Gimnasios y centros deportivos auguran la ruina por el cierre

Más de 300 trabajadores y socios alzan la voz por vez primera en Valladolid para pedir a la Junta que rectifique, defender la seguridad en el sector y reivindicar que el deporte es salud y no se puede confinar

Los trabajadores de los centros deportivos de Castilla y León se concentran contra el cierre de estos establecimientos decretado por la Junta.R. ValteroIcal

Si este jueves pasado fue el turno de los bares y restaurantes, este viernes los que han alzado la voz, y además por vez primera, frente a la sede de Presidencia de la Junta de Castilla y León en Valladolid, han sido los propietarios de gimnasios y centros deportivos, que al igual que los hosteleros han tenido que bajar la verja de sus negocios obligados por la Junta en las nuevas medidas de restricción para contener la expansión de la covid durante los próximos catorce días, de momento.

Acompañados por numerosos socios también que han querido estar junto a ellos e incluso con material que utilizan en sus sesiones como pesas o mancuernas, los empresarios de este gremio aseguran no entender la medida que consideran “política” y no “sanitaria”, porque estos centros deportivos son lugares “seguros”, ya que cuentan con un porcentaje de contagios del 0,28 por ciento, según datos del Gobierno, y advierten de que este cierre temporal puede suponer la ruina para muchos de estos negocios que, además, han invertido en seguridad y llevan meses trabajando con reducción de aforos, por lo que los ingresos han sido menores también. Y es que cuando empezaban a remontar un poco el vuelo les ha llegado este nuevo mazazo que consideran que puede ser la puntilla definitiva para el sector del que se estima que viven más de dos mil familias en esta Comunidad.

Los trabajadores de los centros deportivos de Castilla y León se concentran contra el cierre de estos establecimientos decretado por la Junta.R. ValteroIcal

“No confinar la salud”, “Nosotros no somos el problema sino parte de la solución” o “El deporte es salud” eran algunos de los mensajes que podían leerse en las pancartas que algunos manifestantes portaban durante la protesta, en la que pidieron el Gobierno de Fernández Mañueco que rectifique y dé marcha atrás a esta decisión que califican de “injusta”.