Los campings de Castilla y León acaban el año con un 70 por ciento de ocupación

El sector espera consolidar la recuperación el próximo verano

Camping de Fuentes Blancas, en la capital burgalesa
Camping de Fuentes Blancas, en la capital burgalesa FOTO: Ricardo Ordoñez Agencia ICAL

Las restricciones sanitarias, el control de aforos y en especial el miedo al contagio han jugado un destacado papel este 2021, especialmente para los campings de Castilla y León, que esperaban que los datos de ocupación iban a ser “muy buenos” tras un desolador 2020, donde se vieron obligados a cerrar sus instalaciones durante meses. Sin embargo, pese a que la ocupación este año ha rozado el 60 o 70 por ciento, para los dueños de estos entornos vacacionales la temporada ha sido dura y no ha cumplido las expectativas que se tenían.

Así lo asegura el vicepresidente de la Asociación de Campings de Castilla y León (Asecal) Emilio Valle, que recuerda los duros meses de pandemia, cuando tuvieron que permanecer cerrados, así como las restricciones que han tenido que seguir estos últimos meses para poder abrir al público y garantizar la máxima seguridad de sus clientes. En este sentido explica que en la Comunidad hay más de un centenar de campings, de los cuales entre un 70 y 80 por ciento forman parte de Asecal, y “todos” ellos han cumplido las normas marcadas por las autoridades sanitarias.

“El año pasado pensábamos con sinceridad que este año iba a ser muy bueno, y nos hemos dado cuenta que no lo ha sido. Para el año que viene, tal y como se presenta el final de este, las expectativas son entre regular y buenas, con un aprobado alto”, subraya, afirmando que esto será sobre todo en los meses de julio y agosto, durante los cuales hay mayor ocupación. “Soy positivo y pienso que este año va a ser bueno a partir de abril o mayo”, explica. Sin embargo, a los responsables de los campings preocupa el resto de meses del año, cuando no hay tantos visitantes.

Al hilo de esto explica que no se han producido este último año aperturas o cierres definitivos de ningún camping, pero sí temporales, dado que muchos han permanecido cerrados durante todo el año y han vuelto a abrir durante los meses del período estival. “La pandemia nos ha machacado y dejado un poco destrozados, pero no nos queda otra que pelear y seguir”, afirma, haciendo referencia a su experiencia personal.

Valle regenta en Villasur de los Herreros (Burgos) el camping Puerta de la Demanda, un entorno situado a 26 kilómetros de la capital burgalesa donde sus huéspedes pueden alojarse en bungalows de madera, pods o acceder a la pista de pádel, la sauna de leña o piscinas y zonas infantiles para los más pequeños. Este camping, que unos 16 años de historia ha sido recientemente elegido como el Mejor de España en la Categoría de Montaña, un reconocimiento que impulsa la Federación Española de Camping (FEEC) y que otorgan el resto de camping del país.

Camping La Puerta de la Demanda, en la localidad burgalesa de Villasur de Herreros
Camping La Puerta de la Demanda, en la localidad burgalesa de Villasur de Herreros FOTO: Ricardo Ordoñez Agencia ICAL

Es precisamente este reconocimiento por parte de sus compañeros el que más valora Valle, sobre todo tras los difíciles meses de pandemia y el arduo trabajo para levantar este complejo “desde cero”. “Es un honor, pero no por haber quedado campeones de España, sino porque te lo otorgan los demás campings de España, y somos miles. Es el reconocimiento a un trabajo que haces con cariño y que te gusta”, afirmó.

Natural del País Vasco, Valle conoció la zona durante un paseo en compañía de su mujer y vio el potencial que tenía este entorno para albergar un camping. “En Burgos no saben lo que tienen. Me enamoré de la zona y empezamos de cero. No había nada”, señala, a la vez que agradece el apoyo que han recibido por parte del pueblo durante todos estos años. “Eso nos ha hecho seguir y llegar donde hemos llegado”, añadió.

El camping Puerta de la Demanda es el único complejo de Castilla y León premiado, siendo premiados otros campamentos ubicados por toda la geografía española. Así, el Premio Camping con Alojamiento más Original recayó en el Tres Estrellas, en Barcelona; el Mejor Camping abierto durante todo el año fue para el Camping Zarautz (Guipúzcoa, Euskadi); el Mejor de Interior, para El Sur, en Málaga; el Mejor Camping de Playa, al Moreiras de Pontevedra; el de Entorno Natural, al Ordesa, en Huesca; el Mejor Restaurante de Camping, al Presa la Viñuela, de Málaga; el Más Familiar, al Playa La Franca, en Asturias, y el Camping con más Encanto, al Playa Regatón, en Cantabria.

Camping La Puerta de la Demanda, en la localidad burgalesa de Villasur de Herreros
Camping La Puerta de la Demanda, en la localidad burgalesa de Villasur de Herreros FOTO: Ricardo Ordoñez Agencia ICAL

También, se otorgó un premio especial a la Trayectoria Profesional al Camping Aneto, en Huesca, por el esfuerzo y la dedicación de cuatro generaciones de mujeres de una misma familia.

Para el gerente del Puerta de la Demanda hay una serie de aspectos que pudieron ayudar a la elección de su camping en esta categoría. En este sentido destaca el “espectacular y paradisíaco” entorno en el que se emplaza, así como los servicios que ofrece a sus huéspedes. Asimismo, considera que este modelo vacacional ha ido ganando adeptos, atrayendo a nuevos clientes que antes no acudían a este tipo de complejos. Por ello, afirma que la calidad de los campings ha “mejorado mucho”, debido a que sus propios dueños han tenido que adaptarse a las nuevas demandas de sus clientes.