Saúl Craviotto: “El deporte no hay que verlo como un extra, debería ser necesario”

El abanderado de los JJOO de Tokio aboga porque la actividad física esté más presente desde la infancia

El abanderado de los JJOO de Tokio aboga porque la actividad física esté más presente desde la infancia

Saúl Craviotto será el abanderado de los JJOO de Tokio en los que competirá con los alemanes para traerse el oro que no pudo conseguir en el último mundial. Mientras se quita esa «espinita» y entrena para ello, es la nueva cara que animará a los participantes de la V edición de «Healthycities» que promueve Sanitas en 40 empresas

Los médicos lo recomiendan, pero hoy parece que es una moda. ¿Consigue el deporte ser algo más que eso y convertirse en un hábito saludable?

Sí que es verdad que si uno mira 50 años atrás a ahora hay muchísmas gente que practica alguna actividad física. Creo que es una moda que debe permanecer en el tiempo por muchos motivos.

¿Por qué?

Por los buenos hábitos que te genera el deporte de alimentación, de descanso, por los beneficios cardiovasculares, pulmonares, físicos y de salud mental. En resumen, es muy positivo en todos los aspectos y espero que esa moda se que quede para siempre.

En la iniciativa «Healthycities» se analiza cómo las ciudades se adaptan a esta actividad. ¿Tienen las urbes que diseñarse también para favorecer esta práctica deportiva?

Quizá las ciudades están incentivando este tipo de actividades porque están viendo que el deporte es una forma de inversión indirecta tanto en educación como en salud, además de en valores. Hay que apoyar más la apertura de espacios destinado al deporte.

¿Cómo influye esta actividad?

Creo que resulta importante que los más pequeños, niños y niñas, vean estas figuras como un espejo, una persona a la que admirar. Rafael Nadal, Pau Gasol... Cualquier deportista de élite. Además, creo que es necesario que salgan más de todo tipo de deportes. Que no todo sea fútbol, que poco a poco se vaya abriendo ese abanico que existe de cultura deportiva. Los niños deben tener la oportunidad de conocer que existe el piragüísmo, el bádminton, la halterofilia...

Justo quizás por eso hay que subrayar que España es buena en muchos deportes, más si cabe en los considerados minoritarios, ¿cierto?

Esas figuras resulta interesante a la par que necesario tener referentes a los que seguir y en quien fijarse.

Al final, ¿son los Juegos Olímpicos la ventana que permite dar más difusión a estas disciplinas?

He vivido ya cuatro olimpiadas y es verdad que he notado mucho el efecto llamado de «montaña rusa»: antes de los juegos nos exponemos mucho mediáticamente, si sale bien ese tiempo se alarga, luego llegan dos años de sequía y volvemos. En mi deporte se ha notado mucho este efecto, desde las medallas de David Cal en 2004 hasta hoy que el piragüísmo está sacando muchas medallas y ya nos ponen en el mapa. Se ha notado en las fichas federativas, que han aumentado. Pero es lo que le hace falta, aunque mediáticamente aún quede mucho trabajo por delante.

¿Cómo se consigue que estas nuevas generaciones se enganchen al deporte?

Es complicado encontrar la fórmula para que dejen la consola y salgan al parque. Al final, creo que lo importante es que haya ejemplos que les animen y les motiven a hacer deporte. A los niños les falta motivación, constancia, valores del esfuerzo y el sacrificio que hay que fomentar. Los padres tienen mucha labor ahí y las escuelas también.

La actividad física, ¿debería ser más que un complemento?

El deporte no hay que verlo como un extra, debería ser necesario, según que edad, sobre todo la adolescencia porque inculca unos valores que se pueden aplicar al mundo empresarial, al día a día. Quien ha hecho deporte tiene esta serie de valores y te transforma la personalidad y te ayuda para todo.