Un joven se enfrenta a 30 años de cárcel por violar a niña de 12 en una casa abandonada en Zamora

La menor explica que le amenazó con pegarle si no le acompañaba hasta el lugar de los hechos situado junto a las vías del tren, donde le bajó los pantalones y la penetró

Audiencia Provincial de Zamora
Audiencia Provincial de ZamoraLa Razón

Acusado y víctima han ofrecido este lunes versiones contradictorias en el juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Zamora contra un joven de 19 años, para el que la Fiscalía solicita inicialmente 30 años de prisión como supuesto autor de dos agresiones sexuales a una niña de 12 años en una casa abandonada de la capital zamorana.

La víctima ha ratificado en su declaración por videoconferencia que en enero de 2019 el acusado, P.A.C., la obligó en dos ocasiones a la salida del colegio a acompañarle andando hasta una casa abandonada situada en otra zona de la ciudad de Zamora, donde presuntamente la penetró, hechos que él ha negado.

La niña y el acusado, ambos de nacionalidad rumana, se conocían por sus familias y, según ha declarado la víctima, que ahora tiene 14 años, él contactó con ella por la red social Instagram y, aunque ella lo bloqueó, el 2 de enero de 2019 él fue a buscarla a su colegio cuando ella salía de actividades extraescolares.

La menor ha explicado que le amenazó con pegarle si no le acompañaba hasta una casa abandonada situada junto a las vías del tren, donde le bajó los pantalones y la penetró cuando ella era virgen, según han expuesto en la sala. La niña no contó lo ocurrido a su madre y él volvió a hacer lo mismo en una segunda ocasión, también al salir de clase, unos diez días después.

En esta segunda ocasión, según ha declarado la menor, el joven la amenazó con decir a sus padres que habían tenido relaciones sexuales consentidas para que accediera a volver a tener sexo con él. En un principio, le pidió que tuviera previamente sexo oral pero finalmente únicamente la penetró y le amenazó con “ir a desvirgar a todas sus primas”, según el testimonio de la víctima.

El acusado marchó a Rumanía y fue cuando regresó cuando ella contó lo ocurrido a su madre y denunció los hechos, por los que él fue detenido y enviado a prisión preventiva. Por su parte, el acusado ha sostenido que los hechos por los que es juzgado eran una invención de la familia de la víctima porque les robaron y creían que había sido él. Ha sostenido además que desconocía la edad de la niña y que aunque le escribió algún mensaje por Instagram nunca tuvo relaciones sexuales con ella.