USA: Ala centrista demócrata vs populismo republicano

Por Luis Lorente

Finalizada la convención republicana, la candidata demócrata Hillary Clinton sorprendió a muchos en el nombramiento de su candidato a vicepresidente. Cuando muchos pensaban que ella tendría un gesto hacia las bases más progresistas de su partido, que han apoyado en las primarias a Bernie Sanders, la candidata ha optado por el senador por Virginia Tim Kaine, perteneciente al ala moderada del partido. Los demócratas piensan que en un sistema tan bipartidista, como es EEUU, el día de las elecciones Clinton tendrá el voto de los progresistas, llamados “liberales” en EEUU, (liberal en la tradición política anglosajona no significa lo mismo que aquí: un liberal de EEUU se enfadaría si se le comparase con el PP, liberal a la española, es decir, más conservador que liberal, pero esto daría para un artículo entero).

Hay que reconocer que Trump ha conseguido movilizar a sectores que estaban enfadados con la clase política. Trump no es un candidato normal, y a pesar de estar en un partido conservador, él no es conservador. Trump es populista. Y el populismo por definición, no es una ideología, sino una forma de articulación política de un discurso. Por un lado, Trump combina el populismo que tradicionalmente gusta a las bases republicanas: un discurso duro contra la inmigración con tintes xenófobos, el “discurso patriótico” o belicista contra otros países, especialmente contra los países musulmanes, China, y México (a los que quiere obligar a levantar un muro en la frontera y que lo paguen), unido a posturas contra el libre comercio, posturas que en España apoyarían formaciones como Podemos.

El caso es que Clinton ha optado por un moderado, para asegurarse no solo el voto de la izquierda sino tanto el voto de los llamados “independientes”, como el voto de los republicanos moderados que muestran reticencias a Trump en las encuestas. Tim Kaine es un buen candidato a vicepresidente por varias razones: pertenece al estado de Virginia, que es un estado de los llamados indecisos, los que deciden las elecciones porque en EEUU se vota a un colegio electoral compuesto por delegados de los distintos estados. Y es un candidato que puede explotar distintas debilidades de Trump que serían: en primer lugar su debilidad con los independientes y republicanos moderados que apoyan en su gran mayoría el libre comercio. En segundo lugar, Tim Kaine genera simpatías en votantes “tradicionales o puritanos” por su situación personal (matrimonio duradero, es cristiano practicante, y no está del todo a favor del aborto) por el hecho de que Trump alardea de sus aventuras durante sus múltiples matrimonios Y en tercer lugar, Kaine gusta mucho al votante hispano, habla español, mientras que Trump propone deportar a los inmigrantes indocumentados. Este último factor, unido al apoyo a Clinton de los afroamericanos le permite a Clinton poder tener una coalición ganadora entre minorías étnicas, y el sector republicano moderados.

La duda es si los jóvenes que apoyaron a Sanders votarán a los demócratas.