, cremas frías de verduras, licuados verdes con apio y alguna fruta o infusiones frías. Otra buena estrategia es elaborar polos caseros a base de fruta fresca y menta como, por ejemplo, sandía, frambuesas, limón o jengibre y menta, entre otros.

Consumir verduras a diario

Las verduras, además de presentar una gran cantidad de agua, son ricas en fitonutrientes con demostrados beneficios anticancerígenos. En verano puede incorporarse gran variedad de verduras cocinadas de distintas maneras como al vapor, al horno, salteadas o a la plancha. Un sencillo truco para saber que se está tomando la cantidad adecuada es que la mitad del plato contenga verduras y cereales integrales. En el caso de que sean vegetales crudos es muy importante lavar bien las verduras y asegurar que estén bien limpias con agua corriente. Si el paciente viaje a otros países debe evitar el consumo de vegetales crudos.

Aprovecha los beneficios que nos aportan las hierbas y las especias. Son una fuente de antioxidantes que suman al conjunto de nutrientes que aportamos en el plato. Condimenta los alimentos con hierbas veraniegas como la mente fresca, el orégano y la albahaca. La menta contribuye a mejorar la digestión y puede ser de gran ayuda para minimizar los problemas de náuseas y vómitos causados por la quimioterapia. Por otro lado, el orégano presenta activos (flavonoides) que contribuyen a mejorar las defensas y posee propiedades antiinflamatorias y ayudan a reducir los gases abdominales. También se puede emplear como ingrediente para aderezar o marinar (junto con el zumo de limón, por ejemplo) carnes y reducir así los compuestos tóxicos que se generan durante el proceso de cocción. La albahaca también puede incluirse en los platos de verano porque además de proporcionar frescor cuenta con interesantes beneficios para las defensas. Una sencilla receta veraniega puede ser “zoodles” de calabacín (espaguetis de calabacín) con pesto casero.

Evitar el riesgo de infecciones

El paciente oncológico ya tiene su sistema inmunitario comprometido y, además, muchos de los tratamientos oncológicos comprometen el recuento de glóbulos blancos, lo que puede aumentar el riesgo de infección. Desde el punto de vista nutricional algunas de las recomendaciones pueden ser: llevarse la comida preparada de casa o en caso de comer fuera procurar escoger platos que estén bien cocinados.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs